Tanjungkarang y Yakarta: ordenación de 15 sacerdotes y un diácono

En los últimos 8 días, 2 diócesis de Indonesia -una, en la isla de Sumatra y otra, en la de Java- han celebrado la ordenación de 15 sacerdotes y 1 diácono. La ceremonia más reciente tuvo lugar el 20 de agosto pasado en la parroquia de San José, en Pringsewu, una localidad ubicada a unos 40 kilómetros de Bandarlampung, la ciudad cabecera de la provincia de Lampung.

Celebrada por el obispo de Tanjungkarang, Mons. Yohanes Harun Yuwono, la misa convocó a más de 200 sacerdotes y a miles de fieles. Ellos participaron con alegría en la ordenación de un diácono y en la profesión de los votos perpetuos de 10 nuevos padres del Sagrado Corazón de Jesús (SCJ).

Durante la homilía, Mons. Harun les recordó: «Ustedes han sido llamados a religiosos, consagrando toda su vida a Dios y a su Iglesia. La misión vital es llevar paz y alivio espiritual a los demás. Donde haya personas consagradas, debe haber paz y alegría». El Pbro. Titus Waris Widodo, superior provincial del SCJ, agregó: «Se los llama a mostrar su lealtad, el espíritu fundamental de la Orden y a ser honestos con su conciencia».

El 15 de agosto pasado, en la Indonesian Miniature Compound (TMII), el arzobispo de Yakarta, Mons. Ignatius Suharyo Hardjoatmodjo, presidió la ordenación de 3 sacerdotes diocesanos y 2 salesianos (SDB). En el primer grupo figura el Padre Albertus Monang Rianto Sidabutar, quien cuenta a AsiaNews que su vocación «floreció» gracias a las actividades sociales desarrolladas en la parroquia de San Arnoldo Janssen, en Bekasi, regencia de Java Occidental. «Me conmovía la figura del párroco -afirma-, verdaderamente un “hombre dedicado al prójimo”, siempre sonriente y gentil con todos».

Otro nuevo sacerdote de la arquidiócesis es el Padre Joseph Biondi Mattovano. En su vocación, tuvo un rol fundamental su padre: «Cuando era niño -explica- cada vez que mi papá me llevaba a la iglesia, me planteaba una pregunta, a modo de desafío: ̏¿Por qué no piensas en ser sacerdote?˝. En aquella época quería ser piloto, no le prestaba atención. Más tarde, cuando era adolescente, comencé a participar activamente en la vida parroquial, como monaguillo. Así nació mi deseo».

 

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