Reseña: ”De rodillas”

Título: De rodillas

Autor: Eleuterio Fernández Guzmán.

Editorial: Lulu.

Páginas: 86

Precio aprox.:  3.50 € en papel – 0.99 € formato electrónico.

ISBN: 5800130495487 papel; 978-0-244-42250-9 electrónico.

Año edición: 2018

 

Los puedes adquirir en Lulu.

De rodillas” – de Eleuterio Fernández Guzmán.

Con este libro continuamos la serie de libros que, dentro de la denominación de Fe práctica, hemos dado en empezar. El que sigue lleva el título “De rodillas”, del que reproducimos la Introducción del mismo.

 

“Introducción

No podemos negar que, muchas veces, la descendencia de Dios, aquellos seres que hemos sido creados por el Todopoderoso, y no de cualquier forma sino a su imagen y semejanza, olvidamos, precisamente, eso.

La fe nos dice, eso sí, que Dios nos ha creado y que por eso nunca deberíamos hacer como si su realidad, su existencia y, en fin, aquello que lo define y contiene, no fuera de nuestra importancia.

Es bien cierto, a este respecto, que no hay más ciego que ele que no quiere ver y, claro, más sordo que el que no quiere oír y, menos aún, escuchar.

El caso es que, en lo referido a la ceguera y a la sordera no es que Dios haya hecho poco (y haga) para que veamos y para que escuchemos sino, justamente, al contrario.

Todo, desde nuestra propia existencia hasta todo lo que nos rodea, nos habla del Creador. 

Debemos decir, antes de seguir, que es posible que haya quien, al no creer en Dios deduzca que todo lo que existe (empezando por él mismo) es producto de lo que se llama casualidad, azar. Sin embargo, hay que estar, ahora sí, ciego y sordo del todo para no darse cuenta de las evidencias que la realidad nos muestra de la existencia de Dios.

Pero, en fin… siempre hay quien cree que se basta a sí mismo y que todo lo puede si le dejan las circunstancias de la vida. Ya dijo aquel aquello de que era él y sus circunstancias… Pero, al parecer, sin Dios: él solo, ante el mundo sólo, ante las turbaciones solo, ante las tergiversaciones de la realidad… también solo.

Nosotros, sin embargo, los que nos consideramos hijos de Dios, sabemos más que bien que las cosas no son así sino que tienen un sentido totalmente contrario a tal forma de “pensar”.

Tenemos mucho que agradecer a Dios. Pero, además, tenemos mucho que agradecer, también, a lo que nos rodea. Y es que, al haber sido todo puesto por nuestro (y el) Creador, basta con eso para que nunca dejemos de dar gracias, de mirar y de decir, como dice el Salmo (8, en concreto, ahora):

“Al ver tu cielo, hechura de tus manos, la luna y las estrellas, que fijaste tú, ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides”.

Pues es (respondemos al Salmo), precisamente, hechura de sus manos, semejanza del Creador que todo ha hecho y mantiene. Por eso debemos mostrar reverencia ante Sí y por eso, precisamente por eso, no podemos dejar de alabar y bendecir a Quien pudiendo haber hecho otra cosa quiso que, de un barro informe pero materia ya existente, naciera un ser casi completo como es el hombre. Y es que no lo será del todo hasta que descanse en Dios, como diría San Agustín.

Ahora, pues, baste (y no es poco, como vamos a ver, por cómo somos o podemos llegar a ser) con mantenerse de rodillas en señal de fe y de necesaria mirada hacia Dios, Padre Nuestro y Creador de todo lo que existe. De rodillas, sí, y así siempre.“

Reproducimos, aquí, el Índice del libro citado:

Introducción 

1. De rodillas por fe.            

2. De rodillas ante la Creación.

3. De rodillas ante el Creador.

4. De rodillas en la oración.  

5. De rodillas ante los dones de Dios.            

6. De rodillas por tanto perdón.

7. De rodillas ante la Cruz.

8. De rodillas en la confesión.

Un necesario Epílogo            

Un corazón de rodillas.

Títulos de la colección Fe práctica.

Eleuterio Fernández Guzmán

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