El Islam y suicidio de Occidente

Tesoros de la Fe

 

Primera Parte

El Islam está a la orden del día. Por eso juzgamos oportuno ofrecer a nuestros lectores una entrevista a nuestro colaborador Luis Sergio Solimeo, que acaba de publicar en los Estados Unidos un libro sobre el Islam, en el que trata de su actual expansión en Occidente, sus doctrinas y su origen.

La obra se titula Islam and the Suicide of the West: The Origin, Doctrine, and Goals of Islam (El Islam y el suicidio de Occidente: Orígenes, doctrinas y objetivos del Islam).

Tesoros de la Fe — El título de su obra es muy sugestivo. ¿Podría explicarlo para nuestros lectores?

Luis Sergio Solimeo — Con mucho gusto. ¿En qué sentido Occidente está cometiendo un suicidio? Asistimos hoy a una verdadera invasión de Europa y de Occidente en general, por masas de inmigrantes y “refugiados” musulmanes, cuya mayoría, según las estadísticas, está constituida por hombres jóvenes en edad militar. Debido al continuo flujo migratorio combinado con la brutal caída de la natalidad en los países europeos, el futuro del cristianismo en Europa es de los más sombríos.

Se calcula que alrededor del 2030 (o sea, dentro de apenas una década) los musulmanes serán casi el 10% de la población de Europa occidental. Lamentablemente ese fenómeno —que debería alarmar a los gobiernos y a las autoridades religiosas, así como a los sectores responsables de la sociedad— no viene despertando la reacción que sería de esperar.

“Se calcula que alrededor del 2030 los musulmanes serán casi el 10% de la población de Europa occidental. Lamentablemente ese fenómeno no viene despertando la reacción que sería de esperar”

Tesoros de la Fe — ¿Esa falta de reacción puede ser explicada?

Luis Sergio Solimeo — La falta de reacción adecuada de los países occidentales ante la amenaza islámica es resultado en parte de su decadencia interna, de la pérdida de la propia identidad y del amor a los principios. Y también de una falta de conocimiento del Islam y de su doctrina expansionista, en la médula de la cual está el odio a la Santísima Trinidad.

Tesoros de la Fe — ¿Y cuál ha sido la actitud de los obispos europeos?

Luis Sergio Solimeo — Lamentablemente, en nombre del diálogo interreligioso, los obispos católicos han apoyado generalmente esta inmigración en masa de musulmanes; algunos van aún más lejos y llegan a apoyar la construcción de mezquitas y centros culturales islámicos, o a permitir que escuelas católicas reserven salas para la oración musulmana, así como el uso en esas escuelas del hijab (velo que cubre la cabeza). Si todo esto no constituye un suicidio, no sabemos que otro nombre darle.

Tesoros de la Fe — Alguien podría objetar: América recibió a numerosos contingentes de inmigrantes de todos los cuadrantes y esa inmigración fue muy benéfica… ¿Qué diferencia hay con la inmigración de musulmanes?

Luis Sergio Solimeo — ¡La diferencia es enorme! Los inmigrantes que vinieron a América en general, tenían la intención de comenzar una vida nueva, integrándose en sus nuevas patrias, asimilando sus culturas y dando su contribución para el progreso de ellas.

Ahora bien, eso no ocurre con los nuevos inmigrantes musulmanes en Europa. Ellos no quieren integrarse a la civilización cristiana occidental. Al contrario, siguiendo los dictámenes del Islam, quieren destruirla, para imponer a todo el mundo la doctrina y la ley islámica, la Sharia.

En ese sentido, es muy significativa la respuesta que uno de tantos inmigrantes dio al periodista turco Burak Bekdil, residente en la isla de Lesbos, una de las rutas de acceso a Europa a partir del Oriente Medio. Al preguntársele por qué abandonaba Turquía, donde había sido bien acogido, para dirigirse a Europa Occidental, él respondió: “Quiero ir a Europa para aumentar la población musulmana allí”. Mientras que otro añadió: “Un día, nosotros, los buenos musulmanes, conquistaremos las tierras de los infieles”.

“La falta de reacción adecuada de los países occidentales ante la amenaza islámica es resultado en parte de su decadencia interna, de la pérdida de la propia identidad y del amor a los principios”

Tesoros de la Fe — Haciendo el papel de “abogado del diablo”, ¿cómo queda el derecho a la inmigración?

Luis Sergio Solimeo — De acuerdo con la doctrina católica y la ley natural, así como existe el derecho de inmigrar, existe también el derecho de los países ya constituidos de regular el flujo migratorio tomando en consideración las condiciones de sus respectivos territorios, a fin de preservar los derechos de sus ciudadanos, su identidad, su cultura, su religión. De lo contrario, tendríamos no una inmigración, sino una invasión, en la cual los foráneos impondrían su ley, originando conflictos de toda clase. Por cierto, vea lo que está ocurriendo en Europa.

Tesoros de la Fe — La prensa ha noticiado continuos ataques de inmigrantes islámicos en Europa. Eso no impide que muchos —inclusive obispos católicos— afirmen que, a pesar de que los terroristas actúan en nombre del Islam, tales ataques constituyen un desvío marginal, pues el Islam es una “religión de paz”.

Luis Sergio Solimeo — Es verdad que no todo musulmán es terrorista. Afirmar lo contrario sería una exageración absurda. Pero exageración aún mayor es decir que la religión de Mahoma nada tiene que ver con la actitud de esos radicales. Por eso es necesario ver si la doctrina islámica —tal como se encuentra en el Corán, en las tradiciones de Mahoma (hadiz) y en la vida del “profeta” del Islam (Sirah) — permite o condena la conquista del mundo para Alá por medio de la espada.

“Lamentablemente, los obispos católicos han apoyado generalmente esta inmigración en masa de musulmanes; algunos van aún más lejos y llegan a apoyar la construcción de mezquitas”

Tesoros de la Fe — Por la historia del Islam, se advierte que su expansión por el Oriente Medio y el Norte de África fue hecha a través de una conquista militar…

Luis Sergio Solimeo — Como también en España, en el sur de Francia —donde fue contenida por Carlos Martel—, en Sicilia y, luego, en Grecia y en la Europa de los Balcanes, con las tropas turcas llegando hasta las puertas de Viena.

Tesoros de la Fe — Volviendo a la doctrina, ¿esa imposición de la religión de Mahoma por medio de la guerra está legitimada por los libros sagrados del Islam?

Luis Sergio Solimeo — Más que legitimada, está prescrita en el Corán y demás textos musulmanes. Veamos algunos trechos del Corán al respecto (el primer número se refiere al capítulo y el segundo al verso):

— “Y matadles [a los idólatras] dondequiera que los encontréis” (2:191).

— “Matad a los idólatras dondequiera les halléis, capturadles, cercadles y tendedles emboscadas en todo lugar” (9:5).

— “Combatid a aquellos incrédulos que habitan alrededor vuestro” (9:123).

— “Combatid a quienes no creen en Alá ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Alá y su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de entre la Gente del Libro [judíos y cristianos], a menos que estos acepten pagar un impuesto con sumisión” (9:29).

— “El castigo de quienes hacen la guerra a Alá y a su Mensajero y siembran en la tierra la corrupción es que se les mate, o crucifique, o se les ampute una mano y el pie opuesto o se les destierre” (5:33).

Tesoros de la Fe — Pero eso es poco mencionado por los medios de comunicación… Y Mahoma, ¿también actuó de esa forma?

Luis Sergio Solimeo — El fundador del Islam nada tenía de un pacífico predicador de una “religión de paz”. El sacerdote jesuita egipcio P. Henri Boulad, especialista en Islam, proporciona los siguientes datos, extraídos de las fuentes musulmanas (entre paréntesis el autor islámico clásico y el número en que figura la citación):

— Mahoma tuvo y comercializó esclavos (Sahih Muslim 3901), y ordenó a sus seguidores lapidar a las mujeres adúlteras (Muslim 4206).

— Él decapitó a 800 judíos, hombres y niños (Abu Da’ud 14:2665), ordenó la muerte de mujeres (Ibn Ishaq 819, 995) y mató a los que lo insultaron (Bujari 56:369, 4:241).

— De acuerdo con Mahoma, la yihad [“guerra santa”] en el camino de Alá eleva la posición de alguien en el Paraíso una centena de veces (Muslim 4645).

— En los últimos diez años de su vida, Mahoma dirigió 65 campañas militares y ataques (Ibn Ishaq) y mató a cautivos tomados en batallas (Ibn Ishaq 451).

— Él instó a sus hombres a violentar y esclavizar a mujeres (Abu Da’ud 2150, Corán 4:24), mandó matar “apóstatas”.

— Después de la muerte de Mahoma, sus seguidores atacaron y conquistaron la población de 28 países y declararon la guerra santa contra pueblos de las cinco mayores religiones del mundo.

Otro especialista, el Prof. Richard A. Gabriel, historiador militar del Royal Military College de Canadá, en un documentado estudio sobre Mahoma como jefe militar, muestra que “en el espacio de una única década [de 624 hasta su muerte en 632], luchó en ocho grandes batallas, condujo 18 ataques y planeó 33 otras operaciones militares”.

“Los inmigrantes musulmanes en Europa no quieren integrarse a la civilización cristiana occidental. Siguiendo los dictámenes del Islam, quieren destruirla, para imponer a todo el mundo la ley islámica”

Tesoros de la Fe — Estos datos de la vida de Mahoma son poco conocidos. O sea, ¿fue él quien inició la Yihad? A propósito, ¿podría usted definir esa expresión, tan utilizada hoy en día cuando se trata de terrorismo islámico?

Luis Sergio Solimeo — Acaba de salir en los Estados Unidos un libro muy documentado de un gran especialista en el Islam, Robert Spencer, cuyo título ya lo dice todo: The History of Jihad: From Muhammad to ISIS (La historia de la Yihad: de Mahoma al ISIS). Mahoma predicó la yihad no apenas con palabras, sino también con acciones.

Así, pues, él fue el primer yihadista. En cuanto al sentido de la palabra yihad, el padre Samir Khalil Samir SJ, uno de los mayores especialistas católicos sobre el Islam, explica que en el Corán “la palabra ‘yihad’ es siempre usada para significar ‘lucha por Dios’ […] es traducida a las lenguas europeas por ‘guerra santa’”.

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