George Floyd como cristo en un icono de la universidad católica de América

Carlos Esteban / InfoVaticana

Se trata de un icono cuya temática reconoce cualquiera, una Piedad, con la Virgen sosteniendo el cadáver de su hijo. Solo que, en este caso, Cristo es el drogadicto y delincuente muerto a manos de la policía George Floyd.

La obra se titula “Mamá», cuelga en dos lugares de la Universidad Católica de América y Cristo viene deliberadamente representado con los rasgos de George Floyd, según confesión de su autor. La ocurrencia no ha hecho feliz a todo el mundo en la universidad. Varios estudiantes, de hecho, lo han denunciado públicamente como “blasfemo y una ofensa a la fe católica”.

La universidad, que se enorgullece de su condición de universidad pontificia de la Iglesia católica en Estados Unidos y de ser la única institución de enseñanza superior fundada por obispos católicos en Estados Unidos, celebró en marzo una ceremonia de inauguración de la «Mamá» del artista Latimore.

«Tras la violenta muerte de George Floyd el 25 de mayo de 2020, Latimore creó este icono en junio de ese año», dice una descripción publicada con el cuadro. «La imagen evoca a la Piedad, la Madre de los Dolores», continúa la descripción. «Que María, el Espejo de la Justicia, escuche el grito de todos los que han conocido el dolor de perder a un ser querido por la violencia y la injusticia. Amén».

Quizá sea algo que escape a la comprensión de los responsables católicos de esta universidad católica, pero la razón por la que los católicos veneramos a Jesucristo es porque se trata de Dios hecho hombre para salvarnos del pecado con su muerte en la cruz, y no porque fuera, sin más, una víctima de la violencia y la injusticia.

Frente al ‘hombre perfecto’, al ‘varón sin pecado’ que es Cristo, Floyd es un ser humano normal y corriente, ni siquiera especialmente modélico, siendo un delincuente habitual que, al ser detenido, estaba en pleno síndrome de sobredosis por fentanil. Por lo demás, no nos consta que aceptara su muerte “como cordero llevado al matadero” ni que muriera por nuestros pecados. Ni por ninguna causa en especial.

(…)»Padre todopoderoso, te pedimos ahora que santifiques y bendigas este icono que utilizaremos en la veneración de la Virgen», rezó el padre Jude DeAngelo, capellán de la universidad y director de la Pastoral Universitaria, mientras bendecía el cuadro de Latimore con agua bendita. «Que todos los que miren esta imagen sagrada lleguen a conocer su protección y cuidado maternal, trazando en sus corazones el patrón de la santidad».

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *