Perú: nuevo presidente a favor del «matrimonio» homosexual y del aborto

Fuente: Agencias / InfoCatólica

Francisco Sagasti ha jurado el cargo de presidente de Perú y ha aprovechado su discurso de investidura para recordar a los dos fallecidos en las protestas desatadas tras la destitución de Martín Vizcarra. El nuevo presidente peruano es favorable al aborto en caso de violación y al «matrimonio» homosexual.

El nuevo presidente de Perú ha lamentado las muertes de Inti Sotelo y Bryan Pintado y ha pedido perdón «en nombre del Estado» a los fallecidos, sus familiares y «todos los jóvenes que marcharon por defender la democracia».

Sagasti ha manifestado que «la clase política no ha estado a la altura de lo que se requiere, de los grandes desafíos que estamos enfrentando. No hemos sabido escuchar o responder a las legítimas aspiraciones de la gran mayoría de peruanos, a demandas de reconocimiento y dignidad»

Esto piensa el nuevo mandatario sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto. Tomado de una entrevista concedida en diciembre del año pasado a El Comercio

Matrimonio entre homosexuales

«Somos un partido de centro republicano. El republicanismo tiene como punto central que todas las personas seamos iguales. No debemos restringir la libertad ni los derechos individuales de las personas en situaciones que no le afectan a nadie. Si usted decide casarse con otra persona, no me afecta en lo más mínimo. ¿Por qué lo vamos a prohibir?».

Aborto

Ante la consulta de si despenalizarán el aborto en caso de que la mujer haya sido violada, dijo: «Creemos que el aborto es una situación extremadamente difícil. Póngase en el lado de una mujer violada, cuyo hijo es fruto de una imposición total y absoluta. ¿Le parece justo que le impongan eso? Creo que a nadie le parece razonable. Allí, nuevamente, por el principio republicano de respeto a la libertad individual, creemos que es algo que debe permitirse.

Ahora bien, esto no se aplica a tontas y a locas en todos los casos. No es lo mismo una situación extrema de una mujer joven, una niña violada, que no está en capacidad de ser madre, que el de una persona mayor que ha tomado sus decisiones y que tiene que aceptar las consecuencias. Cada persona tiene que ser capaz de aceptar las consecuencias de sus actos. Si es una imposición hay una gran diferencia. Es un enfoque provida».

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