esnlenfrdeitpl
“Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos.”  (Lc 24, 45-47)

Leer más...

“Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: -«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».”  (Jn 20, 19-22)

Leer más...

La despedida de Jesús en su paso por la tierra fue a lo grande. El amor de Dios por los hombres se derramó con una generosidad infinita. Los últimos tres días dieron fe de aquellas palabras del evangelista Juan: “Habiendo amado a los suyos los amó hasta el extremo”.

Leer más...

El Papa Francisco ha cumplido cinco años al frente de la Iglesia. Cuando él empezó su pontificado dijo en varias ocasiones que éste sería corto y aludió a la cifra de cinco años como un referente. De momento, estos ya se han cumplido y el Papa tiene buena salud y buen ánimo para seguir gobernando la Iglesia, como demuestra su programa de viajes, entre otras cosas. Pero, aunque el pontificado no ha acabado, cinco años es un tiempo suficiente para poder decir algo sobre el mismo.

Leer más...

"Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?. Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre”.  (Jn 12, 27-28)

Leer más...

“Dijo Jesús a Nicodemo: Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna”.  (Jn 3, 14-16)

Leer más...

“Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre. Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: El celo de tu casa me devora”.  (Jn 2, 13-17)

Leer más...

Siempre se ha dicho que la excepción justifica la regla. El problema no es, pues, que haya excepciones, sino que las excepciones sean tantas y de tal calibre que terminen por hacer inútil la regla.

Leer más...

“Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos... Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas”.  (Mc 9, 2-5)

Leer más...

“En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían.”  (Mc 1, 12-13)

Leer más...

“En aquel tiempo se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: ‘Si quieres, puedes limpiarme’. Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo: ‘Quiero: queda limpio’.”  (Mc 1, 40-41)

Leer más...