Tres novicias para el Hogar de la Madre

Hemos tenido, del 4 al 14 de julio, un campamento católico en Braojos. Católico no por el nombre, sino por el ritmo de vida que han querido llevar.

Treinta chicas acompañadas por cuatro religiosas Siervas del Hogar de la Madre y algunas monitoras jóvenes. Todos los días misa con su tranquila acción de gracias posterior, rosario, oración personal, confesiones. ¿No han hecho otra cosa? ¡Ya lo creo! Han tenido juegos, talleres, senderismo… Y más cosas. Por ejemplo, un rosario de antorchas por la calle un día por la noche al que se añadieron unas cuantas personas del pueblo. Por ejemplo, adoración al Santísimo por turnos toda la noche del domingo al lunes. Por ejemplo, recorrer todas las casas del pueblo animando a participar en la misa del domingo. Por ejemplo, misa a las siete de la mañana un sábado porque querían pasar el día en el monte y era clave no quedarse sin misa. Pues bendito sea Dios, que para eso está uno.

Daba gusto ver cómo llegaban cada día a misa y cómo participaban en la eucaristía con el canto, perfecto, y, sobre todo, con la oración, el silencio cuando tocaba y las respuestas en su momento. Impresionante el rato de acción de gracias posterior dirigido por alguna de las religiosas. Impresionante que te digan: padre, si tiene prisa, no se preocupe, que es que nos vamos a quedar un rato para la oración personal y ya cerramos nosotras. Las jóvenes religiosas Siervas del Hogar de la Madre por supuesto con hábito. En misa, todas de rodillas en la consagración y la comunión de rodillas y en la boca.

No faltará quien las tache de rancias. Ya se sabe que cuando no hay argumentos se acude a las etiquetas. Ni rancias ni leches. Es un campamento católico y en un campamento católico, además de jugar y pasarlo bien, se reza, se da catequesis y se enseña a vivir la fe como nos pide la Iglesia. Se ponen de rodillas en la consagración como manda la liturgia, y comulgan de rodillas y en la boca porque pueden hacerlo y es su opción personal. ¿Alguien me puede decir que en algún detalle se han apartado de la fe católica? Todo lo contrario.

La misa de despedida fue el pasado miércoles. Al acabar, me estaban esperando monjas, monitoras y chicas para darme las gracias. La verdad es que me han hecho trabajar, pero se hace con tanto gusto… En este momento de despedida, me hacen una petición especial:

– Padre, este viernes, fiesta de la Virgen del Carmen, pida mucho por las que vamos a comenzar el noviciado.

– No me digas… ¿Quiénes sois?

Tres monitoras que hoy comienzan su noviciado. Y me dicen más: hay otras compañeras que se están preparando para hacerlo el año próximo. Otras cinco o seis.

No me extraña. Se habla a las niñas de Dios, se las enseña a rezar, a confesarse, a valorar la Eucaristía, a vivir de acuerdo con la ley de Dios y la doctrina de la Iglesia, a convivir, a trabajar por el prójimo, a sacrificarse, a darse y, mira por donde, algunas acaban como religiosas.

¿Y si se hacen las cosas al revés? Pues ya se sabe, en liquidación por derribo. Pero eso sí, antes muertos que conservadores. No, no es verdad. Seamos claros. Antes muertos que fieles. Sigan.

Hoy comienzan el noviciado en las Siervas del Hogar de la Madre tres jóvenes encantadoras. Y hay unas cuantas preparándose ya para el año que viene. No hace falta decir más.

Recen hoy muy especialmente por ellas.

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