Católicos indonesios: el pesebre vence al árbol de navidad y al papá noel

El pesebre está volviendo: no solo a las iglesias y a las comunidades religiosas, sino también a los hogares de la mayor parte de los católicos indonesios. En los últimos años, el creciente espíritu consumista y de shopping habían dejado de lado una expresión de fe tan sencilla como potente. Papá Noel y el árbol se habían convertido en los nuevos «símbolos» de la Navidad, materializándose en todos los rincones de tiendas y centros comerciales, para atraer a un mayor número de clientes. Sin embargo, este año algo inesperado ha sucedido, que ha invertido la tendencia, con el re-lanzamiento del pesebre.

La Carta apostólica Admirabile signum ha suscitado un renovado entusiasmo en los católicos de Indonesia por esta tradición que estaba casi perdida. Desde su publicación, el documento atrajo la atención. Pocos días después, la Conferencia Episcopal (KWI) puso a disposición la traducción del documento, gracias al trabajo del Departamento de Información y Documentación.

En los años ‘70 y ‘80 todas las familias católicas de Java Central se sentían motivadas y alistaban en sus hogares las escenas de la Navidad y de la Adoración de los Reyes Magos. Para confeccionarlas, padres e hijos recurrían a materiales sencillos como papel, hierba y tierra del río. Cuando la escena estaba terminada, las figuras de los diferentes personajes aparecían dentro de la gruta. Para los católicos de Indonesia, construir el pesebre no era una mera «experiencia de juego».

En cada parroquia, esta tradición expresaba un fuerte sentido de solidaridad entre los jóvenes. Enviados por sus padres, ellos daban testimonio de su fe en Cristo y comunicaban a todos la solidaridad de Dios para con los seres humanos, que se manifiesta con el nacimiento del Niño Jesús en un pesebre.

El Pbro. Joko Purwanto es el párroco de la iglesia de Cawas, en el municipio de Klaten (Java Central). El sacerdote dialoga con AsiaNews y comenta: «Nuestra comunidad está realizando un pesebre en la iglesia. Trabajamos en el proyecto sobre todo a última hora de la tarde, cuando los fieles vuelven a casa después del trabajo, y tienen más tiempo para dedicarle».

«Todavía debemos terminar el nuestro», afirma Sor Ludovika. La religiosa de las Agustinianas de la Divina Misericordia (OSA) sirve en la iglesia de Nanga Mahap, un pueblo ubicado a 8 horas de Pontianak, ciudad cabecera de la provincia de Kalimantan Occidental (Borneo).

Desde Singkawang, Sor María Seba, SIFC, cuenta que «en Balai Karangan, donde yo nací, también están armando un pesebre». Lo mismo sucede en Entikong: se trabaja fervientemente en la parroquia de Kalimantan Occidental, la más próxima al límite con el Estado malasio de Sabah. «En este momento estamos con muchísimo trabajo» cuenta Sor Ayu Kristina, SMFA.

El re-descubrimiento del pesebre también ha tenido un fuerte impacto en la producción de figuras navideñas. En el pasado, normalmente éstas eran elaboradas por artesanos provenientes de los pueblos ubicados alrededor de la parroquia de Promasan (Yogyakarta), en cuyo territorio se encuentra el santuario de Sendangsono – el lugar de culto mariano más popular e importante de Indonesia. Ahora, tal como sucedía en la década del ‘80, los artesanos han vuelto a elaborar las figuras, un fenómeno que se replica incluso en algunas ciudades y zonas rurales del país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *