Confesiones de un cura homosexual

Hace pocos días el portal de noticias “Montevideo portal” publicó una entrevista al sacerdote Julio César Boffano, ex-jesuita, sodomita practicante, político y comunicador.

Con el fin de analizar un poco su pensamiento de estos personajes de la actual “farándula política”, vamos a extractar partes de la entrevista que le hicieron -con intencionalidad política, claro está- para comentar algunos pasajes, dejando otros, directamente, sin comentar.

Los que no nos parezcan relevantes, simplemente no los publicaremos, sabiendo que la entrevista completa pueden verla aquí. 

Las cursivas son del entrevistador, los resaltados, nuestros y las frases en rojo, son acotaciones al artículo original.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi, SE

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Boffano: “Me acosté con obispos y cardenales

que de la boca para afuera eran homofóbicos”

 

 

ENTREVISTADOR: Julio César Boffano se consagró a Dios convencido de que era el camino para un mundo más justo, más igualitario, más esperanzador. Fue seminarista, se hizo sacerdote y como estudiante viajó a la capital italiana como miembro de la Compañía de Jesús. Allá en Roma, en el corazón mismo del Vaticano, descubrió mentiras, engaños, hipocresía; advirtió que la homosexualidad campeaba entre los religiosos y que él sería “un gay más”. Presenció (y sufrió) abusos de poder. Vio que el sexo y la lascivia eran moneda corriente y que los curas homosexuales eran más homofóbicos que la minoría, los hetero.

NOTA: De entrada a nomás hay un problema: no hace falta ingresar a un seminario para buscar “un mundo más justo, más igualitario, más esperanzador”.

 

 

El precedente vídeo será publicado el 11 de Septiembre a las 21.30 hs. de ARG


Julio se asumió gay, y un día se lo contó a otro cura. Este le dijo que él también era gay y estaba orgulloso de serlo. Lo besó y lo invitó a la cama. Julio frecuentó saunas y boliches gays, y allí siguió cruzándose con muchos religiosos que en los pasillos del Vaticano se hacían los nunca vistos.

Julio César Boffano (54), ex cura devenido en político frenteamplista, hoy es concejal del municipio B de Montevideo… Acaba de lanzar su libro autobiográfico (Conocerme me hizo libre, de editorial Planeta) donde narra sus vivencias como cura en el seno mismo de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

NOTA: Entonces, la nota tiene un triple objetivo: promocionar a un político, vender un libro y, de paso, ensuciar a la Iglesia.

 

-¿Por qué escribir un libro con tus vivencias como excura gay?

– Lo empecé a escribir recién en 2019. Me costó porque me removió muchas cosas, tuve que volver a hacer terapia en el medio del libro, tuve pesadillas. Me costó mucho contar el tema de mi abuso, que no lo sabía nadie.

NOTA: A retener: es un sodomita que, como muchos otros, pasó por el tremendo caso del abuso, siendo aún menor de edad.

-¿Cómo podés ser un elegido de Dios, si la Iglesia condena la homosexualidad? ¿Te hacía ruido eso?

-Claro. Vos sentís que sos homosexual -que fue lo que me pasó a mí-, y te preguntás: “¿Cómo puedo ser homosexual y el elegido de Dios?” Te están diciendo que eso está mal, que es antinatural. Entonces, tenés que ocultarlo, tenés que negarlo, entonces se va creando esta doble vida, estas hipocresías…. Te preguntás: “Dios me eligió, pero yo siento esto… ¿Cómo es? ¿Dios se equivocó? ¿Yo me equivoqué?” Hasta que hice todo el proceso y terminé concluyendo: “Dios no tiene nada que ver con esto… O tiene todo que ver: me eligió gay, me creó gay y me quiere gay”. 

NOTA: Es el planteo de la auto-compasión que luego lleva a la auto-aceptación y, posteriormente, a la norma.

-Llegaste a Roma por primera vez en 1998 para vivir y estudiar con los jesuitas, en el edificio Il Gesú. Fuiste a estudiar a la Universidad Gregoriana, fundada por Ignacio de Loyola, en el corazón del Vaticano. Vos decís que te educaban para “conocerte a tí mismo”, pero siempre cuando seas funcional al sistema. Empezaste a estudiar la teología de la liberación, que decís que es perseguida por la Iglesia Católica. ¿Por qué?

-La teología de la liberación no solo fue perseguida, fue prácticamente exterminada por la Iglesia Católica. Ahora surge de algunas otras iglesias y algunos movimientos de gente de los 70, pero fue prácticamente exterminada. ¿Por qué? Porque la teología de la liberación está vinculada con las izquierdas.

NOTA: Es que no hay ningún error doctrinal que no lleve, por consecuencia lógica, a un error moral, por aquello de que quien no vive como piensa, termina pensando como vive…

 

-¿Cómo es eso de que concebían al celibato como tener sexo con alguien de otro sexo, y si era entre personas del mismo sexo no estaban violando el celibato?

– El celibato estaba concebido para las relaciones heterosexuales. Nosotros renunciamos a un vínculo con mujeres, porque como no se asume la homosexualidad… Y la mayoría de los casos de curas abusadores lo hacen con varones usan eso como excusa: “Yo no cometo una falta contra el celibato porque tengo relaciones con varones”.

NOTA: Aquí de nuevo da en la tecla y dice lo que muchos no se atreven a decir: “la mayoría de los curas abusadores, son homosexuales”. A confesión de parte, relevo de prueba…

 

-También te costó mucho reconocer que habías sido abusado sexualmente de niño. Es algo que asumís pasados los 30 años…

Y sí… me pasó en la niñez, yo tenía 8 años. Llegar a asumirlo me costó mucho, eh. Mucha terapia, muchos años. Estaba jugando al fútbol y el entrenador me dijo: “Tenemos que tomar las medidas para el short” y me llevó al vestuario, y ahí empezó. Empezaron los manoseos, las caricias, y… violación.

NOTA: Acá está la probable raíz de su problema.

Hay que diferenciar entre pedófilos y abusadores. Pero son súper conscientes de lo que están haciendo, del abuso de poder, y sobre quienes no se pueden defender (…). El derecho canónico tiene un sentido sanador, digamos. Si vos reconocés que cometiste un pecado, la institución te va a ayudar para que sanes. Es una gran mentira, porque no sanás de ser un pedófilo.

NOTA: esto es durísimo, pero probablemente certérrimo…; la sanación, más sin el auxilio de la gracia, parece imposible para muchísimos de los casos.

 

-No te cae bien el papa Francisco. Decís que es todo marketing, que de progresista no tiene nada.

-No es que no me caiga bien, es que lo conozco desde que era jesuita… Se quedan con los titulares, Francisco es experto en eso, experto en hacer creer que es más conciliador, más misericordioso, más progre… es experto en marketing.

FIN 

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