esnlenfrdeitpl

El documento final del Encuentro Latinoamericano de agentes responsables en Pastoral de la Vida, organizado por el Departamento de Familia, vida y juventud del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), que tuvo lugar del 20 al 24 de noviembre en Bogotá, Colombia, estableció, “con el fin de promover vínculos institucionales, eclesiales, ecuménicos y sociales”, la creación de una Red Panamericana para el derecho a la Vida.

“Inspirados por el llamado, consolidando vínculos institucionales, eclesiales, ecuménicos y sociales, invitamos a conformar una Red Panamericana, para que acoja cada realidad nacional, en la protección de la vida, familia, persona, libertad religiosa, democracia, derechos humanos y medio ambiente, mediante una agenda común, liderando estrategias a corto, mediano y largo plazo”, se lee en el documento final.

El Encuentro de agentes de pastoral de la vida, a 50 años de la promulgación de la encíclica Humanae vitae, buscó “replantear los nuevos desafíos que la Pastoral de la Vida enfrenta en nuestra época y favorecer la comunión de las conferencias episcopales con los grupos pro-vida”.

Se debatió sobre el concepto de persona, vida y familia como un desafío para la cultura actual, también se reflexionó sobre las políticas públicas a favor de la vida y la familia, como así también las estrategias para el uso y manejo adecuado de los medios de comunicación en apoyo a una cultura de la vida

El Encuentro concluyó con la lectura de un mensaje final de los participantes en los que comprometen “en el espíritu de Evangelii gaudium y Amoris laetitia, con nuestro testimonio y trabajo para la proclamación del Evangelio de la Vida”.

El texto advierte sobre los “profundos cambios en el estado de derecho, en la tradición jurídica de nuestras naciones”, que originan “efectos legales contra la vida, la familia, la libertad religiosa y la objeción de conciencia”, en el continente, producto de “una agenda de minorías ideologizadas, con poder económico, con un eje conceptual (la ideología de género) y un eje operativo (los derechos sexuales y reproductivos), cuyo conjunto fractura la persona humana y todas sus dimensiones relacionales: matrimonio, familia, culturas y tradiciones, la libertad de expresión, religiosa y la patria potestad”.

Ante este escenario, los agentes de la pastoral de la vida indican que “la Iglesia Latinoamericana y El Caribe en su responsabilidad pastoral por el bien fundamental de la vida, no puede permanecer ajena e insensible ante esta cruda realidad”.