Filipinas – los misioneros rurales durante 50 años al lado de los pobres

Los Misioneros Rurales de Filipinas (RMP), un grupo de sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos a nivel pastoral y social, celebraron el 50 aniversario de fundación confirmando el trabajo de acompañar y apoyar a los más pobres en zonas remotas o rurales.

Rural Missionaries of the Philippines es una organización nacional, intercongregacional e interdiocesana compuesta por religiosos, sacerdotes y laicos que viven y trabajan con campesinos, agricultores, pescadores y pueblos indígenas. Fundados el 15 de agosto de 1969, es uno de los socios de la Asociación de Superiores Mayores Religiosos de Filipinas.

«En los últimos 50 años, la RMP ha llevado el Evangelio y ha trabajado junto a comunidades pobres en áreas remotas, promoviendo la dignidad humana, los derechos, la paz y la justicia social», explica a Fides la hermana Elsa Compuesto, la nueva Coordinadora Nacional de la RMP, elegida por la Asamblea Nacional de la organización en Manila en los últimos días.

«Los próximos 50 años serán años de gracia para trabajar con los pobres. No queremos abandonar a nuestros pobres a pesar de las muchas dificultades, luchas, riesgos y desafíos que nuestros misioneros enfrentan junto con la gente a la que servimos», comenta sor Elsa, de la Congregación de las Hermanas Misioneras de María. «Ser parte de la RMP es un compromiso misionero para vivir un llamado profético con los pobres», indica sor Elenita Belardo, coordinadora nacional saliente.

La RMP, siempre en primera línea contra la injusticia, ha alzado su voz contra el asesinato de los pobres por parte de la policía o el ejército por diversas razones y violaciones de los derechos humanos. Monseñor Deogracias Iníguez destaca el esfuerzo, el compromiso y la contribución de la RMP, cuyos miembros «están dispuestos a trabajar duro para acercar la Iglesia al pueblo». «Los miembros de la RMP están dispuestos a sacrificar tanto por el bien del Evangelio, mientras trabajan por la justicia denunciando el mal y la injusticia», asegura el obispo.

La RMP está comprometida con los agricultores, los pueblos indígenas y los pescadores «a través del testimonio colectivo y de la acción profética», así como comprometida a animar a las personas de buena voluntad a «apoyar a los pobres de las zonas rurales para que «puedan disfrutar de los frutos de su trabajo preservando la integridad de la creación», dice una nota de la organización.

Entre otros compromisos, la RMP ayuda a seminaristas y religiosos a que puedan llevar a cabo su misión evangelizadora junto a los pobres de las zonas rurales; realiza campañas sobre los problemas de las zonas rurales; presta servicios de apoyo a las escuelas en temas como la evangelización, la reducción del riesgo de desastres, los servicios de salud, la promoción de los derechos humanos, la agricultura sostenible y la mitigación del cambio climático; y contribuye a crear alianzas y redes pastorales y sociales.

 

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