En Navidad y Año Nuevo se practica la Padrectomia

Mientras los tribunales definen causas de pensión alimenticia y de divorcio, y siguen llamando de antemano: “visitas” a lo que debería ser una “relación regular y directa” con el padre (como lo define la Declaración de los Derechos del Niño), se practica una y otra vez en varios países latinoamericanos la extirpación del padre o una “padrectomia”, junto al “síndrome de alienación parental” (proceso que consiste en programar un hijo para que odie a uno de sus padres sin que tenga justificación), lo que con el tiempo traerá trastornos psiquiátricos serios a muchos de nuestros niños.

Se deben respetar los vínculos afectivos de los hijos. Tienen derecho a crecer con ambos padres aunque estén separados. El valor de lo masculino para ellos no debe perderse. No se le puede privar de la figura paterna, aunque su madre intente reemplazarla con otros. Lamentablemente en muchos países de Latinoamérica y el mundo, no existe una ley de coparentalidad. Un nuevo tipo de orfandad se deriva del divorcio ¿Quién restituirá a ese hijo el daño producido y el tiempo perdido en estos años? Un padre puede ponerse al día tarde o temprano en sus pagos de pensión alimenticia, pero ni la madre ni los tribunales de familia cuentan con una máquina del tiempo para ponerse al día en el tiempo negado al hijo(a) con su padre y viceversa.

Se produce el alejamiento de la familia paterna del hijo. Hay una utilización fraudulenta de la violencia de género para alejar al padre de sus hijos y eso no debe permitirse. Las asistentes sociales denominan como “familia monoparental” al tipo de familia en la que está inserto ese hijo…como si hubiera muerto el progenitor no-custodio, es decir, como si el padre hubiese muerto!! Lo que biológicamente lo hacía una enfermedad, hoy lo hace la ley: matar al padre.

A los medios de comunicación y a la mayoría de las juezas de los tribunales de familia no les interesa el drama de los padres separados en estas fiestas de fin de año ni durante el año. Sin un trato igualitario ante la ley se está dañando a toda una generación de niños, quienes nos observan y más temprano que tarde nos juzgarán.

En una sociedad donde se busca más la felicidad que a Dios Mismo, dicha “padrectomia” afecta también a la Fe en un Padre que solicita de nosotros una fe de hijo donde nos dejamos llevar como un niñito que no cuestiona, pero que sabe que su Papá lo está protegiendo. Esta misma perspectiva de Fe es difícil de percibir en una sociedad donde la figura del padre es restringida, poco valorizada socialmente y discriminada por los tribunales de familia. Hemos sacado al Padre de la sociedad y ella tiende a vivir huérfana sin orientación ni amor, y busca llenar ese gran vacío con mercado eclesial, con religiosidades, con mercado esotérico o con libros de autoayuda, etc. Nunca hemos querido abandonar a nuestros hijos. Regalemos en esta Navidad, la voluntad de poder hacer algo por el dolor de nuestros niños y niñas, y porque el amor de un padre no sea olvidado una vez más en nuestra sociedad!! Sin hacer cambios en el presente no podemos esperar un futuro mejor. Mañana es mucho tiempo.

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