Bolivia inicia homenajes a la Virgen de Urcupiña

“Los jóvenes con María, llevamos la alegría del Evangelio”, es el lema con el cual los fieles bolivianos han iniciado los homenajes a la Virgen de Urcupiña, cuya fiesta central será el 15 de agosto, en la solemnidad de la Asunción de María, y se celebrará en grande en la ciudad de Quillacollo.

Como antesala a la festividad, desde el 31 de julio hasta el 13 de agosto, tiene lugar la quincena de preparación, que se viene desarrollando en el templo de San Ildefonso -Santuario de la Virgen de Urcupiña- con el rezo del Santo Rosario, seguido de la misa y otra Eucaristía.

Para el sábado 11 de agosto está previsto el encuentro de advocaciones marianas. Después la solemne Eucaristía en el atrio de la iglesia; y desde el mediodía hasta la tarde donde tendrá lugar la exposición de las imágenes sagradas.

Momento importante es el que ocurrirá el 13 de agosto con la víspera litúrgica con fuegos artificiales en honor a la Madre de Urcupiña.

El 14 de agosto, será la entrada folklórica en homenaje a Nuestra Señora. Habrá una Eucaristía con devotos y peregrinos; y, la Virgen de Urcupiña acogerá a los peregrinos bolivianos y extranjeros en un gran encuentro de fe.

Los tributos por la solemnidad mariana comenzarán de agosto con la solemne Misa de Aurora, tras la cual seguirán sucesivas Eucaristías en la mañana para los peregrinos y devotos. En la mañana será la Misa central de la fiesta de la Virgen; y la procesión con la imagen de Nuestra Señora de Urcupiña. En la noche habrá otra Eucaristía para devotos y peregrinos.

Los actos en honor a María continuarán con la peregrinación desde la Catedral de Cochabamba hasta el Santuario de la Virgen de Urcupiña. Allí, a las 5:00, será la Misa de los peregrinos, presidida por el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Oscar Aparicio.

Además se llevará a cabo la romería hacia El Calvario, con la imagen de Nuestra Señora de Urcupiña presidiendo el recorrido.

Los días 17, 18, 19 y 24 de agosto continuarán los homenajes marianos con misas y procesiones, para cerrar las festividades el día 25 con una solemne Eucaristía en el templo de San Ildefonso, que contará con la presencia de los devotos del Mercado Central. Tras la Misa tendrá lugar el traslado de la Virgen hasta el Mercado, la cual retornará a su iglesia.

La devoción a la Madre de Urcupiña se remonta a finales del siglo XVIII, cuando en la comarca de Cota, en el suroeste de Quillacollo, Nuestra Señora se le apareció a una pastorcita que solía cuidar el rebaño de ovejas de su humilde familia. La Virgen se le presentó con un hermoso Niño en sus brazos.

Cuentan que la joven sostenía largas conversaciones con la Madre de Dios en su idioma nativo, el quechua. La pequeña relató lo sucedido a sus padres, quienes acuden al párroco -que por entonces era llamado doctrinero-, quien junto con otros vecinos, decide comprobar la veracidad del testimonio de la pastorcita, y se dirige al lugar que la niña le indicaba. Narran que Nuestra Señora, al notar demora de la pequeña, se levanta raídamente y sube costa arriba, mientras la joven decía en quechua “Jaqaypiña urqupiña, urqupiña”, que significa “Ya está en el cerro”.

Una vez en la cima, la Virgen desaparece, pero los curiosos alcanzan a ver la imagen celestial que se esfumaba entre los árboles. Tras el prodigio, los pobladores comienzan a venerar a Nuestra Señora, devoción que perdura hasta nuestros días.

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