Un 24 de mayo la Virgen María ayudó a Ecuador en su independencia

ACI Prensa

Hoy el pueblo de Ecuador recuerda de forma especial a la Virgen María, quien en la advocación de Nuestra Señora de la Merced intercedió hace 200 años para que el país lograra su independencia.

El 24 de mayo de 1822, el ejército independentista dirigido por el Mariscal de Ayacucho, el venezolano Antonio José de Sucre, venció al ejército realista en la Batalla de Pichincha, logrando un paso importante en su independencia de la corona española.

El enfrentamiento se realizó en las faldas del volcán Pichincha, ubicado cerca de Quito, actual capital de Ecuador, en el marco de las guerras de independencia hispanoamericanas, a inicios del siglo XIX, en las que los pobladores de los territorios americanos tomados por la Monarquía española lucharon por obtener su soberanía.

Según recordó el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador, la victoria se dio gracias a que el Mariscal Sucre pidió “la protección a la Madre de Dios, la Virgen María de La Merced, para alcanzar la libertad de nuestro pueblo” y le ofreció a la Madre de Dios “la espada libertaria”.

Sucre cumplió su promesa “trasladando la sagrada imagen [de la Virgen de la Merced] desde su templo a la Iglesia Catedral de Quito, donde pone en sus manos la Espada de la Libertad”, agregó.

Hoy en día, la icónica sagrada imagen de piedra de la Virgen de la Merced, cuyo origen se remonta a 1527, lleva en una mano la espada libertaria y yace en el altar mayor de la Basílica de la Merced de Quito.

El Papa Paulo VI declaró a la Virgen de la Merced como Patrona principal de la Arquidiócesis de Guayaquil y de las demás diócesis de Ecuador en 1970; y en 1992, la Conferencia Episcopal del Ecuador la declaró “Patrona y Protectora de las cárceles del Ecuador”.

La Virgen de la Merced es recordada y venerada por los fieles de Ecuador no solo por librar a su pueblo de enfermedades y a los cautivos, sino que de forma especial, por su intercesión para ganar batallas.

En 1860, la Virgen de la Merced fue proclamada “Reina, Patrona y Abogada del Ecuador y de sus Armas” tras ayudar a detener un intento de invasión en Guayaquil; en 1861, fue proclamada bajo decreto como “Patrona y Protectora Especial de la República y de las FF.AA”.; y en 1963, la Junta Militar de Gobierno la proclamó “Patrona y Generalísima de las Fuerzas Armadas”.

Cada año, las Fuerzas Armadas del Ecuador celebran en mayo “el tradicional Tedeum o Misa de Acción de Gracias, como un acto de solemne espiritualidad y reflexión católica para conmemorar el aniversario de la Batalla de Pichincha” y “el Día Clásico de las Fuerzas Armadas”, señaló el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador en su sitio web.

Para recordar este día especial, los fieles de la Provincia Mercedaria de Quito, llamados los “mercedarios” por su devoción a esta advocación mariana, animaron a rezar esta oración:

Oración litúrgica dedicada a Nuestra Señora de la Merced Liberadora

Oh Dios que, con tu singular providencia, has dado a tu pueblo el patrocinio de la Santísima Madre de tu Hijo, concédenos por intercesión de la misma Virgen María venerada bajo el título de la Merced, Liberadora, que, libres por la justicia y la caridad, nos encaminemos con gozo a tu encuentro. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

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