Un amigo de Lolo – “Lolo, libro a libro” – El principio de la aceptación del Mal

Eleuterio Fernández Guzmán

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

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Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

El principio de la aceptación del Mal

“El mordisco de Eva fue como la apertura solemne de la Universidad del Pecado, la cátedra de la mentira, creada minutos antes junto a la corteza del árbol.”

Hay formas de decir las cosas que pudieran parecer quitan importancia a las mismas. Sin embargo, nada más lejos de querer, por parte del Beato Manuel Lozano Garrido, hacer eso con un tema tan crucial como es el del pecado.

Aquí, en este importantísimo tema para los hijos de Dios, hay un antes y hay un después.

Nosotros sabemos, por nuestra fe y por lo que está escrito, que hubo quien engañó a nuestra primera Madre Eva. También que luego la misma hizo algo más que malo con Adán y que cayó en la trampa tendida por aquella criatura que, al parecer y según las visiones de la Beata Anna Catalina Emmerich tenía patas hasta que, por aquello del árbol el bien y del mal Dios la conminó a arrastrarse sobre el vientre (lo cual ha de hacernos ver que antes tenía patas y, luego, no). Y sí, nos referimos al Maligno en forma de aquel animal perseverante en la traición al Creador y Todopoderoso.

Pues bien, como decimos, aquí pasó algo antes de lo que luego pasó.

Con esto queremos decir que, cuando el Beato de Linares (Jaén, España) dice que la Universidad del Pecado había sido creada minutos antes (antes del pecado original entendemos) es que fue creada, precisamente, por la serpiente o aquella criatura que eso podía parecer y con la intervención necesaria de Eva.

El caso es que hay algo que pasa y algo que es consecuencia de lo que pasa.

Sobre lo primero ya decimos que hubo relación directa entre un cosa y la otra: primero se perpetró la traición a Dios; luego, dio comienzo una terrible edad o tiempo que llega, justamente, hasta hoy mismo.

Debemos leer muy atentamente las palabras de Lolo. Y es que nos habla de “Universidad del Pecado”. Y no se trata de algo ingenioso que se le hubiera ocurrido cuando escribía este su libro “El sillón de ruedas”. No. Nosotros creemos que nos quiere decir que el pecado, el misterium iniquitatis que tanto daño ha hecho y nos hace, es posible llevarlo al corazón no por casualidad (como no esperado y ahí aparece…) sino que, en efecto, lo aprendemos y lo aprendemos bastante bien. Por eso lo de la “Universidad” que es el lugar, como bien sabemos, donde el saber se conoce y se procura aprender. Es más, es el lugar, por así decirlo, donde eso se hace con excelencia por ser el de más alto nivel intelectual.

Y eso, si lo unimos a lo otro… a la mentira, obtenemos como resultado un bebedizo más que peligroso porque envenena nuestro corazón y lo ennegrece llevándolo por el camino que no lleva al definitivo Reino de Dios llamado Cielo.

Pero, para que nada se lleve a engaño, lo primero que nos dice el Beato Lolo es, por poco políticamente correcto que pueda considerarse hoy día, que es una mujer quien, con aquel mordisco al fruto del árbol del bien y del mal, quien dio la primera clase en la Universidad del Pecado, así escrito, con mayúscula.

Es cierto que podía haber sido Adán quien cayera en aquella trampa tendida por el Maligno pero no fue así sino que fue Eva. El caso es que entonces se aceptó el Pecado y se le dio cobijo al Mal en el corazón del hombre. Y tendría que venir un Salvador traído al mundo por otra Eva que no aceptó el pecado en su vida. Pero eso es harina de otro costal…

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