El Cardenal Woelki alerta sobre el nacimiento de una iglesia nacional alemana

Fuente: Carlos Esteban / InfoVaticana

El arzobispo de Colonia, cardenal Rainer Maria Woelki, advierte de que el ‘camino sinodal’ emprendido por el episcopado alemán podría llevar a un ‘déjà vu’ histórico: una nueva iglesia nacional, separada de la universal. Lutero 2.0.

El peor resultado previsible del ‘camino sinodal’ emprendido por el episcopado alemán, sostiene el arzobispo de Colonia, cardenal Woelki, en entrevista concedida a la agencia alemana KNA, sería que llevase “a la división y, por tanto, a salir de la Iglesia, de la comunión con la Iglesia en su conjunto”, lo que crearía “algo así como una iglesia nacional alemana”.

Lo que, en cambio, sería deseable es que “logremos iniciar una reforma real, que es definitivamente necesaria en la iglesia”, dijo, comentando las recientes conferencias regionales del ‘camino sinodal’ en las que ha participado.

Pero han surgido propuestas doctrinales que son sencillamente inaceptables, como la ordenación de mujeres. “Se trata de una cuestión definitivamente cerrada con la máxima autoridad magisterial por los Papas Juan Pablo II, y Benedicto XVI y el actual Papa Francisco lo han subrayado una y otra vez. No entiendo el objetivo de esta discusión”.

Dios es siempre más grande que los deseos e ideas humanos, recuerda. Y a veces, la Revelación no es del todo clara de primeras. “Para mí, la fe significa confiar en que Dios es justo, incluso si no lo entiendo directamente en preguntas individuales. Así que creo que tenemos que aceptar que la iglesia está obligada por la voluntad de Jesús en este tema, quien se revela a sí mismo en las Escrituras y la tradición. En su círculo de doce llamó exclusivamente a los que quería llamar, libre e independientemente. Y estos eran los doce apóstoles, y no había mujeres entre ellos”.

Woelki comparte con la iniciativa “Maria 2.0” la necesidad de defender la dignidad de la mujer y atacar los abusos de poder del clero, incluyendo los abusos sexuales por parte de sacerdotes. Pero la solución no es el sacerdocio femenino.

En cuanto a su iniciativa prevista para la próxima semana de celebrar un banquete frente a la catedral de Colonia el domingo, Woelki admite que siempre es bueno “que la gente se reúna para comer y beber en un ambiente agradable”, pero advierte que “no debería dar la impresión de que aquí se celebra la Eucaristía. La celebración de la Eucaristía por parte del sacerdote, que actúa en lugar de Cristo sobre la base del sacramento de la consagración, deja claro que “la Eucaristía es un don de Dios para nosotros, que no podemos darnos a nosotros mismos. En este sentido, este tipo de producciones, que tienden a causar confusión, me preocupan “.

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