Inés San Martín: ¿Cómo confiar cuando el propio Papa encubrió a Zanchetta?

Infovaticana

 

La periodista de Crux, Inés San Martín, ha puesto el dedo en la llaga en la rueda de prensa de la cumbre anti abusos al recordar la actitud de Francisco en el ‘caso Zanchetta’, que parece contradecir todo lo que se está diciendo en la reunión.

“¿Cómo podemos creer que esta es la última vez que oímos ‘no más encubrimientos’ cuando, al final, el Papa Francisco cubrió a alguien en Argentina que tenía porno gay de menores?”, espetó la periodista Inés San Martín, de Crux, a un Scicluna visiblemente incómodo. “Quiero decir, ¿podemos creernos de verdad que eso va a cambiar ahora?”

Es la pregunta que llevamos un buen tiempo haciéndonos en InfoVaticana, la misma que desgrana hoy dolorosamente nuestra Specola. Pero, naturalmente, no es lo mismo escribirlo aquí que plantearlo ante los poderosos curiales en el momento en que tratan de vendernos que sí, que esta vez es de verdad, como el niño de la fábula gritando que el rey está desnudo.

Y esta pregunta tan obvia echa abajo todo el tenderete de palabras y el entramado de relaciones públicas, porque no tiene una verdadera respuesta, solo más ofuscación. Por repetir a Specola, quienes han sido parte del problema no lo pueden ser de la solución. El Vaticano, todos lo sabemos, todos lo podemos comprobar, no ha convocado esta cumbre motu proprio -aunque vaya a finalizar con uno-, sino obligado por el clamor mediático y una pérdida de credibilidad que amenaza a toda la jerarquía católica.

San Martín se estaba refiriendo, naturalmente, al oscuro e inexplicado caso de Gustavo Zanchetta, nombrado obispo de Orán por Francisco saltándose el procedimiento habitual que tuvo que renunciar, pretextando enfermedad, acusado de abusos sexuales y de poder, que luego el Papa acogió en Santa Marta y para quien creó un cargo de campanillas en la APSA.

El Vaticano ha negado, a través de su malhadado portavoz interino, Alessandro Gisotti, que tuviera conocimiento de sus pecadillos sexuales, aunque sí de las quejas de sus sacerdotes en Orán y de su mala gestión.

Pese a todo, nuevas informaciones prueban, que la Santa Sede conocía el caso cuando le enchufaron en la APSA, pero incluso sin eso, sabiendo solo que renunciaba por su desastrosa gestión, ya asombra que eso tenga premio.

Scicluna reaccionó con el imaginable desconcierto, asegurando que no “estaba autorizado” para hablar sobre el caso, y Gisotti tuvo que saltar al ruedo a cubrirle, asegurando que había una investigación en marcha. Sabiendo que está implicado el propio Papa, sinceramente, no damos nada por esa investigación.

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