Sacerdotes fantásticos y cómo encontrarlos

Raymond Kowalski / One Peter Five / Resumen

 

Esta debacle de la Iglesia se ha estado gestando durante décadas, si no siglos. Mi generación ya no tiene tiempo de descubrir cómo sucedió a pesar de la protección divina de la Iglesia.

 

No viviremos para ver la restauración de la Iglesia como una vez la conocimos. Todo lo que podemos hacer es vivir la fe que está arraigada en nosotros. Dejemos el enigma actual para que los estudiosos y teólogos lo resuelvan. Para nosotros, lo único que importa es prepararnos, lo mejor que podamos, para nuestro propio juicio.

 

Mi estrategia empieza con la Misa y los sacramentos. Con la Misa y los sacramentos, particularmente la Sagrada Eucaristía, la Confesión y la Extrema Unción, tenemos la mayor posibilidad de alcanzar el Cielo y evitar el Infierno.

 

Pero esto se complica desde el principio porque para sacar provecho de estos medios de la Gracia, necesitamos sacerdotes. Sacerdotes válidamente ordenados. Sacerdotes que entiendan y crean lo que se necesita para ser un auténtico sacerdote Católico.

 

Un sacerdote diocesano del Novus Ordo, un sacerdote de la Fraternidad de San Pio X, un sacerdote de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro – todos ellos, según creo, están válidamente ordenados. No tengo los medios y el tiempo para vetar la ordenación de cada uno de los sacerdotes.

 

El siguiente paso no es tan fácil. Debo descubrir si un sacerdote en particular cree realmente en la Presencia Real y entiende que la Misa es un sacrificio. En el pasado, esto podría haberse dado por sentado. Ahora estamos descubriendo que dos generaciones de sacerdotes han sido mal instruidas en sus seminarios. La ordenación no es garantía suficiente, por lo tanto, de que éste sea un auténtico sacerdote Católico. Por eso tengo el atrevimiento de juzgar por mí mismo.

 

Conozco a uno de esos sacerdotes mal instruidos. Fuimos a la escuela juntos. Él se hizo sacerdote diocesano. He asistido a algunas de sus misas. Él considera que el Misal – y estoy hablando del Misal Nuevo – sólo contiene sugerencias de palabras y acciones. ¡Que se adhiera a las rúbricas! , gritaba yo en silencio. Salía de sus misas preguntándome si es que realmente había cumplido mi obligación dominical.

 

Más adelante, una persona de confianza me contó que este sacerdote incluso ha intentado consagrar café y rosquillas. ¿Estaba ausente en el seminario el día que estudiaron la materia y la forma del sacramento de la Eucaristía? Puedo concluir con seguridad que el Padre “Independiente” y los sacerdotes como él no cumplen con mi criterio.

 

Michael Voris se refiere a la iglesia posterior al Vaticano II como la “Iglesia de la simpatía“. Yo la llamo la “Iglesia nada del otro mundo“. Esa iglesia entiende que el mayor impedimento para la membresía universal es la creencia en la divinidad de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad y su presencia real en el altar. Y así, la Eucaristía es un “símbolo” y la Misa es una “comida”. Los sacerdotes que ven la Eucaristía y la Misa de esta manera no cumplen con mi criterio.

 

Sacerdotes como éstos no son de ayuda alguna para mí porque estoy seguro de que sus innovaciones litúrgicas y sus conceptos doctrinales erróneos reflejan sus puntos de vista morales igualmente distorsionados. No necesito ni quiero su acompañamiento en este trecho final de mi viaje. No me acompañes en mi camino; muéstrame en cambio el mejor camino.

 

Por lo tanto, utilizo el estilo litúrgico del sacerdote, su comportamiento durante la Misa y el contenido de su homilía como signos externos de sus creencias internas.

 

¿Pronuncia con reverencia las palabras de la Consagración sin adiciones, restas o cambios? ¿Se inclina? ¿Eleva la hostia y el cáliz? ¿Se arrodilla? ¿Consume con reverencia el Cuerpo y la Sangre de Cristo? ¿Recuerda a la congregación que solo aquellos en estado de gracia pueden acercarse a la Comunión?

 

¿Predica sobre asuntos teológicos? ¿Predica sobre la vida, la muerte, el Cielo y el Infierno? ¿Es éste el sacerdote al que me gustaría que llamara mi familia cuando llegue el momento de mi Extremaunción?

 

Si las respuestas son “sí”, probablemente he encontrado un sacerdote fantástico.

 

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