Pongamos que hablo de Madrid

Por una vez y sin que sirva de precedente. Espero. Esta Rafaela que me mete el dedo en el ojo.

La pierde internet. Mayor, sin especiales responsabilidades y días ya fríos en el pueblo, así que se entretiene navegando por la red. No he visto mujer más informada ni con más ganas de conocer y comprender cosas. El caso es que como resulta que con D. Jesús tiene sus discrepancias, según ella porque D. Jesús es demasiado acomodaticio a la actual situción eclesial y social, cuando alguna cosa la rechina especialmente me llama con cualquier disculpa y echamos un rato. 

De campanas va hoy la cosa.

 

 

– Buenas, cura… una preguntita.

– Ay.

– ¿Tú vas a tocar las campanas de tus iglesias este próximo jueves?

– ¿El jueves? Sí, claro. En La Serna a las 17:00 h. llamando al rosario y a misa.

– ¿Y a las 20 h.?

– Explícate…

Yo no había visto la noticia. Ella sí. Parece que la  catedral de la Almudena y otros templos de la diócesis de Madrid harán sonar las campanas el jueves 25 de noviembre a las 20 h. en recuerdo de las mujeres víctimas de la violencia de género.

Comprendo su indignación. Hace tiempo vengo diciendo que en la vida de cada uno, y especialmente en la vida pastoral, hay que regirse por criterios, no por ocurrencias. 

Por ejemplo. Hablemos de criterios para hacer sonar las campanas. Yo les digo los míos:

– Oficios religiosos

– Catástrofes o urgencias populares como incendio o una persona extraviada

– Y cuando lo ordene la autoridad eclesiástica.

En este caso también pido criterios para no caer en el caprichito fácil o la ocurrencia más ocurrente. 

Volvamos al caso. Toque de campanas de la catedral y otros templos, pero destaco la catedral, en memoria de las mujeres muertas por la muy discutidamente llamada violencia de género.

¿Y las muertas, y los muertos por supuesto, por otra causa no se merecen toque de campanas? ¿O las personas fallecidas en accidente de trabajo? ¿En memoria de las víctimas del terrorismo? Y, sobre todo, en Madrid se producen cada año en torno a 15.000 abortos. Tampoco se tocan las campanas…

– ¿Sabes, cura?

– Dime

– Si se tocan las campanas por las mujeres que dicen víctimas de la violencia de género y no por otras causas como el aborto, por ejemplo, eso no es solidaridad, es imponer ideología. 

Tiene más razón que una santa. 

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