Carta Apostólica emitida Motu Proprio I beni temporali sobre ciertas competencias en asuntos económico-financieros

Los bienes temporales que la Iglesia posee están destinadas a lograr su propósito y que es el culto divino, el apoyo para el clero, el apostolado, y las obras de caridad, sobre todo para los necesitados (cfr. Can. 1254 § 2 del CIC ). La Iglesia, por lo tanto, siente la responsabilidad de prestar la máxima atención para que la administración de sus recursos económicos esté siempre al servicio de estos fines.

Por esta razón, la Santa Sede presta especial atención a la supervisión de la administración de sus activos. Para este propósito, 24 de Febrero, DE 2014 fijó, con el Motu Proprio Fidelis et dispensator Prudens , tres nuevos organismos, a saber, el Consejo de Economía, la Secretaría de Economía y la Oficina del Auditor General, el establecimiento de habilidades cada uno. Posteriormente, el 22 de febrero de 2015, aprobé los Estatutos de los organismos anteriormente mencionados ad experimentum .

El tiempo transcurrido desde entonces y la experiencia de la aplicación práctica de los Estatutos han puesto de relieve la necesidad de adoptar nuevas medidas con miras a su correcta interpretación y aplicación práctica, a la luz de los conocimientos fundamentales ya establecidos en la Carta Fidelis et dispensator prudens . En particular, era necesario definir mejor las áreas de actividad respectivas entre la Secretaría de Economía y Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, su forma de proceder y su mutua coordinación.

Con esta carta, indicando las disposiciones y modificándola parece necesario modificar, tengo la intención de reafirmar la Directiva fundamental que es necesaria la gestión directa de separar en una herencia clara e inequívoca de control y supervisión de las actividades de gestión. Para este fin, es de suma importancia que los órganos de control estén separados de los supervisados. De ello se desprende, como la primera regla, la distinción clara de las responsabilidades entre la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y la Secretaría de Economía, en el sentido de que la primera responsabilidad del fiduciario y la gestión financiera; en segundo lugar, control y supervisión de las actividades de administración y gestión.

En consecuencia, después de haber examinado cuidadosamente el asunto en cuestión y consultado debidamente, establezco lo siguiente:

1. La Sección de Control y Supervisión de la Secretaría de Economía se encarga de supervisar y supervisar las actividades de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica. Esto consiste en:

a) al emitir decretos ejecutivos generales e instrucciones, de conformidad con el art. 6 § 1 del Estatuto de la Secretaría de Economía, luego de haber realizado la consulta correspondiente requerida por el art. 7 del mismo Estatuto;

b) al proporcionar asistencia y apoyo según el art. 6 § 2 del Estatuto de la Secretaría de Economía;

c) en la realización de todas las actividades de seguimiento, verificación, análisis y propuesta de conformidad con el art. 8 del Estatuto de la Secretaría de Economía;

d) presentar anualmente al Consejo de la Economía el presupuesto y el balance de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, de conformidad con el art. 9 § 1 del Estatuto de la Secretaría de Economía;

e) al hacer recomendaciones y / o solicitar información y documentación de conformidad con el art. 9 § 2 del Estatuto de la Secretaría de Economía;

f) al aprobar, sobre la base de los criterios establecidos por la Autoridad Superior de conformidad con el art. 11 del Estatuto de la Secretaría de Economía, cada acto de enajenación, de compra o administración extraordinaria establecido por la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica;

g) cuidar que se tomen las medidas correctivas adecuadas, siempre que tenga conocimiento de un posible daño a los bienes, de conformidad con el art. 12 del Estatuto de la Secretaría de Economía;

h) solicitar a la Oficina del Auditor General que realice auditorías específicas de conformidad con el art. 13 del Estatuto de la Secretaría de Economía;

i) al llevar a cabo las disposiciones del art. 14 del Estatuto de la Secretaría de Economía, sobre el intercambio de información de carácter fiscal que puede involucrar a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.

2. La Sección Administrativa de la Secretaría de Economía es responsable, con referencia a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica:

a) formular directrices, modelos, procedimientos e indicar las mejores prácticas de adquisición, de conformidad con el art. 15 del Estatuto de la Secretaría de Economía, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica se deben seguir en la adquisición de bienes y servicios, para ella y para los ministerios e instituciones que están dando vuelta a la misma;

b) cumplir, sin perjuicio de las facultades de la Secretaría de Estado, todo lo concerniente al personal de conformidad con el art. 16 del Estatuto de la Secretaría de Economía, a excepción del pago de salarios, que continuará siendo confiado a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica;

c) velar por el cumplimiento de la normativa vigente, incluida la referencia a los parámetros de pago para el personal;

d) proporcionar asistencia, de conformidad con los Estatutos respectivos, al Fondo de Pensiones y al Fondo de Asistencia Sanitaria, de conformidad con el art. 18 del Estatuto de la Secretaría de Economía.

3. La Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica es responsable de:

a) administrar los bienes y activos inmobiliarios de la Santa Sede y de las entidades que le han sido confiadas por sus bienes, de acuerdo con el nuevo texto de arte. 172 del Pastor Bonus (ver Artículo 1 del Motu Proprio confirmando una tradición centenaria del 8 de julio de 2014);

b) los bienes y servicios de proveedores externos para ella, para los departamentos de la Santa Sede y de las instituciones conexas, de conformidad con los procedimientos adecuados y controles internos, sin perjuicio de la compra para el párrafo 2 anterior);

c) pagar las facturas relativas, adquiriendo el original y contabilizándolas en el presupuesto de cada Dicasterio, siguiendo el método indicado por la Secretaría de Economía;

d) llevar a cabo el servicio de tesorería, pagando los salarios al personal; Por lo tanto le corresponde a la Secretaría de Economía dibujar los salarios, que depende de la Administración del Patrimonio del pago Apostólica;

e) seguir las reglas y pautas dadas por la Secretaría de Economía para mantener las cuentas y redactar los estados financieros;

f) elaborar su propio presupuesto, separado del de los Dicasterios, para que cada uno tenga cuentas y presupuestos separados, aunque todos deben seguir la metodología indicada por la Secretaría de Economía;

g) contar con personal auxiliar para los servicios de los Dicasterios de la Santa Sede y para el mantenimiento de los edificios;

h) tienen la responsabilidad de Peregrinatio a Petri Sedem .

4. A la luz de lo anterior, art. 17 del Estatuto de la Secretaría de Economía.

5. Para la implementación de lo anterior, confío en la colaboración mutua de los Superiores de los dos Dicasterios involucrados. Cualquier pregunta que pueda surgir se someterá a las decisiones de uno de mis delegados, asistido por colaboradores.

Como he determinado con esta carta apostólica dada Motu proprio , ordeno que se observa en todas sus partes, a pesar de cualquier disposición en contrario, aunque digno de mención especial, y establecer que es promulgado por la publicación en el diario “L’Osservatore Romano” y entrar en el mismo día, antes de ser publicado en el Comentario oficial Acta Apostolicae Sedis .

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