«Tenía como socia consultora a la Virgen María para ver qué le gustaba a Jesús»

La nieta de Enrique Shaw, empresario argentino en proceso de beatificación, explicó que fue lo esencial y el origen del interés de su abuelo por vivir la fe católica desde el liderazgo empresarial.

En entrevista concedida a EWTN Noticias, Sara Critto Shaw explicó que cuando era joven, Enrique Shaw «leyó un manual de Doctrina Social de la Iglesia y allí decidió ir con todas sus fuerzas hacia Dios promoviendo el amor al prójimo».

«Él veía esta enseñanza de la Doctrina Social de la Iglesia, que favorece la promoción humana para que todos alcancemos dignamente la salvación en los quehaceres económicos y sociales, como una promoción del amor al prójimo y él quería mejorar las condiciones de los trabajadores. Desde joven fue su vocación», explicó.

Enrique Shaw, explicó su nieta, siendo joven «estaba todavía en la Marina de Guerra. Terminada la Segunda Guerra Mundial (en 1945), decidió renunciar y luego de pensar, de hacerse aconsejar, en lugar del deseo de trabajar como obrero aceptó esta posibilidad de hacer apostolado desde la empresa».

Sara Critto resaltó que quienes son católicos y hacen empresa deben buscar «santificarse a través de la profesión. Cuando se ve a los colaboradores humanos como alguien a quien hay que facilitar la realización se crea un buen clima de trabajo».

«Enrique se preguntaba si hemos sido más simpáticos con los empleados y se proponía ser como los demás necesitan que seamos. Él tenía como su ‘socia consultora’ a la Virgen María y procuraba ver con ella qué le gustaba a Jesús», comentó la nieta del siervo de Dios, durante una visita al Perú.

«Él estuvo aquí en Perú varias veces. Era muy devoto de Santa Rosa de Lima», concluyó.

El pasado 25 de abril concluyó la fase diocesana de la causa de beatificación de Enrique Shaw. Ahora la positio o biografía documentada está siendo investigada en Roma junto a un posible milagro obrado por intercesión del Siervo de Dios.
Biografía de Enrique Shaw

Enrique Shaw, hijo de los argentinos Sara Tornquist y Alejandro Shaw, nació en París el 26 de febrero de 1921 y regresó al país con su familia cuando tenía 2 años.

Tras formarse en el colegio porteño De La Salle, se enroló en la Marina, donde llegó a ser teniente de fragata, para luego pedir la baja y dedicarse a la vida empresaria en la cristalería Rigolleau.

El 23 de octubre de 1943 se casó con Cecilia Bunge, con quien tuvo 9 hijos. Siendo militante de la Acción Católica fue detenido durante el gobierno de Juan Domingo Perón. A lo largo de su vida compatibilizó la actividad empresarial con la piedad religiosa, al punto de aplicar la doctrina social de la Iglesia al mundo de los negocios y fundar en 1952 ACDE, organización de la que fue su primer presidente.

En 1957 se le descubrió un cáncer y debió someterse a un tratamiento que implicó operaciones y transfusiones. Asombraba a los médicos la cantidad de donantes que se agolpaban para dar sangre, en su mayoría trabajadores de la fábrica Rigolleau. Murió el 27 de agosto de 1962, a los 41 años.

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