Otra vez Scalfari, siempre Scalfari

Fuente: Carlos Esteban / InfoVaticana

El ateo comunista fundador del diario italiano La Repubblica, Eugenio Scalfari, dice haberse reunido de nuevo con el Santo Padre en Santa Marta, donde han hablado del Cambio Climático.

“Bergoglio tiene ochentaitrés, yo, noventaiséis para noventaisiete. Pero el jueves nos volvimos a reunir en Santa Marta, en el Vaticano”, escribe en su columna dominical. No pudimos evitarlo, así que volvimos a abrazarnos física y mentalmente. El tema fue el del clima, pero dicho así parece una tontería”.

Para los fieles quizá parezca algo más deprimente que una tontería. Muchos se preguntan qué tendría que pasar para que cesasen estas entrevistas de las que solo han salido escándalos que han provocado tibios y equívocos desmentidos por parte del departamento de prensa vaticano: el viejo periodista, ya se sabe, no usa grabadora ni toma notas; las palabras que atribuye al Santo Padre no son exactas.

Como desmentido en temas menores, puede servir. Pero cuando el anciano anticlerical pretende que el Papa le ha confesado que no cree que las almas que rechazan a Dios vayan al Infierno (son aniquiladas) o que no cree en la Resurrección física de Cristo, los millones de fieles esperarían, quizá, una respuesta más tajante y clara. Y, a ser posible, por el propio Papa, no por funcionarios vaticanos.

Y, naturalmente, que cese esa continúa fuente de escándalo y confusión. Puede ser muy loable esa amistad con el anciano ateo, un hermoso gesto de amor cristiano. Pero su responsabilidad como Vicario de Cristo, su responsabilidad sobre sus hijos, de “fortalecerlos en la fe”, está muy por encima. El daño que pueden causar estas declaraciones desmentidas a medias (algunas, nada en absoluto) es incalculable.

Esta vez, a lo que parece, las palabras que atribuye a Francisco no son herética, sino meramente banales. Scalfari asegura que el Papa “ha descubierto en estos últimos meses el problema del clima terrestre” que, por lo que llevamos tanto tiempo padeciendo, ha debido de ser una iluminación espectacular. “De estos problemas no había hablado nunca hasta ahora con el Papa Francisco”.

¿Y qué dice esta vez don Eugenio que le ha dicho el Pontífice? “Pensemos -me ha dicho el Papa- en esos lugares rebosantes de biodiversidad que son la Amazonia y la cuenca fluvial del Congo con sus grandes acuíferos. La importancia de lugares como esos para el conjunto del Planeta y para el futuro de la humanidad es grande (sic).

En realidad están cambiando también los océanos y los ríos. Los técnicos se ocupan de ello, pero la política está secuestrada por otros problemas. Compete a la Iglesia gran parte de esta labor. Todas las comunidades cristianas tienen un papel importante que desempeñar en esta educación “.

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