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Tiene fama de dictatorial -o al menos eso le achaca cierta prensa progre- pero Donald Trump está haciendo más por las libertades que muchos otros presidentes, aparentemente más progresistas.

Y nada más progresista, más acorde con la libertad, que respetar la objeción de conciencia. Y en eso, el zafio y maleducado presidente está siendo exquisito. Si un médico tiene reparos de matar a un bebé en el seno materno, va contra todos los códigos deontológicos obligarle a que cambie la bata de facultativo por el disfraz de verdugo.

Lo cierto es que la Administración Trump ha puesto en marcha una División de Libertad Religiosa y de Conciencia en el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) del país. Y la Asociación de Médicos Católicos ha aplaudido la idea, todo un hito en la lucha por la libertad de las conciencias.

La nueva oficina, que depende del Estado, representa la posibilidad de aplicar de manera concreta los derechos y leyes existentes que protegen la libertad de conciencia de los profesionales y empresas relacionadas con el sector salud, según ha informado Gaudium Press.

La ginecóloga y miembro de la Junta de la Asociación Médica Católica, Kathleen Raviele, explicó al portal web Aleteia que “esto es muy importante porque aunque ha existido una sección de derechos civiles, en realidad no ha habido un instrumento para que los individuos que son discriminados en el lugar de trabajo argumenten un caso o demanden a la organización que los discriminó”.

La existencia de la nueva oficina podría disuadir a las instituciones de pretender forzar a médicos, enfermeras o administradores a cooperar con procedimientos como el aborto, la esterilización o la anticoncepción.

Por ejemplo, los católicos se enfrentan a dificultades para encontrar lugares en programas de residencia por su objeción a este tipo de procedimientos.

Nuevas normas de protección

En un comunicado del día 19 de enero, el Departamento de Salud anunció la publicación de una nueva directiva que devuelve la flexibilidad a los estándares programas de Medicaid en los Estados.

Esto significa que se le permite a los Estados “emprender ciertas acciones contra los proveedores de planificación familiar que ofrecen servicios de aborto”.

Las normas “protegen a las personas de ser obligadas a participar en actividades que vulneran sus conciencias, tales como el aborto, la esterilización o el suicidio asistido”.

Roger Severino: “Los facultativos no deben ser inhabilitados porque se oponen a realizar abortos contra su conciencia”

El Director de la Oficina de Derechos Civiles, Roger Severino, afirma que “los doctores y enfermeras de los Estados Unidos están dedicados a salvar vidas y no deben ser inhabilitados porque se oponen a realizar abortos contra su conciencia”.

“La protección de la conciencia es un derecho civil garantizado por leyes que con demasiada frecuencia no se han aplicado. La norma propuesta hoy proporcionará a nuestra nueva División de Conciencia y Libertad Religiosa herramientas de aplicación que garantizarán que nuestras leyes de conciencia no sean palabras vacías en papel, sino garantías de justicia para las víctimas de discriminación ilegal”, concluye.