Posible creación de nuevos cardenales

InfoVaticana

Ayer, como les hemos contado esta mañana, fallecía el cardenal Jorge Urosa, arzobispo emérito de Caracas. El purpurado venezolano era elector en un hipotético cónclave, ya que tenía 79 años recién cumplidos. Esta muerte, unida a la del cardenal Sim el pasado 29 de mayo, hacen más cercano el consistorio con el que el Papa Francisco moldearía aún más un Colegio Cardenalicio a su imagen y semejanza.

Con la muerte del cardenal venezolano, segundo purpurado en fallecer debido al coronavirus, ¿cómo queda el Colegio cardenalicio?

Según indica Il Sismógrafo, el Colegio de cardenales, formado por 218 miembros, queda de la siguiente forma: 60 purpurados creados por Juan Pablo II, 65 por Benedicto XVI y 93 por Francisco.

Pero, como saben, lo relevante a efectos de un posible cónclave para elegir al sucesor de Francisco al frente de la Iglesia son los cardenales electores ―es decir, menores de 80 años y, por tanto, electores y elegibles en un eventual cónclave―, y en ese caso tenemos 13 creados por Juan Pablo II, 38 por Benedicto XVI y 70 por Francisco.

Los cardenales electores, tras el fallecimiento del cardenal venezolano, son 121. En menos de dos meses, el 7 de noviembre, el cardenal Scola cumplirá 80 años. Se llegará así al número de 120 cardenales reglamentario, que estableció el Papa Pablo VI.

El 7 de enero de 2022 el chileno Ezzati dejará la primera vacante. A lo largo de 2022, otros nueve cardenales perderán su derecho a participar en un cónclave. Por tanto, el 29 de diciembre de 2022, cuando Maradiaga cumpla 80 años, los purpurados electores, si no hay más fallecimientos, sería de 110, con 10 vacantes.

No sería raro que el Papa se adelantara y convocara un consistorio a finales de 2021. ¿Los candidatos?, se nos ocurren algunos: Lazarus You Heung-sik, prefecto de la Congregación para el Clero; Arthur Roche, prefecto para el Culto Divino; Carlos Castillo, arzobispo de Lima; Víctor Manuel Fernández, arzobispo de La Plata; Michel Aupetit, arzobispo de París; Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá… y seguro que alguna ‘sorpresa’ a la que nos tiene acostumbrados Su Santidad (¿Spadaro?)

Además, cuatro cardenales italianos perderán su derecho a participar en la elección del futuro Papa, con lo que quedarían 17 purpurados de esa nacionalidad como electores. Puede ser una nueva oportunidad del Pontífice para universalizar más a la Iglesia e ir reduciendo el peso desproporcionado que tiene este país en el devenir de la misma.

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