La madre de San Juan Pablo II se negó a abortar a pesar de que corría peligro su vida

Fuente: InfoCatólica / CNA

La Sierva de Dios Emilia Wojtyla fue aconsejada por un médico para que abortara cuando estaba embarazada de Karol, hoy san Juan Pablo II, debido a que su embarazo ponía en peligro su vida.

Hace cien años, el 18 de mayo, Emilia Wojtyla dio a luz a su segundo hijo, Karol, después de un embarazo difícil y peligroso. El niño crecería hasta convertirse en San Juan Pablo II.

En un nuevo libro publicado en Polonia, Milena Kindziuk explica cómo se le aconsejó a la madre de San Juan Pablo II que abortara.

«Tuvo que elegir entre su propia vida y la del bebé que llevaba, pero su profunda fe no permitió que Emilia eligiera el aborto», dijo Kindziuk en una entrevista con ACI Stampa.

«En el fondo de su corazón estaba preparada para hacer este sacrificio por el bebé que llevaba», dijo.

En su libro, «Emilia y Karol Wojtyla. Padres de San Juan Pablo II», Kindziuk cita el testimonio de una comadrona, Tatarowa, y los informes de sus dos amigas, Helena Szczepańska y Maria Kaczorowa, así como los recuerdos de otros residentes de Wadowice. Dijo que estos mostraban que Emilia Wojtyla estaba deprimida por la insistencia de su primer médico, el Dr. Jan Moskała, en que abortara.

Dijo que Emilia y Karol Wojtyla «tomaron la audaz decisión de que, a pesar de todo, su bebé concebido iba a nacer. Y empezaron a buscar otro médico».

Al final eligieron al Dr. Samuel Taub, un médico judío de Cracovia, que se había mudado a Wadowice después de la Primera Guerra Mundial.

«Los amigos de Emilia han guardado recuerdos de esa visita. El doctor confirmó que había riesgo de complicaciones durante el parto, incluyendo la posibilidad de muerte de Emilia. Sin embargo, no sugirió un aborto», dijo Kindziuk.

«Emilia tuvo un mal embarazo: pasó la mayor parte del tiempo en la cama y aún así tuvo menos fuerzas de lo habitual», dijo. «En esta situación, el Dr. Taub recomendó a la mujer que se acostara, que descansara a menudo y que se alimentara muy bien».

El día del nacimiento, el 18 de mayo de 1920, «Emilia se encontraba en su apartamento de la calle Kościelna, en la sala de estar… con la presencia de una comadrona», explicó Kindziuk.

Al mismo tiempo, Karol padre y su hijo Edmund, de 13 años, habían salido alrededor de las 5 p.m. para participar en el rezo del Oficio Divino en la iglesia parroquial de enfrente, donde cantaron las letanías lauretanas, añadió.

Sabemos que Emilia pidió a la comadrona que abriera la ventana: quería que el primer sonido que su hijo pudiera oír fuera una canción en honor a María. En resumen, Emilia Wojtyla dio a luz a su hijo escuchando cantar las letanías lauretanas

San Juan Pablo II también contó a su secretario personal, Stanislaw Dziwisz, que había nacido con las letanías en honor de la Madre de Dios, añadiendo que fue elegido Papa a la misma hora del día en que nació.

Las causas de canonización de los padres de San Juan Pablo II se abrieron formalmente en Polonia en mayo. Karol, teniente del ejército polaco, y Emilia, maestra de escuela, se casaron en Cracovia el 10 de febrero de 1906. El matrimonio católico tuvo tres hijos: Edmund en 1906; Olga, que murió poco después de su nacimiento; y Karol en 1920.

Antes de morir de un ataque al corazón y un fallo hepático en 1929, Emilia fue el pilar de la fe en el hogar. En el momento de su muerte, al joven Karol Wojtyla le faltaba un mes para cumplir nueve años.

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