Este 14 de marzo en la Cámara de Diputados se discutirá y votará una reforma a la Ley General de Acceso a una Vida sin Violencia, que, bajo la Norma Oficial Mexicana 046 (NOM046), haría obligatorio para los médicos, a nivel federal, practicar el aborto a mujeres víctimas de una violación, sin que se pida denunciar al agresor sexual ni presentar la prueba del delito; bastaría con la “buena fe” de la persona, lo cual provocaría, por una parte, que no se persiguiera ni castigara al violador, y por otra, que se pueda abusar de la norma al mentir sobre una supuesta violación para acceder al “servicio” del aborto.

Sobre este tema, Juan Carlos Balcázar, importante médico ginecobstetra, ha emitido una carta dirigida a los diputados con la intención de formar conciencia de lo que esta medida representaría.

“Sr(a). diputado(a) –refiere el texto–: Te escribo como médico ginecólogo y como ciudadano, te escribo como profesionista comprometido y como la persona que votó por ti para que me representaras en el Congreso. He leído y conozco a fondo la NOM046 que se intentó incorporar de forma vinculante como promoción a la Ley general de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia el día jueves 9 de marzo. Considero tres puntos que se deberían tomar en cuenta antes de votarla:

“No se toma en cuenta la opinión de miles de especialistas en Ginecología, que somos los que hacemos los procedimientos de legrados; sólo nos ‘involucran’ de una manera autoritaria, volviéndonos ‘cómplices del violador’ al ayudarle a resolver su ‘PROBLEMA’… Se nos obliga a realizar un procedimiento delicado y a ciegas como lo es un legrado uterino, el cual puede tener serias complicaciones que pudieran derivar en la muerte de las pacientes.

“Al hablar de violencia contra la mujer por una violación, ¿acaso no es más violencia desprender de su cuerpo a su propio hijo y asesinarlo? Que no les engañe el nuevo término ‘interrupción voluntaria del embarazo’, que no es otra cosa que un vil y certero asesinato contra un menor que se está gestando dentro del vientre de su madre. Les pido revisen ‘La ventana de Overton’ –en la que es posible colocar ideas «impensables» en el rango de las «sensatas»– y encontraran la razón de por qué fue creado ese ‘nuevo concepto’.

“Los invito a que se acerquen a los miles de ginecobstetras que somos en el país, y les cuestionen abiertamente (sobre el tema), a través del Consejo Mexicano de Ginecoobstetricia o de la Federación Mexicana de Ginecobstetricia. No es justo que decidan por nosotros. Nosotros estamos a favor de la vida, y somos más las personas que así pensamos que la minoría que está a favor del aborto. Si no conocen las complicaciones de un legrado, los invito a que una comisión de nuestra especialidad tenga una reunión con ustedes para comentarles los casos a los que nos hemos enfrentado por complicaciones ocurridas debido a la realización de un aborto.

“Señores diputados, les pido reconsideren en esa votación nuestro juramento Hipocrático, que dice textualmente: ‘Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y a mi entender, evitando todo mal y toda injusticia. No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante; me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos’. Estudiamos más de 13 años de universidad y postgrado y no estamos dispuestos a que, por la voluntad de dos o más personas, nos pretendan obligar a algo en lo cual no estamos de acuerdo”.