Por un 8-M en el que la mujer se sacuda por fin la implacable tiranía de…

Luis Antequera

 

…de ese femistalinismo degradante que la atenaza, oprime y aliena desde hace ya varias décadas.

…de ese femistalinismo que ha engañado a tantas mujeres que se creen representadas por él, cuando, en realidad, sólo representa a las femistalinistas y no en modo alguno a las mujeres, de parecida manera a como el nacionalismo no representa a los catalanes, sino a los nacionalistas, o como el comunismo no representa a los obreros, sino a los comunistas.

…de ese femistalinismo que ha hecho creer a las mujeres que lucha por su igualdad frente a los hombres, cuando en realidad sólo opera en los países en los que ésta ya es una realidad y la supuesta lucha está suculentamente subvencionada por el estado, mientras pasa olímpicamente de hacer el menor esfuerzo en los muchos países del mundo donde todo está por hacer y la lucha no se paga.

…de ese femistalinismo que, como el lobby gay a los homosexuales, les ha hecho creer que lucha por sus derechos, cuando en realidad es sólo un disfraz del único lobby que existe de verdad, el lobby de la ideología de género, del que los dos son cautivos.

…de ese femistalinismo que, en consecuencia, ha hecho creer equivocadamente a las mujeres que su lucha por una igualdad supuestamente inexistente pasa por implementar la perversa ideología de género en la sociedad, una ideología que sólo pretende degradar el papel del ser humano en la creación (también el de las mujeres) y eliminar dos o tres mil millones de habitantes de la tierra por los medios más atroces que el propio ser humano haya sido capaz de concebir.

…de ese femistalinismo que le ha hecho creer equivocadamente a las mujeres que la lucha por una igualdad supuestamente inexistente pasa por defender el asesinato de los niños en el vientre de su madre, criminalizar al hombre, enemistarla con él, meter a los maridos en el calabozo, destruir las familias, trastocar la historia y también las noticias y las estadísticas, conseguir ventajas sociales discriminatorias, acceder al mercado de trabajo mediante degradantes sistemas de cuotas y un largo etcétera.

…de ese femistalinismo que ha transformado la lucha, esa lucha que es la única manera en que sabe enfocar la convivencia entre seres humanos, de una lucha de clases en una lucha aún más triste, cotidiana y destructiva, como es la lucha de sexos.

…de ese femistalinismo que ha hecho creer equivocadamente a las mujeres que la única manera de conseguir una igualdad supuestamente inexistente pasa por eliminar de raíz la mitad de los derechos que con tanta dificultad ha conseguido el ser humano a lo largo de la historia, como el derecho de pensamiento, el derecho de expresión, el derecho de cátedra, la libertad de enseñanza, el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, la igualdad de todos los seres humanos en función de su sexo, y tantos y tantos otros…

Por un 8 de marzo en el que, por fin, se produzca la liberación de la mujer del femistalinismo alienante y degradante que le atenaza desde hace ya alguna década.

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