Un aviso sobre el “Aviso”. Acerca de un libro de Christine Watkins

Hace días ha llegado a nuestras manos -con mucha insistencia, por cierto, de parte de algunos- un libro de Christine Watkins (Queen of Peace, ¿México? 2020, 323 pp.) titulado así: “El Aviso. Testimonios y profecías sobre la iluminación de conciencia”.

Lo hemos leído de un tirón.

No es la literatura que estemos acostumbrados a analizar -por cierto- pero los pedidos de opinión, sumado a su tapa estrambótica y marketinera (“#1 best seller”, como se lo promociona) venció nuestra apatía natural por este tipo de textos.

Creíamos encontrarnos frente a un libro serio, que nos hablaría de lo que se conoce como la iluminación de las conciencias aparentemente profetizada por la Virgen en Garabandal a su vidente, Conchita, por medio de la cual Dios nos alertaría del estado de nuestras almas para que dejemos de pecar.

Sin embargo no; con el correr de las páginas, nos hemos topado con una especie de literatura parecida a la de Sidney Sheldon o Víctor Sueiro: desde gente que volvió de la muerte hasta palabras de santos; todo mezclado como en un batido de frutas espiritual.

Nos explicamos.

Su autora, “inspiradora conferencista y escritora católica”, como se presenta allí, seguidora de Marino Restrepo (de dudosa doctrina, a nuestro entender) parece haber escrito de todo: desde “Mensajes del cielo para estos tiempos turbulentos” hasta el “Manto de María” pasando por la conversión de algunos drogadictos, etc., etc. Todos temas, sin duda, interesantes, “atractivos” y “que venden”.

El libro que tenemos entre manos sorprende ya de entrada cuando, en la portada del mismo se anuncia el “Prefacio del obispo Gavin Ashenden” que (para sorpresa de muchos, seguramente) no se tratará de un obispo católico sino de un episcopaliano “Capellán de la Reina de Inglaterra”. Sí; así como leen. Es decir, en la misma portada nos encontramos con propaganda engañosa que le dicen.

El libro posee el imprimatur (p. 7) de Mons. Ramón Arguelles, arzobispo emérito de Lipa (Filipinas), lo que, a los ojos del lector, lo hace más “serio” (al menos que el protestante), pero lo que la gente habitualmente no sabe es que, un “imprimatur” lo único que indica es que, lo que dentro del libro/mensaje exista, no se opone a la Fe católica. Nada más.

Pero vayamos al libro.

La obra parece ser, más bien, un anuncio de un film que, en breve, la productora Belladream, publicará con el mismo título. Nos intenta explicar, desde el inicio, que existe una “evidencia” (p. 22) por medio de la cual se puede sostener que, a lo largo de los siglos, “muchas mujeres, hombres y niños (…) han dicho que les han hablado de forma sobrenatural sobre la realidad de la Iluminación de la Conciencia” (p. 22) a pesar de que esto “no se encuentra explicitado en la Escritura” (p. 23).

A lo largo de todo el libro -entretenido de leer, por cierto- hay un sinfín de inexactitudes: desde no distinguir la aprobación de una aparición con la aprobación de un mensaje (p. 30), hasta mezclar testimonios de un alcohólico que lucha contra una aparición haciendo aikido (p. 73), pasando por los mensajes que la Virgen María habría dado en Garabandal y siguiendo por los supuestos mensajes del dudosísimo P. Michel Rodrigue (el que dice que los perros van al cielo, sí) y de la también dudosísima “Luz de María”, entre otros.

Claro que no faltan, para darle más seriedad al tema, las palabras de la beata Ana María Taigi o de Santa Faustina Kowalska, ambas de una brevedad notable (pp. 233-235 y 239-242) contra más de treinta que le dedica a Marino Restrepo (pp. 198-227), cuya vida pide que “al menos” se lea (p. 21) si uno está tentado de dejar el libro.

En resumen: un libro que, si bien puede llegar a servir a quienes estén buscando a Dios, al colocarlos frente a la realidad de la muerte (“no hay nada mejor que un susto para despertar a un mamao’” dice Martín Fierro), más bien parece ser un copy-paste de testimonios extractados de internet donde, como en un bazar, todo se mezcla.

Que pueda llegar a servir entonces, puede ser; pero yo por las dudas, aviso nomás…

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE

24/11/2021

Categorías : Actualidad

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2 comentarios

Luis López
La cuestión de un “Aviso” universal, que afectará simultáneamente a las conciencias de cada ser humano para la conversión es una de las más impresionantes profecías de Garabandal (y creo que también de Medjugorge).

Estamos hablando del algo sobrenatural, pero -de acuerdo al modo habitual de acción de Dios, que respeta nuestra libertad- se dará opción a una interpretación también estrictamente cientificista, a las que muchos se agarrarán (aunque sea absurda) para no volver su mirada a lo sobrenatural y cambiar sus vidas.

Aquí habría que ser muy prudente, y aplicar la sabia regla paulina: “No extingáis el espíritu, no desechéis las profecías. Examinadlo todo y retened lo bueno”.

Parece conveniente que, dada la deriva de nuestro mundo (y la dejación de funciones que observamos en la Iglesia) , hubiese alguna actuación de esa naturaleza sobrenatural, pero como ya he dicho, tendría cierta ambigüedad para no forzar la respuestas de las personas.

En todo caso, llegue o no ese “Aviso”, tenemos que estar siempre “velando”, como nos exigió el Señor.

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