Los niños no son propiedad del Estado, dicen los obispos de Polonia

Aica.org

 

La Comisión Episcopal para el Apostolado de los Laicos, de la Conferencia Episcopal de Polonia (KEP), emitió una declaración sobre la educación de los niños en la que reafirma los derechos y deberes de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos. “Los niños no son propiedad del Estado ni de ningún grupo social”, recordaron los obispos. “El derecho internacional, y sobre todo el sentido común, garantizan a los padres el derecho a criar a sus hijos”.

Los prelados pidieron un diálogo franco sobre el tema, con “honestidad y seriedad en las declaraciones”, ya que existen intentos “de imponer las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la crianza de los niños”. “Este es un tema demasiado serio para permitir afirmaciones altamente emocionales, trivializar la realidad o trivializar la opinión del interlocutor en el debate público”, aclararon los obispos.

La Comisión Episcopal recordó que la libertad religiosa es un derecho humano fundamental, pero lamentó que se intente restringir a los creyentes. “Constantemente se habla de los derechos humanos, la tolerancia a la diversidad y la libertad de expresión y religión, pero se intenta forzar a los cristianos a actuar y enseñar en contra de sus creencias religiosas perennes en las que se basa la civilización occidental”, denunciaron los prelados.

De igual manera denunciaron la intervención estatal sobre la educación de los hijos como una maniobra propia de los totalitarismos. “Tanto el comunismo como el nazismo, así como otros totalitarismos deshonestos, muestran claramente cuán dramáticas e irreversibles son las consecuencias que traen el tratamiento ideológico de los niños”, alertaron.

“La Constitución de la República de Polonia en su artículo 48 garantiza la protección de la autoridad parental, declarando que ‘los padres tienen el derecho de criar a sus hijos de acuerdo con sus propias convicciones. Esta educación debe tener en cuenta el nivel de madurez del niño, así como la libertad de su conciencia y religión y sus convicciones’”.

“Todas las instituciones públicas, incluyendo la Iglesia, el Estado, la escuela, los jardines de infantes y las guarderías, tienen un papel subordinado a la familia -agregaron-, limitando el deber estatal a proveer a las instituciones educativas de las condiciones materiales suficientes para su desempeño.

No existe una base legal para usurpar el derecho a interferir en los programas de educación y educación, sin tener en cuenta el derecho constitucional de los padres. ¿Dónde está la democracia aquí? ¿Dónde está la libertad? ¿Dónde está la tolerancia?”, cuestionaron los Obispos.

“También debe indicarse claramente que la OMS no tiene poder para imponer nada. Sólo puede expresar su opinión, que está sujeta a una evaluación soberana a la luz de las leyes y los principios morales vigentes en Polonia”.

Finalmente los prelados reiteraron su compromiso con la defensa de la familia y los derechos de los padres. “Alertados por los padres, los apoyamos firmemente en la lucha para proteger a los niños de la depravación propuesta por la OMS”, indicaron, para luego citar varias de las recomendaciones sobre educación sexual que resultan contrarias a la moral católica por inducir a niños, incluso menores de cuatro años, a actos indebidos y a la aceptación de todo tipo de conductas y modelos de familias.

El texto de las recomendaciones de la OMS fue calificado por los Obispos como “altamente irresponsable” y, en nombre de la ideología, “causantes de la violación de la psique del niño, la banalización de la esfera sexual humana y, en consecuencia, la causa real de muchas desgracias en el matrimonio”.

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