El foro de Davos se compromete a expandir los ´Derechos LGTB`

Julio Llorente / InfoVaticana

 

 

Los organismos internacionales no son entidades ideológicamente neutras encaminadas a la simple preservación de la paz mundial, como los medios de comunicación repiten con irritante insistencia; al contrario, se trata de instituciones con un proyecto antropológico y político concreto. De ahí su afán por imponer globalmente la ideología de género y toda la cultura anticonceptiva, su promoción de los movimientos migratorios masivos y sus sutiles pero constantes ataques a los Estados nación.

 

El Foro de Davos de este año es una convincente prueba de esto que decimos. No en vano, a instancias de siete multinacionales (Accenture, Deutsche Bank, EY, MasterCard, Microsoft, Omnicom y Salesforce), ha acogido por primera vez una sesión sobre ‘derechos LGTBI’; derechos que esas grandes corporaciones quieren impulsar y promover para cumplir con todo lo establecido por los Estándares de Conducta LGTBI de las Naciones Unidas.

 

El lector se preguntará por qué demonios se dedica una sesión de un foro económico a debatir sobre los derechos LGTBI. Pero lo cierto es que todo tiene sentido: para que las élites globales puedan imponer efectivamente su modelo económico, tiene que producirse primero un cambio antropológico; más concretamente, un debilitamiento de los vínculos naturales (la familia) y la consecuente atomización del individuo.

 

El objetivo de la iniciativa de las siete multinacionales, que han creado la llamada ‘Sociedad para la Igualdad LGTBI, es claro: por un lado, implicar en él a todas las corporaciones que sea posible; y, por otro, crear un ‘marco de diligencia’ que ayude a esas corporaciones a cumplir con los estándares de la ONU y que influya en la sociedad en su conjunto, aun necesitada – según ellas – de pedagogía LGTB.

 

El caso de Accenture

 

Para justificar la creación de dicha sociedad, la consejera delegada de Accenture, Sander Van´t Noordende, se ha servido de las archisabidas consignas políticamente correctas: ‘La inclusión LGTB no es sólo lo correcto desde un punto de vista interpersonal; también es un imperativo empresarial, pues los CEO´s reconocen que la cultura de la igualdad crea confianza, innovación y, por tanto, beneficio empresarial’.

 

La propia Accenture, como institución, ensalza la creación de la ‘Sociedad para la Igualdad LGTBI’. Con el tono hiperbólico, claro, que todos utilizamos para dar a nuestras gestas más importancia de la que tienen: ‘De lejos, la noticia más importante de este año sobre el futuro empresarial es el lanzamiento de la Sociedad para la Igualdad LGTBI entre WEF y un consorcio de siete compañías multinacionales’.

 

Quizá ‘Accenture’ le resulte familiar a los oyentes más fieles. En las postrimerías de 2017, no en vano, el Vaticano anunció que iba a contratar los servicios de esta corporación transnacional para desarrollar el portal ‘Vatican News’ y configurar, así, una ‘Iglesia más accesible’ en el mundo digital. Ya entonces las pulsiones LGTB de la multinacional eran más que conocidas, pero eso le resultó indiferente a la Santa Sede.

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