Dios o el ateísmo: ¿cuál es más racional?

InfoVaticana / Peter Kreeft / Catholic Education / Traducción Verbum Caro

¿Es racional creer en Dios? Muchos creen que fe y razón se oponen entre ellos, que la fe en Dios y un razonamiento lógico y firme son como el aceite y el agua. Se equivocan. Creer en Dios es mucho más racional que el ateísmo. La lógica puede demostrar que hay un Dios. Si se observa el universo con sentido común y mente abierta, se reconocen las huellas de Dios por doquier.

Un buen lugar para empezar es una argumentación planteada por santo Tomás de Aquino, el gran filósofo y teólogo del siglo XII. La argumentación empieza con la observación obvia de que las cosas se mueven. Pero nada se mueve sin razón. Algo debe causar ese movimiento, y lo que lo causó debe, a su vez, estar causado por algo más, etc. Pero esta cadena casual no puede remontarse hacia atrás infinitamente. Debe tener un principio. Debe haber alguien inamovible que mueve los hilos y da inicio a todos los movimientos del universo, una primera ficha de dominó que empieza el movimiento de toda la cadena, dado que la mera materia no se mueve por sí sola.

Una objeción moderna a esta argumentación es que algunos movimientos de la mecánica cuántica -la desintegración radioactiva, por ejemplo- no tienen una causa discernible. Pero, alto ahí: el hecho de que los científicos no vean una causa no significa que no la haya. Significa solamente que la ciencia aún no la ha encontrado. Tal vez un día la encuentre. Pero entonces tendrá que haber una nueva causa que explique esa. Y así continuamente. Pero la ciencia nunca encontrará la primera causa. Eso no es un golpe a la ciencia: significa solo que la primera causa está fuera del ámbito de la ciencia.

Otro modo de explicar esta argumentación es que todo lo que tiene un inicio debe tener una causa. Nada procede de la nada. Por lo tanto, si no hay una primera causa, no puede haber una segunda, o una tercera; no puede haber nada de nada. En otras palabras, si no hay un creador, no puede haber un universo.

No obstante, nos podríamos preguntar qué pasa si el universo fuera infinitamente antiguo. Pues bien, hoy en día todos los científicos están de acuerdo en que el universo no es infinitamente antiguo, sino que tuvo un inicio en el big bang. Si el universo tuvo un inicio, entonces no tenía que existir. Y las cosas que no tenían que existir deben tener una causa para existir.

Este argumento lo confirma la cosmología del big-bang. Ahora sabemos que toda la materia, es decir, todo el universo, empezó a existir hace unos 13,7 mil millones de años, y desde entonces se expande y se enfría. Ningún científico tiene ya dudas al respecto, aunque antes de que se demostrara científicamente los ateos lo llamaban “creacionismo disfrazado”. Ahora bien, a esta premisa añadámosle una segunda, muy lógica, que es el principio de causalidad, según el cual nada empieza sin una causa adecuada, por lo que se llega a la conclusión de que como hubo un big bang, debe haber un “big banger» una causa el big bang.

¿Es Dios este “big banger“? ¿Por qué no hay otro universo? Porque la teoría de la relatividad de Einstein dice que el tiempo está relacionado con la materia y dado que la materia empezó hace 13,7 mil millones de años, lo mismo hizo el tiempo. Por tanto, el tiempo antes del big bang no existía. E incluso si el tiempo hubiera existido antes del big bang, incluso si hubiera habido un multi-universo, es decir, muchos universos con muchos big bangs -algo que según la Teoría de las Cuerdas es matemáticamente posible-, también en este caso tuvo que haber un inicio.

Un principio absoluto es lo que la mayoría de las personas dan a entender con “Dios”. Sin embargo, algunos ateos creen que la existencia de un número infinito de universos es más racional que la existencia de un creador. No importa si no hay pruebas empíricas de la existencia de estos universos desconocidos, ¡y mucho menos si las hay de miles, o incluso millones, de ellos!

¿Hasta dónde son capaces de llegar los científicos para evitar concluir que Dios creó el universo? Esto es lo que el físico de Stanford, Leonard Susskind, dijo: “Los científicos verdaderos se resisten a la tentación de explicar la creación por intervención divina. Nos negamos rotundamente a aceptar cualquier explicación del mundo que no esté basada en las leyes de la física”. Sin embargo, el padre de la física moderna, Sir Isaac Newton, creía fervientemente en Dios. ¿Entonces no era una científico verdadero? ¿Puedes creer en Dios y ser científico y no ser un fraude? Según Susskind, no. ¿Quiénes son entonces los cerrados de mente en este debate?

La conclusión de que Dios existe no requiere tener fe. El ateísmo sí requiere tenerla. Se necesita tener fe para creer que todo viene de la nada. Se necesita solo la razón para creer que todo viene de Dios.

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