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Una católica copta de 16 años fue liberada recientemente por la policía egipcia del poder de un grupo de terroristas musulmanes salafistas, un grupo extremista sostenido y respaldado por Arabia Saudita.

Marylin, originaria de la aldea de Balansora, en la provincia egipcia de Minya, fue secuestrada el 28 de junio. El P. Boutros Khalaf, sacerdote copto católico que ejerce su ministerio pastoral en ese lugar, dijo al periódico World Watch Monitor que la joven fue hallada en las afueras de El Cairo.

“Fuimos a la estación de policía de la localidad y ellos realmente hicieron lo mejor para encontrarla, liberarla y arrestar a su secuestrador, Taha, junto con el hermano de este, Gaber. Ella regresó con su familia el sábado 30 de septiembre, después de 92 días”, indicó.

El P. Khalaf señaló que Marylin “no fue bien tratada” por sus captores y que ella “está muy feliz por estar de vuelta con su familia”.

“Agradecemos a Dios por responder nuestras oraciones y las de muchas otras personas. También agradecemos a los oficiales de la estación de la policía por liberar a Marilyn. Apreciamos sus grandes esfuerzos”, expresó.

“Enamorar” para secuestrar

El P. Khalaf denunció que Marylin fue secuestrada usando la táctica de “enamoramiento” que los terroristas musulmanes están empleando con más frecuencia para capturar a las jóvenes cristianas.

“Algunas personas nos dijeron que ella fue raptada por un joven llamado Taha. Él la había llevado a la granja donde trabaja”, contó el sacerdote.

Un ex secuestrador musulmán, que decidió permanecer anónimo, explicó a World Watch Monitor que uno de los terroristas “le dice a una chica cristiana que la ama y que quiere convertirse al cristianismo por ella. Ambos empiezan una relación romántica hasta que un día deciden ‘escapar’ juntos. Lo que las jóvenes no saben es que están siendo secuestradas”.

El hombre comentó que el grupo extremista del que formaba parte alquilaba apartamentos en diversas partes de Egipto para esconder a las jóvenes coptas.

Allí “las amenazaban para que se convirtieran al Islam y cuando llegaban a la mayoría de edad, un representante de la comunidad musulmana extendía un certificado oficial de conversión y cambiaban su documento de identidad”.

“Si todo iba va de acuerdo al plan, las forzaban a casarse. Sus esposos no las aman. Solo se casan con ellas para convertirlas al Islam. Las golpean y las humillan. Y si tratan de escapar o convertirse a su religión original, las matan”, denunció.

“Recuerdo el caso de una cristiana copta que provenía de una familia rica y conocida de Minya. Fue raptada por cinco musulmanes. La retuvieron en una casa, la desnudaron y la filmaron. En el video uno de ellos también se quitó la ropa. La amenazaron con hacer público el video si no se casaba con él”, narró.

El ex secuestrador afirmó que “los grupos de raptores se reúnen en una mezquita para hablar sobre las posibles víctimas. Vigilan de cerca las casas cristianas y monitorean todo lo que sucede. Sobre esa base, tejen una tela de araña alrededor de las niñas”.

En el caso de Marilyn, su madre, Hanaa Aziz Shukralla Farag, contó que vio un video que difundieron los captores en Internet donde su hija “estaba sosteniendo el Corán como si estuviera sosteniendo una medalla. Vi que estaba siendo presionada”.

Por su parte, el P. Khalaf manifestó que “los cristianos de nuestra aldea viven en un estado de terror, pánico y miedo”.

“Están preocupados por sus hijos. Ningún padre ya no permitirá que su hija camine sola por la calle. Él irá con ella o su madre o hermano lo harán”, concluyó.