Bendicen campanas polacas que sonarán en defensa de la vida en Ecuador y Ucrania

FNS / InfoCatólica

A petición de la fundación polaca SÍ A LA VIDA, hoy se bendijeron las campanas que llevan el título ‘Voz de los no nacidos’, que serán enviadas a Ecuador y Ucrania. «Que sean, para estas naciones y para todas, un signo de movilización por la defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural», dijo el Papa Francisco el 27 de octubre al consagrar las campanas en la Plaza de San Pedro de Roma.

«Que su sonido proclame al mundo el Evangelio de la vida, despierte las conciencias y el recuerdo de los no nacidos. Encomiendo a sus oraciones a todo niño concebido cuya vida dada por Dios es sagrada e inviolable».

La «Voz de los no nacidos» es una iniciativa que, según sus promotores, la Fundación SÍ A LA VIDA, quiere recordar activamente la necesidad de proteger la vida humana y su carácter sagrado.

Las campanas que irán a Ecuador y Ucrania fueron fundidas en el taller de Jan Felczyński en Przemysl. Se trata de las últimas fundiciones, cuya creación fue iniciada por la Fundación de la Inmaculada Concepción de la BVM para el SÍ A LA VIDA. La primera campana «Voz de los no nacidos» fue fundida hace exactamente un año y también fue bendecida por el Papa. Actualmente peregrina en Polonia y ya ha visitado cerca de 30 aldeas y ciudades del país.

La idea ha cobrado ahora impulso internacional. Las campanas tienen un rico simbolismo. En la pared exterior hay un adorno en forma de cadena de ADN, que refleja el código genético de los padres, y el molde de la ecografía de un niño en el vientre materno. También están representadas las placas del decálogo y, entre otras cosas, las palabras del quinto mandamiento: «¡No matarás!» Las inscripciones se han traducido al español y al ucraniano.

«En la campana están escritas también las palabras del defensor de la vida, el Beato Padre Jerzy Popiełuszko: «la vida de un niño comienza en el vientre de la madre», y el mandamiento de Dios «¡No matarás!» – son mensajes que hablarán por todos aquellos que no tienen derecho a expresarse», explica Bogdan Romaniuk, vicepresidente de la Fundación SÍ A LA VIDA.

En una entrevista con Family News Service, Bogdan Romaniuk explica que Ucrania y Ecuador se dirigieron a la fundación con la petición de que les trajeran campanas. Cabe mencionar que ya hace un año el Santo Padre subrayó que esta campana debería despertar las conciencias y movilizar a la gente para salvar cada vida humana.

«Monseñor Mieczyslaw Mokrzycki, arzobispo metropolitano de Lvov, y monseñor Luis Cabrera Herrera, arzobispo de Ecuador, pidieron al Papa que las consagrara. El Papa aceptó. Uno de ellos estará destinado en Ucrania, en la parroquia San Juan Pablo II de Lvov; el otro en Ecuador, en la archidiócesis de Guayaquil», dice Bogdan Romaniuk.

Don Grzegorz Draus, párroco de la parroquia de San Juan Pablo II de Lvov, no oculta su satisfacción por el hecho de que una de las campanas consagradas por el Santo Padre vaya a Ucrania. «Esta campana no se quedará en nuestra iglesia todo el tiempo; se instalará en un remolque y así se podrá llevar a diferentes pueblos y parroquias de Ucrania. Estará colocada justo al lado del lugar donde Juan Pablo II estuvo en el 2001.

La campana también tiene un significado sagrado y mostrará la gran dignidad de la vida humana. El tañido de la campana se asemejará al latido de un ser humano, incluido el de los no nacidos. La campana dará valor a las numerosas familias, que son muchas en Ucrania y están abiertas a la vida», subraya Don Grzegorz en una entrevista con Family News Service.

El sacerdote expresa su esperanza de que la campana atraiga a quienes no son indiferentes a la vida humana. «Seguramente, años después escucharemos los testimonios de quienes fueron salvados gracias a esta iniciativa», subraya el sacerdote.

Bogdan Romaniuk, de la Fundación SÍ A LA VIDA, está convencido de que después de Ucrania y Ecuador llegará el momento en que otros países se interesen por la iniciativa. «La plaga del aborto, que se cobra casi 42 millones de niños al año, está repartido por diferentes países. Hoy en día, sería difícil encontrar un país libre de esta plaga», explica.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *