La Familia Escuela de Afectividad

Moya (2007) dice: “ Ellos son los que han dejado en nosotros una impronta mayor, aunque han de pasar años para advertir hasta qué punto esto es así, y nunca llegamos a darnos cuenta del todo, porque es difícil conocerse bien a sí mismo; quizás lo advierten mejor otras personas que conocen a ellos y a nosotros”. (p 83 -84).

Polaino y Del Pozo (2007) afirman que a lo largo del proceso de socialización de cualquier niño, él mismo adquiere ciertas pautas de comportamiento, creencias y actitudes de su familia y del grupo social y cultural al que pertenece. Es un proceso que configura y define distintos rasgos de su personalidad, como consecuencia de la interacción entre diversos agentes socializantes tales como familia, compañeros, medio escolar, medios de comunicación, etc. De todas ellas la familia es, sin duda alguna, la más relevante.

Se puede hablar en este punto de 3 tipos de familia según las pautas o estilos de crianza: las familias autoritarias, las familias permisivas y las familias participativas o democráticas.

A continuación las características principales de los estilos de crianza:

Autoritaria

Permisiva

Participativa

-No expresan afecto a los hijos.

-A la vez les exigen obediencia absoluta.

-Comunicación aceptable.

-Se relación a través del elevado control, un escaso vinculo y una obediencia no abierta al diálogo.

-Bastante disciplina buscando responsabilidad.

-No ejercen ningún control a los hijos.

-Nivel de exigencia es muy bajo a los hijos.

-Suelen ser muy afectuosos.

-Le permiten casi todo a sus hijos.

-Elevado control y exigencia.

-Afecto y comunicación.

-Los hijos suelen sentirse seguros y son autónomos.

-Exigentes pero sobre exigiéndose ellos mismos

Polaino (2010), afirma que “el vínculo afectivo singular que se establece entre los padres y cada uno de sus hijos es el lugar donde se acunan los primeros sentimientos del niño, de los que tanto dependerá en el futuro su personal estilo afectivo. Ese vínculo es natural, espontáneo e innato en el niño y además, necesario, no renunciable, y algo conforme a la naturaleza de su condición, sin cuya presencia el niño no puede crecer” (p.35).

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