La Iglesia sobrevive, pese a occidente: África aportó 1.600 sacerdotes en 2019, Europa restó 2.600

ReL

África y Asia son los nuevos pulmones de la Iglesia. Es la realidad que transmiten los datos del Anuario Estadístico de la Iglesia presentado recientemente por la oficina de prensa de la Santa Sede con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones.

Los datos, recopilados por Agencia Fides, ofrecen una relación directa entre el crecimiento de la Iglesia y los continentes demográficamente sanos a lo largo de 2019, según los últimos datos disponibles, recogidos antes de la pandemia.

Así, el aumento de la población mundial en 81 millones de personas a lo largo del año encuentra en África y Asia a los grandes responsables. Solo entre ambos continentes acaparan 77 millones del total del crecimiento de la población, mientras que Europa creció tan solo en 157.000 personas.

Los datos son extrapolables al crecimiento de la Iglesia. En la misma fecha, a 31 de diciembre de 2019, el número de católicos era de 1.344.403.000 de personas, con un aumento total de 15.410.000 de miembros de la Iglesia respecto al año anterior.

Al borde del saldo negativo en número de sacerdotes

Mientras que África es el principal continente beneficiario del crecimiento con 8 millones de nuevos católicos, Europa tiene 292.000 menos. Los datos europeos relativos al número de católicos son peores si cabe que los demográficos, ya que en estos últimos, Europa aportaba una cantidad por pequeña que fuese al monto total, en lugar de reducirla.

África es el continente que registró mayor número de católicos en 2019, con cerca de 8 millones.

También se ha registrado una disminución en el número de obispos. Mientras que los diocesanos aumentaron en todos los continentes exceptuando América, los religiosos han disminuido en todo el mundo. Hay, en total, 13 obispos menos que en 2018.

En cuanto al número de sacerdotes, hay un saldo positivo de 271 nuevas vocaciones, con un total de 414.336 en 2019. El incremento respecto del año anterior ha sido proporcionado, a duras penas, por África y Asia, que han aportado 3.638 nuevos sacerdotes frente a los 3.367 que deja de haber en el resto de continentes.

Los diáconos permanentes en el mundo continúan aumentando, este año de 734 nuevas incorporaciones, alcanzando el número de 48.238. En cuanto a los religiosos no sacerdotes, han disminuido por séptimo año consecutivo, así como también sucede con el número de religiosas. Son 11.562 menos que en 2018.

Disminuye también, por último, el número de seminaristas. Como viene sucediendo desde hace varios años, hay cerca de 5.000 vocaciones sacerdotales menos que el año anterior.

África y Asia, esperanza para la Iglesia

El pasado 21 de octubre, el cardenal Luis Antonio Tagle analizó las conclusiones estadísticas y llamó la atención sobre el número relativamente pequeño de católicos en Asia. También señaló que alrededor de la mitad de los católicos del continente se encuentran en Filipinas.

El prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos agregó que “estos últimos años, hemos visto en Asia, en términos de proporción y porcentaje, un aumento en el número de bautismos y también en el ingreso en el seminario y vida religiosa”.

“En términos de números, [el crecimiento es] todavía pequeño, pero en términos de proporción porcentual, [es] grande”, dijo. “Y nosotros, por supuesto, damos gracias al Señor”.

Tras recordar que este año Filipinas celebra los 500 años de cristianismo en el país, remarcó que “ahora tenemos muchos filipinos sirviendo como misioneros”, dijo, señalando que no solo son sacerdotes y religiosos, sino también laicos, algunos de los cuales han emigrado a otras partes del mundo por trabajo y están ayudando a difundir el mensaje cristiano”.

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