Mons. Aguer: Con una familia destruida no se puede superar la pobreza

Aciprensa

 

 

El Arzobispo Emérito de La Plata (Argentina), Mons. Héctor Aguer, aseguró que el drama de la pobreza “no se supera simplemente con un plan económico adecuado”, sino por “una renovación profunda de la cultura que empieza por la restauración de la familia”.

 

En el programa semanal Claves para un Mundo Mejor, emitido el 2 de febrero por el Canal 9 de Argentina, el Prelado comentó sobre el problema de la pobreza, que afecta al 30% de los jóvenes y el 50% de los adolescentes.

 

Señaló que cuando se piensa en cómo superar la pobreza lo primero que se viene a la mente es “un plan económico adecuado”; sin embargo, “la pobreza es un problema que va más allá” y “tiene que ver con la familia, la educación y la cultura”.

 

“Con una familia destruida no se puede superar la pobreza, con una educación que no funciona –como es verdad que no funciona aquí- no se puede superar la pobreza”, advirtió.

 

“Cuando la cultura se deforma de tal manera que ya el sentido del trabajo, la conciencia del trabajo y de ganarse el pan con el sudor de la frente –como dice la Escritura- se borra de las conciencias entonces es muy difícil que la pobreza sea superada. Los que viven de la limosna estatal nunca dejarán de ser pobres”, agregó.

 

Frente a este escenario, Mons. Aguer afirmó que “la solución no puede ser simplemente darles algo material, el alivio tiene que ser reconstruir su dignidad, porque la superación de la pobreza tiene que ver con un caso de dignidad humana”.

 

“Dios quiso que todos tengamos lo necesario para nuestra vida, y no nos referimos solo a lo material. Hay valores que no se compran con dinero sino con una educación recibida en la familia, con una escuela en la que el chico no solo aprende a leer y escribir sino en la que se prepara para la vida, una escuela que prepare para el trabajo, que incentive el sentido del trabajo y la solidaridad. En esto consiste el futuro de una Nación”, expresó.

 

El Arzobispo Emérito de la Plata también se refirió al problema del consumismo, un vicio “fatal” que está detrás de la pobreza y que consiste en “comprar lo que no se necesita con el dinero que no se tiene. Es una ilusión”.

 

En ese sentido, recalcó que “la superación de la pobreza supone en toda la población un sentido claro de para qué está el dinero, un sentido de la austeridad y del gasto correspondiente. Por otra parte también un sentido de la justicia distributiva, que es un concepto clave de la Doctrina Social de la Iglesia”.

 

Finalmente, en vistas a las próximas elecciones presidenciales en Argentina en octubre de 2019, Mons. Aguer instó a la audiencia a considerar la situación de la pobreza bajo las consideraciones de su reflexión.

 

“Creo que la clave está aquí: no se resuelve la pobreza de la Argentina simplemente por el éxito de un proyecto económico sino por una renovación profunda de la cultura que empieza por la restauración de la familia y por la creación de fuentes genuinas de trabajo, por una superación del egoísmo, para percibir objetivamente el bien común”, concluyó Mons. Aguer.

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