La razones de la preocupación del Papa por Scholas

El contenido confirmó todo lo publicado y ofreció más elementos. Demostró la preocupación personal de Francisco por la salud de los directivos e incluso hizo referencia a un infarto que “sobrelleva” Del Corral. Les pidió que no exageren con el trabajo y les agradeció más de una vez por su trabajo, tras el más reciente congreso mundial de la fundación.

La carta fue difundida por la prensa argentina (La Nación e Infobae). En la misma se evidenció que Francisco da gran importancia a la fundación que él mismo creó en 2013 y por la cual se ha empeñado en público muchas veces. Es una extensión de la obra Escuela de Vecinos, que llevó adelante con el mismo Del Corral cuando él estaba en la vicaría de educación de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

De ese empeño personal surgió su preocupación, compartida en la carta. El pontífice dejó en claro la “inquietud” que tuvo desde el primer momento, cuando se enteró que el gobierno argentino apoyaría la fundación. Inquietud que se convirtió en “preocupación y bronca”, cuando supo –por la prensa y no por boca de sus colaboradores- que esa ayuda consistía en la “friolera cifra” de 16 millones 666 mil pesos. En dos pasajes sugirió no haberle gustado esa combinación final, el número de la bestia. Pero ese fue sólo un detalle de color.

En todo momento el Papa compartió sus dudas. Sinceró su perplejidad y ofreció indicaciones muy precisas. Constató las dificultades económicas que pasa Argentina, por eso dijo considerar como “poco noble y hasta injusto” pedirle ayuda o subsidio al gobierno.

“Más bien debemos ayudar a superar la crisis, cosa que hacen ustedes con la actitud de Scholas, pero no es decente pedirle dinero. Por eso les pido que devuelvan ese dinero y me hagan llegar una copia del comprobante de devolución. Sé que ustedes no lo han hecho con mala voluntad, sino que fue un descuido”, precisó.

Y luego, expresó su temor porque los directivos “empiecen a resbalar en el camino de la corrupción”, un “resbalón suave, casi sin darse cuenta y que, luego, sigue el camino de toda tentación: crece, contagia y se justifica… y al final uno se encuentra peor que al principio”. Incluso les pidió perdón si los ofendía con sus palabras, aclarando: “el miedo lo tengo yo”. También sostuvo que prefería “una picada en un patio de barrio” a un gran “campeonato manchado de corrupción”, haciendo referencia al escándalo que ha salpicado a la FIFA en 2015.

Del Corral aseguró que estas palabras no estaban vinculadas al Partido de la Paz, el cotejo con grandes figuras del balompié internacional que se disputará el 10 de julio próximo en el Estadio Único de La Plata, Argentina. E incluso confirmó que Francisco dio su anuencia a continuar con esa iniciativa (La Nación, 17.06.2016).

Al final hizo hincapié, en la carta, que para defenderse de la corrupción ayudan “la austeridad, la pobreza y el trabajo noble”. Y les recordó a Palmeyro y Del Corral que ellos son “apóstoles de un mensaje” y no “ejecutivos de organizaciones internacionales”. Les agradeció por escuchar sus palabras y les aseguró sus oraciones, también por la labor que realizan.

Dos detalles finos se evidencian del mensaje. El Papa optó por plasmar sus pensamientos en un largo texto, por escrito y firmado, en hoja con el escudo papal. Propio de las comunicaciones institucionales. Podía haberles transmitido su malestar por teléfono, o en un correo electrónico, pero prefirió hacer una larga relatoría de hechos, dejando así constancia puntual de sus impresiones personales, en un papel que fue al archivo y podría ser consultado en el futuro.

Aquí la carta autógrafa del Papa Francisco a Scholas:

– – – –

Vaticano, 1º de Junio de 2016

Sres. José María del Corral
Enrique Palmeyro

Queridos hermanos:

En medio de tanto trabajo casi no tuvimos tiempo para despedirnos… al menos el teléfono hizo de suplente.

Les agradezco todo el esfuerzo hecho para llevar a cabo este Congreso y, como siempre, el consejo: cuiden la salud, no se pasen de rosca con el trabajo (sobre todo vos, José María, con el infarto que sobrellevás). “Soldado que huye sirve para otra guerra” dicen en el campo. La “rapidación” pone al alma en progresión geométrica, y eso es peligroso. Tomemos descanso (cf. Ex 31,17;34,21). De nuevo, gracias por el trabajo.

Una cosa me inquietó al final y quisiera compartirla. Ya Ustedes me habían dicho que el Gobierno Nacional había emitido un Decreto de reconocimiento de Scholas y que sería leído en el acto de clausura (me causó gracia cuando el Funcionario se disponía a leerlo … y el Decreto no aparecía). Me alegró el reconocimiento oficial porque esto confería a Scholas estabilidad y legalidad en Argentina. Recuerdo todas las dificultades que tuvieron que superar para lograrlo. Gracias a Dios. Ya al final y un poco “en passant” vos, Quique, me dijiste que el Gobierno también había asignado a Scholas la planta de una escuela pobre.

Te pregunté qué significaba eso y me dijiste que es el presupuesto de una escuela pobre de barrio. No quedé tranquilo pero no era el momento para pedir explicaciones. Ayer me entero que la ayuda o subsidio importa la friolera de 16.666.000 pesos (un millón de dólares). Y la inquietud se transformó en preocupación y bronca (no el 666).

La mística de Scholas entraña servicio y gratitud. Necesitan ayuda y está bien que la pidan a las Instituciones y ONG que puedan darla. Pero en este momento de Argentina, en que el Gobierno Nacional tiene que acudir a tantas necesidades y reclamos, me parece poco noble y hasta injusto pedirles ayuda o subsidio. Más bien debemos ayudar a superar la crisis, cosa que hacen Ustedes con la actitud de Scholas, pero no es decente pedirle dinero. Por eso les pido que devuelvan ese dinero y me hagan llegar una copia del comprobante de devolución. Sé que Ustedes no lo han hecho con mala voluntad, sino que fue un descuido.

¿Por qué tanto lío por esos “666”? No se asusten por la palabra pero, como padre y hermano y por que los quiero, hablo claro. Tengo miedo que empiecen a resbalar en el camino hacia la corrupción. Perdón si los ofendo… pero el miedo lo tengo yo. Es un resbalón suave, casi sin darse cuenta y que, luego, sigue el camino de toda tentación: crece, contagia y se justifica… y al final uno se encuentra peor que al principio (Cf. Lc 11, 26). Es un camino resbaladizo, suave, cómodo… y tendremos mil razones para justificarlo, pero es un camino que mata. Prefiero una picada en un potrero de barrio, con una pelota común y con alegría limpia, a un gran campeonato en un estadio famoso pero rociado de corrupción (recuerden a la FIFA del año pasado).

Y para defenderse de la corrupción ayuda la austeridad, la pobreza y el trabajo noble. Ustedes son apóstoles de un mensaje y no “ejecutivos” de organizaciones internacionales.

Queridos José María y Quique, gracias por escuchar esto que les digo. Rezo por Ustedes y por Scholas. Por favor, les pido que recen y hagan rezar por mi. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Fraternalmente.

Francisco

 

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