Carta Apostólica en forma de “Motu Proprio” Mitis et misericors Iesus, sobre la reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad matrimonial en el Código de los Cánones de las Iglesias Orientales

Jesús manso y misericordioso, Pastor y Juez de nuestras almas, confió al Apóstol Pedro ya sus Sucesores el poder de las llaves para realizar en la Iglesia la obra de justicia y de verdad; este poder supremo y universal para atar y desatar en la tierra, dijo, soportes y afirma que los Pastores de las Iglesias particulares, en virtud del cual tienen un derecho sagrado y el deber ante el Señor, a juzgar sus temas [1 ] .

Mi venerado predecesor, el Santo Pontífice Juan Pablo II , cuando se promulgó el Código de cánones de las Iglesias orientales, ha querido destacar: “Desde el comienzo de la codificación del derecho canónico de las Iglesias orientales, la voluntad constante de los pontífices romanos a promulgar dos códigos, uno para La Iglesia Latina y el otro para las Iglesias Orientales Católicas, manifiesta muy claramente que ellos querían conservar lo que en la Iglesia se produjo por voluntad de la Providencia divina, es que ella, congregada por el único Espíritu, respire como con los dos pulmones de Oriente y de Occidente y quemar en el amor de Cristo con un corazón consta de dos ventrículos » [2] .

También he seguido el mismo surco, y teniendo en cuenta el orden y la disciplina eclesiástica peculiar de las Iglesias orientales, decidí venir con distintos Motu Proprio reglas para reformar la disciplina de los procedimientos matrimoniales en el Código de cánones de las Iglesias orientales.

En el transcurso de los siglos, la Iglesia, en materia matrimonial, adquiriendo una conciencia más clara de las palabras de Cristo, comprendió y expuso con mayor profundidad la doctrina de la indisolubilidad del sagrado vínculo del matrimonio, elaboró ​​el sistema de las nulidades del consentimiento matrimonial y disciplinó de forma más adecuado el relativo proceso judicial, de modo que la disciplina eclesiástica fuese cada vez más coherente con la verdad de la fe comprendida en profundidad. Todo esto fue siempre hecho teniendo como guía la ley suprema de la salvación de las almas.

En esta perspectiva, es importante que el ministerio del Obispo, que, de acuerdo con las enseñanzas de los Padres orientales, es juez y médico, porque el hombre, herido y caído ( peptokόs ) a causa del pecado original y los pecados personales, se enferma, con los remedios de la penitencia, obtiene de Dios la curación y el perdón y se reconcilia con la Iglesia. De hecho, el Obispo – constituido por el Espíritu Santo como figura de Cristo y el lugar de Cristo ( ” lo Typon Topon kai Christou “) – es, en primer lugar, el ministro de la misericordia divina; Por lo tanto, el ejercicio del poder judicial es el lugar privilegiado donde el obispo, mediante la aplicación de los principios de ‘ oikonomía ‘ y ‘ akribeia ‘, lleva a los fieles necesitados merced sanador del Señor.

Todo lo que establezco con este motu proprio , lo hizo de forma natural en las huellas de mis predecesores, que querían el matrimonio de los motivos de invalidez a ser tratados por los tribunales, no administrativa, no por imponer la naturaleza de la cosa, pero porque lo exige la necesidad de tutelar al máximo la verdad del sagrado vínculo, asegurándose, sin duda, por las garantías de la orden judicial.

Se señalan algunos criterios fundamentales que guiaron el trabajo de reforma.

En primer lugar, parece oportuno que ya no se requiere una doble decisión conforme a la nulidad del matrimonio para que las partes sean admitidas a nuevas nupcias canónicas, pero que sea suficiente la certeza moral alcanzada por el primer juez en virtud del derecho.

La constitución del juez único, ciertamente clérigo, en primera instancia es confiada a la responsabilidad del Obispo que, en el ejercicio pastoral de su poder judicial, deberá asegurar que no se consienta ninguna forma de laxismo.

Por lo que finalmente se traduce en la práctica las enseñanzas del Concilio Vaticano II en un contexto de gran importancia, se desprenda que el mismo obispo en su Iglesia, que está constituido pastor y cabeza, por lo que el mismo juez en medio de los fieles a él confiados. Es deseable, por tanto, que el Obispo, tanto en eparquias grandes y pequeños, ofrecen un signo de conversión de las estructuras eclesiásticas, [3] y no dejar totalmente delegada a la Curia Servicios función judicial en materia matrimonial. Vala esto especialmente en el proceso más breve, que se establece para resolver los casos de nulidad más evidente.

Además de llegar a ser más ágil el proceso matrimonial, se estableció una forma de proceso más breve -se añadiendo al documental actualmente en vigor-, que se aplicará en los casos en que la acusada nulidad del matrimonio sea sostenida por argumentos particularmente evidentes. No me ha pasado, sin embargo, desapercibido cuanto un juicio abreviado pueda poner en peligro el principio de la indisolubilidad del matrimonio; por eso mismo, quiso que en tal proceso fuese constituido juez el propio Obispo, el cual, en virtud de su cargo pastoral, es, con Pedro, el mayor garante de la unidad católica en la fe y en la disciplina.

La apelación a la Sede Metropolitana, como oficio capital de la provincia eclesiástica, estable a lo largo de los siglos, es un signo distintivo de la forma primigenia de la sinodalidad en las Iglesias Orientales, que debe ser apoyada y alentada.

Sínodos de las Iglesias orientales, que deben vivir, principalmente impulsados por el celo apostólico para llegar a los fieles dispersos, fuertemente sienten el deber de compartir la conversión anterior y el respeto absoluto del derecho de los obispos a organizar el poder judicial en su Iglesia particular. De hecho, el restablecimiento de la proximidad entre el juez y los fieles, en realidad, no será exitoso si los Sínodos no llegar a cada Obispo el estímulo, junto con la ayuda, para poner en práctica la reforma del proceso matrimonial.

Junto con la proximidad del juez, los Sínodos cuidan, en la medida de lo posible, que, sin perjuicio de la justa y digna retribución de los operadores de los tribunales, se asegure la gratuidad de los procesos, para que la Iglesia, mostrando a los fieles madre generosa, materia tan estrechamente ligada a la salvación de las almas, manifieste el amor gratuito de Cristo por el cual todos hemos sido salvos.

Es necesario, sin embargo, que se mantenga la apelación al Tribunal ordinario de la Sede Apostólica, es decir, a la Ruta Romana, en el respeto de un principio jurídico muy antiguo, de modo que se refuerce el vínculo entre la Sede de Pedro y las Iglesias particulares , pero el cuidado, en la disciplina de tal apelación, de impedir cualquier abuso del derecho, para que de ahí no reciba daño la salvación de las almas.

La ley propia de la Ruta Romana será, cuanto antes, adecuada a las reglas del proceso reformado, dentro de los límites de lo necesario.

En el momento oportuno, todo esto, decreto y establezco que el Título XXVI del Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, Capítulo I, artículo I titulado «Las causas de la declaración de la nulidad matrimonial» (cfr 1357-1377), a partir del día 8 de diciembre de 2015, se sustituye por completo de la siguiente manera:

 

1. El foro competente y los tribunales

Puede. 1357 § 1.  Cualquier matrimonio debido a un bautizo compite por derecho propio a la iglesia.

§ 2.  firme Mantenerse Estatutos personales donde están en vigor, las causas sobre los efectos meramente civiles del matrimonio, si el tratamiento de la causa principal, la responsabilidad de los magistrados civiles; pero, si son tratadas como causa incidental y accesoria, también pueden ser conocidas y decididas, por autoridad propia, por el juez eclesiástico.

Puede. 1358.  Para los casos de anulación de matrimonio que no están reservadas a la Sede Apostólica son competentes: 1 ° el tribunal del lugar en que se celebró el matrimonio; 2 ° el tribunal del lugar en que una o ambas partes tengan domicilio o cuasi domicilio; 3 ° el tribunal del lugar en que de hecho se han de recoger la mayor parte de las pruebas.

Puede. 1359 § 1.  En cada eparquía, el juez de primera instancia para las causas de nulidad de matrimonio no exceptuadas expresamente por la ley es el Obispo Diocesano, que puede ejercer funciones judiciales, por sí o por medio de otros, de acuerdo con las normas del Derecho.

§ 2.  El Obispo constituyen por su eparquía el tribunal eparquial para los casos de anulación de matrimonio, salva a la universidad que el mismo Obispo debe unirse a otro tribunal eparquial o varios eparquias más cercanas.

§ 3.  El matrimonio de los motivos de nulidad están reservados para un colegio de tres jueces. El mismo debe ser presidido por un juez clérigo, los demás jueces pueden ser también otros fieles cristianos.

§ 4.  El Obispo Moderador, si no puede ser el Tribunal Colegiado en eparquía o el tribunal más cercano que se ha elegido de conformidad con el § 2, confía en las causas a un único clérigo juez que, en lo posible, asigno dos asesores de vida ejemplar, especialistas en ciencias jurídicas o humanas, aprobados por el Obispo para esta función; al mismo juez único compiten, a menos que resulte diversamente, las funciones atribuidas al colegio, al presidente o al ponente.

§ 5.  El tribunal de segunda instancia, para su validez, siempre debe estar colegiada, según lo prescrito en el § 3 anterior.

§ 6.  El tribunal inferior apela a la corte metropolitana de segunda instancia, sin perjuicio de las prescripciones de los cc. 1064 y 1067 § 5.

 

2º El derecho a impugnar el matrimonio

Puede. 1360 § 1.  Para impugnar el matrimonio son aptos: 1 cónyuges; 2 ° el promotor de la justicia, cuando la nulidad ya está divulgada y no puede o no convenga convalidar el matrimonio.

§ 2.  El matrimonio que no fue acusado en la vida de ambos cónyuges no se puede cargar después de la muerte de uno o ambos, a menos que la cuestión de la validez es perjudicial para resolver el conflicto en el fuero canónico o en el orden civil .

§ 3.  Si , sin embargo , puede un cónyuge muere, en espera de la causa, debe tenerse en cuenta. 1199.

 

3º La introducción y la instrucción de la causa

Puede. 1361.  El juez, antes de aceptar la causa, usted debe asegurarse de que el matrimonio está irremediablemente perdido, por lo que es imposible restablecer la convivencia conyugal.

Puede. 1362 § 1.  Tras la recepción de la petición, el Vicario judicial sostiene que goza de algún fundamento, admitirlo, y con el decreto colocado al final de la misma acusación, ordenar que una copia se sirve en el defensor del vínculo y la no es que el libelo haya sido firmado por ambas partes, a la parte demandada, dándole el plazo de quince días para expresar su posición en relación con la petición.

§ 2.  Transcurrido el período mencionado, después nuevamente advertido – siempre a la medida en que considera que su caso – la otra parte para expresar su posición, oído el defensor del vínculo, el vicario judicial por decreto propio a determinar la fórmula de la duda y decida si la causa debe ser tratada con el proceso ordinario o el proceso más breve en los términos de los cán. 1369-1373. Dicho decreto sea inmediatamente notificado a las partes y al defensor del vínculo.

§ 3. Si la causa debe ser tratada con el procedimiento ordinario, el vicario judicial del mismo decreto, organizar la constitución del colegio de jueces o juez individual con dos asesores, según el c. 1359 § 4.

§ 4.  Si, en cambio, proceso tan pronto descartado, el vicario judicial proceder conforme a la norma. 1371.

§ 5.  La fórmula de la duda no se limita a preguntar si se indica en la validez del matrimonio en cuestión, sino que debe ser definida por el que se discute el capítulo o invalidez de los capítulos.

Puede. 1363 § 1.  El defensor del vínculo, los abogados de las partes y, si es parte en el juicio, también el promotor de justicia tienen derecho a: 1 en el examen de las partes, testigos y expertos, con sujeción a los requisitos de la lata. 1240; 2 ° ver las actas judiciales, aún no publicadas, y examinar los documentos presentados por las partes.

§ 2.  En la audiencia que se refiere el § 1, n. 1 no podrán asistir a las partes.

Puede. 1364 § 1.  En las causas de nulidad matrimonial, una confesión judicial y las declaraciones de las partes, posiblemente con el apoyo de los testigos sobre la credibilidad de éstos puede tener valor de prueba plena, que ha de ser evaluado por el juez consideró todas las pruebas y subsidios, si no hay otros elementos que las contesten.

§ 2.  En las mismas causas, el testimonio de un solo testigo puede hacer plena fe en el caso de un testigo cualificado para declarar sobre las cosas hechas de oficio , o las circunstancias de los hechos y las personas sugieren.

§ 3.   En las causas de la impotencia o falta de consentimiento por enfermedad mental o anormalidades de naturaleza psíquica, el juez utilizar la colaboración de uno o más expertos, a menos que el registro por las circunstancias, con la evidencia, que sería inútil; en las demás causas, se observe lo prescrito en el c.1255.

§ 4.  Si la instrucción de la causa parece muy probable duda de que el matrimonio no se consumó, el tribunal, oídas las partes, podrá suspender la causa de nulidad del matrimonio y completar la investigación con el fin de obtener la disolución del matrimonio sacramental no consumado; a continuación, envíe los autos a la Sede Apostólica junto con la súplica de esta disolución, hecha por uno u otro o por ambos cónyuges, y con el dictamen del tribunal y del Obispo eparquial.

 

4º La sentencia, sus impugnaciones y su ejecución

Puede. 1365.  La primera sentencia que declaraba la nulidad del matrimonio, expiró plazos establecidos en los cc. 1311-1314, se vuelve ejecutiva.

Puede. 1366 § 1.  La parte que se cree agravado y también el promotor de justicia y el defensor del vínculo tienen el derecho de presentar querella de nulidad de la sentencia o apelación contra la misma sentencia, de conformidad con los cc. 1302-1321.

§ 2.  Después de los plazos establecidos por la ley para la apelación y la que sigue, después de que el tribunal de instancia superior recibirán los actos judiciales, constituye al colegio de jueces, asignarle el defensor del vínculo y se advierte a las partes para presentar sus observaciones dentro del plazo preestablecido; el tribunal colegial, si la apelación resulta manifiestamente dilatoria, confirme con decreto propio la sentencia de primera instancia.

§ 3.  Si se acepta el recurso, debe proceder de la misma manera que en el primer caso, con las adaptaciones necesarias.

§ 4.  Si el grado de apelación se plantea un nuevo capítulo de nulidad, el tribunal puede admitir que como lo haría en el primer caso y el juez al respecto.

Puede. 1367.  Si se emitió un juicio ejecutivo, que se pueden utilizar en cualquier momento, a la tercera corte de grado en la nueva proposición de la causa en términos de lata. 1325, añadiendo nuevas y ponderadas pruebas o argumentos, dentro del plazo perentorio de treinta días a partir de la presentación de la impugnación.

Puede. 1368 § 1.  Cuando la sentencia que declaró la nulidad del matrimonio ejecutivo convertido, las partes cuyo matrimonio fue declarado nulo pueden contraer un nuevo matrimonio, a menos que esté prohibido por una apuesta entredicho la propia sentencia o determinado por el jerarca del lugar .

§ 2.  Tan pronto como la sentencia se convierte en ejecutiva, el Vicario judicial debe notificar al jerarca del lugar donde se celebró el matrimonio. Después, este Jerarca debe velar por que, cuanto antes, el decreto de la nulidad del matrimonio y las prohibiciones que se imponen se inscriben en el libro de los matrimonios y en el de los bautismos.

 

5º El proceso matrimonial más breve ante el Obispo

Puede. 1369.  A propio eparquial Obispo competente para juzgar el matrimonio de las causas de nulidad de un proceso más corto donde:

1 ° la petición sea propuesta por ambos cónyuges o por uno de ellos, con el consentimiento del otro;

2º haya circunstancias de hechos y de personas, apoyadas por testimonios o documentos, que no exijan una más acurada discusión o investigación y hacen evidente la nulidad.

Puede. 1370.  El lampoon con lo que introduce el primer proceso, además de los elementos enumerados en lata. 1187, debe: 1 ° exponer de manera breve, completa y clara los hechos en que se basa la petición; 2 ° indicar las pruebas que puedan ser inmediatamente recogidas por el juez; 3º visualizar, en anexo, los documentos en que se basa la petición.

Puede. 1371.  El Vicario judicial, el mismo decreto que determina la fórmula de la duda, el nombre del instructor y el evaluador y el presupuesto de la sesión, que debería concluir conforme a la norma. 1372, no más allá de treinta días, todos aquellos que deban participar en ella.

Puede. 1372.  El instructor, en la medida de lo posible, reunir las pruebas en una sola sesión y fijar un plazo de quince días para la presentación de observaciones a favor del vínculo y los argumentos de las partes, si los hubiere.

Puede. 1373 § 1.  Recibidas por el procedimiento escrito, el eparquial, previa consulta al instructor y asesor, evaluado las observaciones del defensor del vínculo y, si las alegaciones de las partes, para llegar a la certeza moral sobre la nulidad del matrimonio emanar frase. En caso contrario, envíe la causa al proceso ordinario.

§ 2.  El texto íntegro de la sentencia, con la motivación, ser notificado tan pronto como sea posible a las partes.

§ 3.  Contra el juicio del Obispo, es atractivo para el Metropolitan o la Rota Romana; si la sentencia fue emitida por el Metropolita o por otro Obispo eparquial que no tenga una autoridad superior bajo el Romano Pontífice, se hace apelación al Obispo por él escogido, después de haber consultado al Patriarca o al Jerarca de que se habla en el can. 175.

§ 4.  Si el resultado de la apelación, la evidencia más que retrasar o Metropolitana Obispo se refiere el § 3, o el Decano de la Rota Romana, rechazan el principio con su propósito; si, por el contrario, la apelación es admitida, se envíe la causa para el examen ordinario de segundo grado.

 

6º El proceso documental

Puede. 1374.  Tras la recepción de la solicitud presentada de conformidad con la lata. 1362, el Obispo eparquial o el vicario judicial o el juez designado, omitidas las solemnidades del proceso ordinario, pero citadas las partes y con la intervención del defensor del vínculo, puede declarar por sentencia la nulidad del matrimonio, si de un documento, a que no pueda oponerse ninguna objeción o excepción, constar con certeza de la existencia de un impedimento directo o de la falta de forma legítima, siempre que con igual certeza conste que no se ha dispensado, o conste de la falta de mandato válido del fiscal.

Puede. 1375 § 1.  El defensor del vínculo con prudencia consideran que no son ciertos vicios o falta de despido, debe apelar contra la sentencia en lata. 1374 al juez del tribunal de segundo grado, al que deben transmitirse los autos y debe ser notificado por escrito de que se trata de un proceso documental.

§ 2.  El partido cree que han agravado el derecho de apelar.

Puede. 1376.  El juez de la escuela secundaria, con la intervención del defensor del vínculo y oídas las partes, podrá decidir si la sentencia debe ser confirmada o, por el contrario, si se procede en el caso de conformidad con los procedimientos ordinarios de justicia; en este caso, la remite al tribunal de primer grado.

 

7º Normas generales

Puede. 1377 § 1.  En las partes de la frase advierten sobre las obligaciones morales y civiles que pueden tener uno hacia el otro y con los niños, en lo que respecta a la prestación de apoyo y educar.

§ 2.  La declaración de causas de nulidad matrimonial no puede ser tratada a través del proceso contencioso oral, que tratan los cc. 1343-1356.

§ 3.  En las restantes cosas relativas a la forma de proceder, no a obstruir la naturaleza de la cosa, deben aplicarse los cánones de los juicios en general y el juicio contencioso ordinario, con la observancia de reglas especiales acerca de las causas de la condición de las personas y las causas del bien público.

 

* * * *

Lo prescrito en el can. 1365 se aplicará a las sentencias declarativas de nulidad del matrimonio publicada desde el día en que este motu proprio en vigor.

En el presente documento se adjuntan las normas de procedimiento que considero necesarias para la aplicación correcta y precisa de la ley renovada y que se han de observar diligentemente para la tutela del bien de los fieles.

Lo establecido por mí con este Motu Proprio comando que es válida y eficaz, a pesar de cualquier disposición en contrario, aunque digno de mención especial.

A la intercesión de la gloriosa y bendita Virgen María, que en verdad se llama ‘ Madre de Dios ‘ y que brilla Madre como sublime de la Iglesia universal, y los Apóstoles San Pedro y St. Paul, confiadamente dar a la aplicación diligente de los nuevos procedimientos matrimoniales .

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, en el año 2015, el tercero de mi Pontificado .

Francisco


 

Reglas de procedimiento al tratar las causas de nulidad matrimonial

La III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, celebrada en el mes de octubre de 2014, constató la dificultad de los fieles en llegar a los tribunales de la Iglesia. Una vez que el Obispo, al igual que el Buen Pastor, tiene obligación de ir al encuentro de sus fieles que necesitan particular cuidado pastoral, dada por cierta la colaboración del Sucesor de Pedro y de los Obispos en difundir el conocimiento de la ley, pareció oportuno ofrecer , junto con las normas detalladas para la aplicación del proceso matrimonial, algunos instrumentos para que la acción de los tribunales pueda responder a las exigencias de aquellos fieles que piden la verificación de la verdad sobre la existencia o no del vínculo de su matrimonio fallido.

Art. 1.  La eparquial, en virtud de la lata. 192 § 1, está obligado a seguir con ánimo apostólico a los esposos separados o divorciados que, por su condición de vida, hayan eventualmente abandonado la práctica religiosa. Él comparte, pues, con los párrocos (cfr. 289 § 1) la solicitud pastoral para con esos fieles en dificultad.

Art. 2.  La investigación o de pastoreo preliminar dirigirse a la recepción en la parroquia o de la diócesis estructuras de separación o divorcio fieles que dudan de la validez de su matrimonio o están convencidos de la nulidad de la misma, tiene como objetivo conocer su condición y recopilar información útil para la eventual celebración del proceso judicial, ordinario o más breve. Tal investigación se desarrollará en el marco de la pastoral matrimonial diocesana de conjunto.

Art. 3.  La misma investigación estará a cargo de personas consideradas de buena reputación por el jerarca del lugar, concedió los poderes aunque no exclusivamente jurídicas y canónicas. Entre ellas, se cuenta en primer lugar el párroco propio o aquel que preparó a los cónyuges para la celebración de las bodas. Esta función de consulta puede ser confiada también a otros clérigos, consagrados o laicos aprobados por el Jerarca del lugar.

La eparquía o varios Eparquías juntos por grupos actuales pueden formar una estructura estable a través del cual ofrece este servicio y escribir, en su caso, un vademécum en el que se exponen los elementos esenciales para un mejor desarrollo de la investigación.

Art. 4. La investigación pastoral recoge los elementos útiles para la posible introducción de la causa de los cónyuges o de su abogado ante el tribunal competente. Se indaga si las partes están de acuerdo en pedir la nulidad.

Art. 5.  recoge todos los elementos, la investigación concluye con la petición, que deberá presentarse, en su caso, al tribunal competente.

Art. 6.  Una vez que el Código de cánones de las Iglesias orientales debe ser aplicada por todas las cuentas, guarda las reglas especiales, incluso los procedimientos matrimoniales, según la mente de lata. 1377 § 3, las presentes normas no entienden exponer minuciosamente el conjunto de todo el proceso, sino sobre todo aclarar las principales innovaciones legislativas y, cuando sea necesario, completarlas.

1. El foro competente y los tribunales

Art. 7 § 1.  Los títulos de competencia se refiere el can. 1358, son equivalentes, salvaguardado, en la medida de lo posible, el principio de proximidad entre el juez y las partes.

§ 2.  A través de la cooperación entre los tribunales, por lo tanto, de conformidad con el can. 1071, se asegure que todos, parte o testigo, puedan participar en el proceso con el mínimo de gasto.

Art. 8 § 1.  En eparquías que no tienen su propia corte, el cuidado Obispo en forma que antes, incluso para los cursos de formación permanente y continua, promovidas por diócesis o sus agrupaciones, y por la Sede Apostólica en los intentos de la comunión, la gente puedan prestar su servicio al tribunal a constituirse para las causas matrimoniales.

§ 2.  El Obispo puede apagar el inter – tribunal diocesano, constituido de conformidad con el can. 1067 § 1.

2º El derecho a impugnar el matrimonio

Art 9.  Si un cónyuge muere durante el proceso, antes de que se complete la causa, la instancia se suspende hasta que el otro cónyuge u otra persona interesada solicita su consecución; en este caso, se debe probar el interés legítimo.

3º La introducción y la instrucción de la causa

Art. 10. El juez puede admitir la petición por vía oral cada vez que se evita la fiesta de presentación de la petición; sin embargo, el juez debe ordenar al notario que redija por escrito un auto que debe ser leído a la parte y por ella aprobado, y que sustituye el libelo escrito por la parte, a todos los efectos de la ley.

Art. 11 § 1.  La acusación se presenta a la corte eparquial o el tribunal durante varios eparquias elegidos conforme a la norma. 1359 § 2.

§ 2.  Se considera que no se opone a la petición de que el demandado se refiere a la justicia de la corte o esté debidamente citados por segunda vez, no da ninguna respuesta.

4º La sentencia, sus impugnaciones y su ejecución

Art. 12. En  el fin de lograr la certeza moral necesaria por la ley, no sólo una preponderancia de las pruebas y evidencias, pero se debe excluir totalmente cualquier duda, error positivo prudente de derecho y de hecho, aunque no se excluye mera posibilidad de lo contrario.

Art. 13.  Si una de las partes que expresamente se niegan a recibir cualquier información de la causa, se considera que ha renunciado a obtener la copia de la sentencia. En tal caso, se le notificará el dispositivo de la sentencia.

5º El proceso matrimonial más breve ante el Obispo

Art. 14 § 1. Entre las circunstancias que pueden permitir el tratamiento de la causa de nulidad del matrimonio a través del procedimiento más breve, según los cánones. Y que, por ejemplo, la falta de fe que puede generar la simulación del consentimiento o el error que determina la voluntad, la brevedad de la convivencia conyugal, el aborto buscado para impedir la procreación, la permanencia obstinada en una relación extraconjugal en el momento del matrimonio o inmediatamente después, la ocultación dolosa de la esterilidad o de una grave enfermedad contagiosa o de hijos nacidos de una relación anterior o de un encarcelamiento, la causa del matrimonio que sea completamente ajena a la vida conyugal o un embarazo imprevisto de la mujer, la violencia física infligida para extorsionar el consentimiento, la falta de uso de la razón comprobada a través de documentos médicos, etc.

§ 2.  Los documentos que apoyan la petición, son todos los certificados médicos, con evidencia, puede inutilizar la adquisición de una habilidad de oficio .

Art. 15.  Si se presenta la petición de introducir un proceso ordinario, pero el vicario judicial considera que el caso puede ser tratado tan pronto como el proceso, que, al notificar la acusación conforme a la norma. 1362 § 1, invite a la parte demandada que no lo haya firmado a comunicar al tribunal si pretende asociarse a la petición presentada y participar en el proceso. El vicario judicial, cuando sea necesario, invite a la parte o las partes que firmar el libelo a completarlo lo antes posible, de acuerdo con el can. 1370.

Art. 16.  El Vicario judicial puede designarse a sí mismo como un instructor; pero, en la medida de lo posible, designe a un instructor perteneciente a la eparquía de origen de la causa.

Art. 17.  En la cita que debería agilizar bajo cân.1371 investigar las partes que pueden mostrar al menos tres días antes de la sesión instructory, los puntos de los argumentos sobre los que exige un examen de las partes o de los testigos, a menos que se hayan adjuntado al libelo.

Art. 18 § 1.  Las partes y sus abogados pueden asistir a la exclusión de otras partes y testigos, a menos que el instructor considere, por las circunstancias concomitantes de cosas y personas que deberíamos hacer lo contrario.

§ 2.  Las respuestas de las partes y los testigos deben redactarse por escrito por el notario, pero sólo brevemente y en lo que se refiere a la sustancia matrimonio controvertido.

Art. 19.  Si la causa es instruida ante un tribunal por varios eparquías, Obispo, quien ha de pronunciar la frase es el lugar que sirve de base para establecer su jurisdicción de conformidad con el can. 1358. Si, pues, son más que uno, se observe, en la medida de lo posible, el principio de proximidad entre las partes y el juez.

Art. 20 § 1.  El eparquial establece, a su discreción, cómo se pronuncia la frase.

§ 2.  La sentencia, de curso firmado por el Obispo junto con el Notario, exponer brevemente y con precisión las razones de la decisión y, en la forma ordinaria, se notificará a las partes el plazo de un mes desde el día de la decisión.

6º El proceso documental

Art. 21.  El eparquial y vicario judicial competente se determina de acuerdo con el can. 1358.

 

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