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El Arzobispo de Saint Andrews y Edimburgo (Escocia), Mons. Leo Cushley, recordó que ir a Misa todos los domingos es una obligación de los católicos y el mayor bien que los padres pueden hacer por sus hijos.

En su reciente carta pastoral por la Solemnidad de Corpus Christi, el Prelado pidió a los fieles que se hagan la siguiente pregunta: “¿Es Jesucristo en el sacrificio de la Misa mi prioridad cada domingo o tengo otros compromisos más importantes a veces? Ciertamente, no podemos tratar a Cristo nuestro Salvador como una opción entre otras para acomodarlo a nuestra conveniencia”.

En su texto, el Arzobispo también resaltó el modo natural en que los padres siempre buscan la felicidad de los hijos. Por ello afirmó que “no hay nada mejor que puedan hacer por ellos que llevarlos a encontrarse con el Señor Jesús vivo en la Misa de cada semana. Si les enseñan de este modo a buscar primero el Reino de Dios, pueden estar seguros que Él los bendecirá en todas las otras formas que esperan”.

Mons. Cushley reconoció que ir a Misa los domingos “no siempre es fácil en nuestro mundo secularizado”, porque “puede significar hacer sacrificios y defender su fe entre sus amigos o en sus familias, pero recuerden que Jesús ya lo sacrificó todo por nosotros, porque Él no quiere que nadie se pierda”.

“Muchas veces en el pasado la gente ha muerto por la Misa. Incluso en algunas partes del mundo nuestros hermanos católicos arriesgan sus vidas para ir a Misa porque creen que la Vida Verdadera depende de ella. Y tienen razón: Cristo es nuestra vida y la Misa es nuestra línea de vida”, escribió.

El Arzobispo escocés recordó que la Misa es “la cumbre de la vida de la Iglesia”, donde se actualiza el sacrificio de Jesús por todos los hombres, “ofrecido a través del tiempo y el espacio”.

“Solo este gran sacrificio nos permite vivir auténticamente vidas santas. Solo el Santísimo Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre es lo que nos permite hacer el bien auténtico y duradero en el mundo”, continuó.

El Prelado refirió luego que “Jesús mismo dijo que solo si nos unimos a Él en la Eucaristía podemos tener la esperanza de salvarnos y llegar a la vida eterna”.

Mons. Cushley dijo que puede ser que en ocasiones haya “circunstancias inevitables que nos impidan ir a Misa, como la enfermedad y/o el cuidado de un niño enfermo; o por ejemplo un viaje al extranjero, aunque en estos días de Internet debemos planear esto antes adecuadamente (para no faltar a Misa). Pero, bajo condiciones normales, ir a Misa el domingo es una obligación solemne”.

“Si de forma deliberada no cumplimos con esto, entonces cometemos un pecado grave y tenemos que ir a confesarnos antes de volver a recibir la comunión”, alertó.

Por todo esto el Prelado exhortó a los fieles “a optar por ir a la Misa de los domingos, a hacerla una prioridad, y a llevar a otros con ustedes”.

“Finalmente alégrense en la esperanza, sean pacientes en las dificultades y constantes en la oración, especialmente la gran oración que es la Eucaristía dominical, y el Señor seguramente los recompensará”, concluyó.