Aborto alentado por la ONU, por la FDA y el combate para evitarlo de los “rescatadores”

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) del gobierno de los Estados Unidos, firmó un nuevo contrato el pasado 25 de julio de 2018 para adquirir tejido fetal humano “fresco” para trasplantar a “ratones humanizados”, según informa en nota de prensa el pasado 7 de agosto CNSNews.

Se pretende que estos ratones desarrollen un “sistema inmunológico humano” funcional, según información publicada por la FDA y la Administración de Servicios Generales que cita CNSNews. “El objetivo es adquirir Tejidos para Ratones Humanizados”, puntualizaba el pasado 13 de junio la FDA en un “aviso de pre-convocatoria” para el contrato. Detallaban que el contratista, “proporcionaría el tejido fetal humano necesario para continuar la investigación en curso dirigida por la FDA”.

“Se requieren tejidos humanos frescos”, remarca el aviso, “para la implantación en ratones severamente inmunocomprometidos para crear animales quiméricos que tengan un sistema inmunológico humano”, denuncia CNSNews.

CNSNews revela que en la base de datos de contratos federales de la Administración de Servicios Generales se puede comprobar el contrato del gobierno por 15.900 dólares con la empresa Advanced Bioscience Resources –con sede en San Francisco–, que se extenderá hasta el 25 de julio de 2019.

También señaló, citando un documento oficial del Servicio de Investigación del Congreso, que todo “tejido fetal utilizado para investigación” necesariamente “se obtiene de abortos inducidos”. Por su parte, la Universidad de Harvard corroboró en un documento de 2016 que el tejido fetal humano necesario para ser trasplantado a los ratones “solo puede provenir de bebés abortados y no de abortos espontáneos”. CNSNews denuncia que, tras tomar contacto con la FDA, la institución se negó a contestar sobre el caso.

Es de interés estratégico para el negocio advierten los de CNSNews promover el aborto dados los requerimientos de las industrias farmacéuticas y otras relacionadas.

Sobre este asunto diversas investigaciones dejan además en evidencia las redes de influencia de esas industrias en organismos internacionales como Naciones Unidas para presionar a los estados que adopten políticas públicas acordes a sus intereses. Voces reconocidas como la afamada socióloga G. Kuby ya han revelado en Portaluz por qué la ONU mantiene esa agenda de interés.

También el activista David Daleiden remeció a Estados Unidos el año 2015 cuando hizo públicos decenas de videos  que demostraban el tráfico de órganos de bebés abortados: “Los ahogan y queman con químicos, los destrozan, aplastan, extraen a tirones… dejando sin daños aquellos trozos del cuerpo que pueden ser mejor transados en el mercado de seres humanos que otras bestias con título de médico y trayectoria de científicos sostienen”, delató y demostró en los video Daleiden. Sobre este escándalo Naciones Unidas guardó silencio y continuó promoviendo como un derecho humano el aborto.

Al respecto a comienzos de este año informamos además que varias líderes africanas -la nigeriana Obianuju Ekeocha, fundadora de Culture of Life Africa entre otras-, denunciaron el “acoso ideológico” y “neocolonialista” de diversos países que con el respaldo de la ONU chantajean a los países pobres exigiendo leyes de aborto a cambio de ayudas.

Mientras todo esto ocurre, en las calles de distintas ciudades del mundo hay pequeños grupos de mujeres y hombres, de distintas edades y procedencias, que enarbolan la bandera de la resistencia, defienden la vida, frente a estos signos de muerte. En España se les conoce como los “Rescatadores” y Marta Velarde, una de estas activistas, de la Asociación +Futuro, nos envió hoy un breve relato que deja en evidencia el drama y la belleza que involucra la defensa de la vida:

“Hace dos meses bautizamos a su niña, ahora tiene 6 meses y síndrome de Down. Su padre les abandonó cuando ella se quedó embarazada de su niña. Su madre estuvo muy presionada para que abortara, médicos, enfermeras, trabajadora social…, todos. Se pasaba el día llorando. La echaron del trabajo al estar embarazada. No tenía nada. La conocimos casi “in extremis”, iba a abortar a su niña. Nos escuchó. Nos movilizamos todos para ayudarla. Ya han pasado 9 meses. Ahora tiene trabajo, su hija mayor ha aprobado todo, y estamos buscándola otro sitio donde vivir. Habla poco, trabaja mucho y es un ejemplo para todos los voluntarios de Futuro. Ayer la madre y su hija mayor se confesaron, el párroco de la Inmaculada de Alcorcón tenía mucha cola, no paraba de sonreír incluso cuando los bebes daban tanta lata. En la cena en una terraza de verano, se les veía tan felices que el camarero les invito a postre. Una vida por delante, que al mirar atrás ella, su madre, puede estar orgullosa”.

 

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