Ávila clausura el primer Año Jubilar Teresiano. El próximo será en el 2023

Con el cierre de la Puerta Santa de la casa natal de Santa Teresa de Jesús el domingo 14 de octubre y una solemne Eucaristía en la Catedral el lunes 15, Ávila clausuró el primer Año Jubilar Teresiano, que repetirá en el 2023 cuando la fiesta de Teresa de Ávila coincida con domingo.

Ambos eventos estuvieron presididos por Mons. Jesús García Burillo, Obispo de Ávila, quien alentó a “seguir caminando”, y dijo que tras la clausura “la vida sigue, y seguirá gracias al aliento del Señor”.

Durante la Santa Misa en la Catedral, que contó con la presencia de más de 2 mil fieles, además un Arzobispo, 2 obispos y más de 80 sacerdotes; Mons. García Burillo, expresó su agradecimiento por el primer Año Teresiano:

“‘Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales’ (Ef 1, 3). Con estas palabras del Apóstol damos gracias a Dios por este Año de gracia y bendición, por las gracias concedidas a nuestra diócesis y a cuantos peregrinos han participado en el Jubileo. Tres momentos del Año Jubilar deseo compartir con todos: la concesión e inauguración, el desarrollo y la clausura”.

En la homilía recordó que el Año Jubilar de Santa Teresa fue concedido por el Santo Padre a través de la Penitenciaría Apostólica, el 11 de septiembre de 2016, cuando respondió a la súplica del prelado para conferir la Indulgencia Plenaria en forma de Jubileo “cuantas veces coincida en domingo la memoria litúrgica de Santa Teresa”. Esto “para mayor aumento de la devoción de los fieles y para recibir abundantes frutos de gracia sobrenatural”, como indicó el Cardenal Piacenza, Penitenciario Mayor.

De esta manera, recordó Mons. García Burillo que “el primer Año Jubilar Teresiano se inauguraba el 15 de octubre de 2017, con la presencia del Cardenal Ricardo Blázquez, Presidente de la Conferencia Episcopal Española, y la asistencia del Nuncio Apostólico en España”.

Dijo que durante el tiempo jubilar, se respondió a varios objetivos que tenían como meta, “la unión con Jesucristo y los hermanos”, y el camino, “un proceso de vida interior”. De allí que el prelado haya presentado para este año la Carta Pastoral “Camina con determinación”, para ayudar a transitarlo “etapa tras etapa, morada tras morada, al encuentro de Jesucristo”.

Refiriéndose a la clausura del Año Teresiano, el Obispo de Ávila destacó el mensaje que el Santo Padre envió a los fieles asegurando su oración y bendición apostólica, y terminando con la frase de Santa Teresa “andando alegres sirviendo”, que ha hecho propia Mons. García Burillo.

Invitó a los abulenses a “andar como lo hacen los caminantes, andar hacia Cristo y con Él hacia los seres humanos. Hacia Cristo, centro de la historia y de nuestra vida. Cristo ayer y hoy, principio y fin de la humanidad (…)”.

Llamó también a estar alegres “superando la apatía y el pesimismo con que a menudo contemplamos la realidad social de nuestra provincia de Ávila. Con el gozo y la plenitud que da el Espíritu, que viene a nosotros cada día, desde el día de nuestro bautismo y confirmación, que sostiene y guía los acontecimientos, las experiencias de cada momento”.

Y también a servir, “en actitud humilde que desplaza la soberbia y el individualismo. Como nuestro modelo en todo, que es Jesucristo, el cual no ha venido a ser servido sino a servir y a entregar su vida por los demás”.

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