Los Pasionistas inauguran su año jubilar por el 300º aniversario de su fundación

Pasionistas / InfoCatólica

El 22 de noviembre, comienza el Jubileo de la Congregación de la Pasión de Jesucristo (Pasionistas). En ocasión del 300º Aniversario desde su fundación, este Año Santo se extenderá hasta el 1º de enero de 2022.

El papa Francisco ha querido unirse espiritualmente a esta celebración y a la «alegría por el don de la vocación que los Pasionistas han recibido de vivir y proclamar la memoria de la Pasión de Cristo, haciendo del misterio pascual el centro de su vida».

A las 10.30 de la mañana, este 22 de noviembre, desafiando la pandemia pero respetando las medidas anti COVID-19, en la Basílica de los Ss. Juan y Pablo, en Roma, se inicia oficialmente el Jubileo con la apertura de la Puerta Santa y la celebración de la Misa inaugural –que se puede seguir por streaming– presidida por el Secretario de Estado Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin.

¿Qué se celebra en el Jubileo Pasionista?

Para los Pasionistas, el presente Jubileo, que se inaugura con mascarillas y distancia social, es una ocasión para la renovación interior, profundización y actualización del carisma, como lo recoge el tema que han elegido: «Renovar nuestra misión: gratitud, profecía, esperanza». Este enfoque de mantener vivo y promover el carisma fue el eje del 47° Capítulo General de 2018 y lo será también en el próximo Sínodo de la Congregación en 2021.

El Superior General de la Congregación, el P. Joachim Rego C.P., precisó: «Todas las celebraciones planeadas deben estar dirigidas a profundizar nuestro compromiso de mantener viva la memoria de la Pasión de Jesús como la máxima expresión del Amor de Dios para todas las gentes y toda la creación; y encontrar formas nuevas y contemporáneas para promover esta Memoria (Memoria Passionis)».

El Papa Francisco también ha querido manifestar su cercanía y alegría por esta fecha conmemorativa. En un mensaje dirigido al Superior General de los Pasionistas, el Santo Padre los animó a «reforzar su compromiso en favor de las necesidades de la humanidad. Esta urgencia misionera se dirige sobre todo hacia los crucificados de nuestro tiempo: los pobres, los débiles, los oprimidos y los descartados por las muchas formas de injusticia.

El cumplimiento de esta tarea requerirá por su parte un esfuerzo sincero de renovación interior, que deriva de la relación personal con el Crucificado-Resucitado. Solamente el que está crucificado por amor, como lo fue Jesús en la cruz, es capaz de socorrer a los crucificados de la historia con palabras y acciones eficaces».

Además, también ha dicho que «este importante centenario representa una oportunidad providencial para que podáis encaminaros hacia nuevos objetivos apostólicos», con la conciencia de que «el contacto con la Palabra de Dios en la oración y la lectura de los signos de los tiempos en los acontecimientos cotidianos, os harán capaces de percibir el soplo creativo del Espíritu que alienta en el tiempo, señalando respuestas a las expectativas de la humanidad: a nadie se le escapa que hoy vivimos en un mundo en el que ya nada es como antes».

Han pasado 300 años desde el 22 de noviembre de 1720, el día en el que el joven Pablo Danei, fundador de los Pasionistas, recibió el hábito de ermitaño e inició un retiro de 40 días en la pequeña celda de la Iglesia de San Carlos en Castellazzo. Durante este retiro escribió las Reglas de «Los Pobres de Jesús», la futura Congregación de la Pasión. Tomó el nombre religioso de Pablo de la Cruz y, con el tiempo, con algunos compañeros asumieron el nombre de «Pasionistas», en consonancia con el encargo que la Virgen le había hecho a Pablo: predicar la Pasión de Jesucristo como «el don más maravilloso del amor de Dios, la fuerza que puede transformar al hombre y al mundo entero». Fue canonizado en 1867 por el Papa Pío IX.

«Cuando hablamos de renovar nuestra misión –explicó el Superior General Joachim Rego C.P.– se trata principalmente de renovarnos a nosotros mismos, porque ‘quiénes somos’ y ‘qué hacemos’ están interconectados e interrelacionados».

El Año Jubilar, por lo tanto, no se trata de una celebración de su grandeza o sus éxitos; sino más bien de las bendiciones de Dios durante estos tres siglos y de la fidelidad de innumerables Pasionistas que, por su vida y su misión, han mantenido vivo el recuerdo de la Pasión de Jesús como un acto magnánimo y concreto del amor de Dios.

Durante el Jubileo, se celebrará en Roma, en la Universidad Lateranense, el Congreso Internacional «La sabiduría de la cruz en un mundo plural», del 21 al 24 de septiembre de 2021.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *