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El obispo auxiliar de Managua, Mons. Silvio Báez, ha revelado algunos de los detalles del encuentro con el mandatario en la Casa de los Pueblos. Después de vencido el plazo de dos días, que pidió el mandatario para enviar por escrito una respuesta a los obispos sobre una propuesta de democratización, Monseñor Báez revela alguno de los detalles de la reunión, descrita por el cardenal Leopoldo Brenes como llena de serenidad en el comunicado que leyeron los religiosos.

«Señor presidente, la represión violenta, la agresión verbal mediática, las detenciones arbitrarias no son la solución a la crisis que vive el país, sino más bien son el medio para agravarla aún más. Nicaragua no es la misma que antes del 18 de abril, presidente entienda», dijo el obispo al presidente, que no hizo ningún comentario al respecto.

El país esperaba el resultado de aquella reunión, después de meses de la represión iniciada en abril, que ha dejado al menos 127 muertos según los organismos de derechos humanos. La falta de disposición de Ortega a responder, ordenando el cese de la represión, hizo que Báez le dijera que ahondaba con su actitud la gravedad de la crisis.

«La repuesta que está dando a partir del jueves que hablamos con Daniel Ortega es decepcionante e irresponsable. Yo se lo dije el jueves en su cara: responder solo con represión es ahondar la crisis política y el dolor de este pueblo que necesita otro tipo de respuesta. Le dije: presidente, Nicaragua es otra y el grito de la gente en las calles es que se vaya y la respuesta de usted es que haya una salida pacífica y constitucional», le expresó Báez a Ortega.

Según el relato de Báez, el encuentro fue respetuoso entre ambas partes. El religioso lamenta que la represión gubernamental continúe recrudeciendo. «También le dije, ‘señor presidente, la situación de Nicaragua va ir entrando a un callejón sin salida que nos puede llevar a un caos generalizado y que a nadie le va hacer bien. Señor presidente, está en sus manos la solución'», dijo el obispo.

El obispo auxiliar de Managua añadió que la posición de la Iglesia Católica sigue apostando por el diálogo, para encontrar una solución a la crisis de Nicaragua que ya tiene 54 días de protestas, reprimidas por el ejecutivo.

«No vamos a ceder a nuestra opción por dialogar, pero él debe tener voluntad política para escuchar y ceder, porque el país en este momento lo exige», le sugirió el religioso carmelita.

El obispo le aseguró a Ortega que la solución a la crisis política que vive el país no pasa por la presencia de los organismos internacionales sino que debe ser solucionado por los nicaragüenses.

El gobierno de Ortega ha propuesto que el tema institucional sea abordado con la Organización de Estados Americanos (OEA), con cuya secretaría general tiene un acuerdo para realizar una reforma al sistema electoral, criticado por su falta de transparencia.

«Aquí no valen ya soluciones de los organismos internacionales que intervengan queriendo de alguna manera influir, desviar la lucha del pueblo. Es con los nicaragüenses la solución», agregó Báez.

Monseñor Báez le expresó a Ortega que el futuro de Nicaragua está en sus manos. «El futuro de lo que pueda ocurrir en Nicaragua está en sus manos. De él depende que encontremos una solución pacífica constitucional, le dije, señor presidente está en sus manos. Le dije, tiene que mostrar voluntad política», sostuvo.

El diálogo nacional dio comienzo el pasado 16 de mayo, con los obispos como mediadores y testigos en el proceso en que participan el ejecutivo y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Los obispos acordaron, una vez iniciado el diálogo, dar un tiempo de un mes para que las partes se pusieran de acuerdo y llegar a una solución, sin embargo, dejaron claro que si no había solución entre las partes, anunciarían su retiro definitivo del proceso.