Ventana a la Tierra Media – La Comarca de Tolkien –Estudiosos de Tolkien: José Manuel Ferrández Bru

Eleuterio Fernández Guzmán

Como es fácil imaginar, hay muchas personas que han dedicado su tiempo y dedican a la obra de JRR Tolkien. Por eso vamos a dedicar, en lo sucesivo, un apartado muy especial, precisamente, a tales estudiosos.

 

Entre ellos, el que hoy traemos al blog, aunque, como dice él mismo, no tiene su principal labor el estudio del profesor, sí ha demostrado conocerlo bastante bien. Y hablamos de D.José Manuel Ferrández Bru, “Gimli“, recientemente nombradoSocio de Honor de la Sociedad Tolkien Española, como recoge el número 90 (Invierno 2018) de la revista ESTEL.

 

A continuación reproducimos las respuestas que nos ha dado a lo que le hemos preguntado.

 

– 1. ¿Quién es José Manuel Ferrández Bru?

José Manuel Ferrández Bru – Un ingeniero cuyo trabajo no tiene que ver con la literatura pero que desde hace muchos años ha estado involucrado en el estudio y promoción de las obras del autor inglés J.R.R. Tolkien. En un principio mi interés fue el de alguien deseoso de acceder a su obra y tratar de comprender alguno de los múltiples matices que la impregnan. Con el tiempo he podido también hacer mi modesta aportación al mundo de lo que los anglosajones llaman “Tolkien Scholarship” y de algún modo dar a conocer más allá de nuestras fronteras visiones y datos de interés novedosos en diversos aspectos.

IC– 2. ¿Puede usted hablarnos de los orígenes de la Sociedad Tolkien Española?

JMFB – A principios de los años 90 hubo un resurgimiento de la literatura fantástica y comenzaron a promoverse diversas acciones desde aparición de revistas y fanzines al surgimiento de asociaciones y grupos. En ese momento yo, por entonces un joven estudiante, planteé la creación en España de una asociación para el disfrute colectivo y la difusión de la obra de Tolkien en España. De algún modo nuestro modelo era la Tolkien Society británica, que ya llevaba más de veinte años funcionando, aunque con unas aspiraciones iniciales más modestas. En aquel momento, sin que se dispusiese de internet y otros medios como hoy en día, puede que una de las principales metas fuera la de crear una red de conocimiento que permitiera acceder a buena parte del material de Tolkien que no estaba disponible en España ni en castellano. Igualmente el hecho de que en 1992 se celebrará en centenario del nacimiento de Tolkien fue un aliciente para el desarrollo de la asociación. La evolución inicial de la misma fue espectacular pasando de ser un pequeño grupo local a una entidad con representantes en toda España, aunque es cierto que desde el principio está fue la vocación y se huía de conformar una asociación basada en un grupo fuerte concentrado en un lugar geográfico sino en un grupo distribuido capaz de soportar los altibajos de un presunto núcleo central. Esa idea nos ha conducido a la estabilidad actual y a todos los logros alcanzados en los casi treinta años de actividad.

IC – 3. ¿Qué le movió a interesarse por el mundo de JRR Tolkien?

JMFB – La lectura de sus obras. Siendo todavía un adolescente cayó en mis manos El Señor de los Anillos y mientras lo leía me di cuenta de que estaba ante algo diferente. Más allá de la historia épica y de las “aventuras” ya entonces percibí un trasfondo que me marcó profundamente. Con las sucesivas relecturas de la obra de Tolkien he conseguido apreciar más claramente este trasfondo lo que ha hecho que mi interés por su obra en vez de ir decreciendo con los años, haya ido en aumento.

IC – 4. Como es posible que, para muchas personas, la figura de Tolkien no se sitúe en el tiempo, ¿podría hablarnos, aunque fuera un poco, de la relación que pudiera existir entre el profesor y el Cardenal John Henry Newman?

 

JMFB – La figura de Tolkien ha sido en buena medida eclipsada por su propio éxito. Tanto el inesperado éxito de sus libros que se cuentan entre los más leídos del siglo XX (especialmente El Señor de los Anillos) como el más reciente éxito multimedia de las películas inspiradas en sus obras han ocultado para el público la figura del autor de estas obras. Tolkien ha sufrido tanto el desdén de la cultura oficial ante un gran éxito comercial, como la superficialidad del gran público al que le interesa más el disfrute momentáneo. Por otro lado Tolkien nunca fue, ni quiso ser, un apologeta como por ejemplo lo fue su compañero C.S. Lewis.  Sin embargo Tolkien tanto intelectualmente como geográfica y temporalmente fue heredero directo del aporte intelectual de grandes mentes como el Cardenal Newman. Tolkien se educó en el seno de la comunidad que Newman creó y, de hecho, su tutor legal fue discípulo de Newman. Por otro lado, es miembro de primera hornada de católicos que estudió en Oxford tras varios siglos de prohibición y formó parte de una generación de intelectuales católicos ingleses herederos de las ideas de Newman e incluso fue promotor de un grupo de intelectuales cristianos en Oxford, The Inklings, que ha sido definido como “el otro Movimiento de Oxford” en continuidad con el primer Movimiento de Oxford promovido por Newman.

IC – 5. Abundando sobre lo de antes: ¿Puede hablarnos, aunque sea brevemente, de la posición de Tolkien al respecto de la Guerra Civil Española?

 

JMFB – La Guerra Civil Española fue un conflicto penoso, una lucha entre hermanos. Me gusta pensar que no se puede catalogar como un conflicto en el que había “buenos y malos” y que es difícil de apreciar desde un contexto histórico como el actual tan diferente toda su magnitud y todas sus implicaciones. Es evidente que sería una simplificación afirmar que todos los que apoyaron a la república era furibundos revolucionarios anticatólicos de externa izquierda al igual que lo sería decir que todos los que no lo hicieron fueron fascistas o nazis. Lo que parece evidente es que las circunstancias convirtieron a la Iglesia Católica como uno de los grupos más perseguidos por los grupos de izquierda y, en este contexto, Tolkien desde Inglaterra donde también los católicos habían sido perseguidos e incluso eran considerados como ciudadanos de segunda, se posicionó a favor del movimiento de Franco en tanto que reivindicaba la defensa de la Iglesia Católica. En la postura de Tolkien, compartida por todos los católicos ingleses de forma prácticamente unánime, no hay atisbos de apoyo a posturas radicales ni al fascismo. En cualquier caso, sería interesante señalar la visceral animadversión que Tolkien tenía por Hitler y por todo lo que representaba.

 

IC– 6. ¿Qué es eso de la “Conexión Española” de Tolkien?

JMFB  – Los estudios de referencia sobre Tolkien proceden del mundo anglosajón, de modo que cualquier posible influencia, biográfica o literaria, de Tolkien fuera de este ámbito cultural y geográfico ha sido pasada por alto. Sin embargo, Tolkien tuvo relaciones personales e intelectuales más allá de este contexto y en particular con España. Tolkien quedó tempranamente huérfano de padre y de madre, de modo que ésta antes de morir otorgó la tutela de sus hijos a un sacerdote católico amigo y así evitó que fueran devueltos a la fe anglicana (lo que hubiera sucedido si su tutela hubiera ido a la familia). Este sacerdote se llamaba Francis Morgan y se ocupó de Tolkien como si hubiera sido su propio hijo, tanto en el aspecto afectivo, en el formativo o en el económico. Lo curioso del asunto es que pese a su nombre este sacerdote era español y estaba emparentado con destacados personajes españoles.

 

IC – 7. ¿Quién era el “Tío Curro”?

JMFB  – Justamente Tío Curro es como llamaba su familia en España al tutor de Tolkien. Su nombre completo era Francisco Javier Morgan Osborne y en efecto su segundo apellido procedía de la familia bodeguera de El Puerto de Santa María en Cádiz. De hecho, su abuelo fue el fundador de la empresa y entre sus familiares se encontraba por ejemplo la escritora Cecilia Böhl de Faber, más conocida con Fernán Caballero. La relación entre “Curro” Morgan y Tolkien fue tan intensa que si se revisa la biografía del tutor se puede observar una influencia de cierta relevancia en Tolkien, con unas raíces netamente españolas.

De hecho, hacer que esta historia que era desconocida vea la luz ha sido mi principal aportación a esa “Tolkien Scholarship” de la que antes hablábamos y tras largos años de investigación se ha convertido en un libro editado en España pero también en el Reino Unido y en Italia.

IC – 8. ¿Cree usted que el catolicismo de Tolkien se ve reflejado en su obra?

JMFB – No de forma directa. Personalmente me producen desasosiego las opiniones de aquellos autores que enmiendan la plana al propio Tolkien y se atreven a tildar a su obra de mera alegoría católica. Tolkien era demasiado sutil para hacer algo así. Su obra es el resultado de su sustrato vital, y el catolicismo, al igual que la filología, en tanto que motores de su vida y cosmovisión también son la fuente que está detrás de su obra. Sin embargo, esta no es en ningún caso una obra religiosa. La grandeza de Tolkien es que es capaz de tomar las esencias del cristianismo e impregnar de esos valores a sus personajes e incluso la narración (en particular en El Señor de los Anillos) deviene en una “eucatástrofe”, término acuñado por Tolkien que significa resolución gozosa más allá de toda esperanza, muy en la línea del Evangelio. Sin embargo, nada de esto fue introducido de forma consciente ni preconcebida por Tolkien de forma que no es una obra objetivamente católica, ni que sólo pueda ser leída, entendida y apreciada por los creyentes.

 

IC – 9. ¿Por qué recomendaría usted leer a JRR Tolkien?

JMFB – Principalmente por el disfrute de la gran literatura. Las obras de Tolkien, cada una en su contexto, son obras destacables que hacen disfrutan y que entretienen. Además de esto, no son obras “huecas” sino que su propia coherencia interna y la fuerza de los motivos que las inspiran le dan una dimensión que pocos autores logran transmitir.

 

Espero que esto les dé una idea de que nos encontramos antes una persona que, por mucho que nos diga que, en efecto, profesionalmente no es tal su mundo, ha hecho de la Tierra Media algo más un mundo personal. Y nosotros que nos alegramos, faltaría más.

 

Gracias le damos a quien ha tenido a bien dedicarnos parte de su muy ocupado tiempo en explicarnos lo que significa, para él, esto de Tolkien.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *