Cuando llega un aguafiestas y te suelta una en tos los morros

No es que sean malos, es que hay gente que, cuando menos te lo piensas, en lugar de ser prudente y callar por no liarla, te suelta exactamente lo que piensa que, además, y curiosamente, es lo que piensan muchos que se callan por timidez, miedo, vergüenza, prudencia evangélica o acongoje gonadal.

Recuerdo aquella reunión en una parroquia hablando de los pobres. Una señora muy señorada, embutida en un magnífico abrigo de pieles, diciendo que ella no podía ayudar porque andaba mal de dinero. Uno de esos desvergonzados le espetó: “pues con ese abrigo comían más de cuatro”.

O en aquella ocasión hablando unos cuantos curas de eso del coltán, imprescindible para los móviles y cuya extracción por lo visto provoca no sé cuántas muertes. Pues tuvo que salir el cura aguafiestas para decir al más concienciado con el tema que aquí mucho hablar del coltán, pero vaya peazo móvil que gastas.

Ya una vez Rafaela le dijo a Joaquina que mucho hablar de los inmigrantes y de las fronteras y de acoger, pero que ella, en su casa, tenía dos cerraduras y otra en el patio.

No sé las veces que hemos escuchado al papa Francisco hablar de acoger inmigrantes, eliminar fronteras, o incluso proclamar que “acoger inmigrantes es un mandato bíblico”. Escuchamos y callamos, aunque uno no lo tenga demasiado claro. Pero bueno, el papa es el papa.

Hay gente que ya no se calla. Y leo esta mañana que Iván Espinosa, portavoz de VOX, ha defendido que las naciones deben tener la soberanía de decidir cuántos inmigrantes quieren recibir, de dónde e, incluso, su cualificación, porque, de lo contrario, Europa podría recibir “decenas de millones de inmigrantes al año». Tras esto, la zasca al santo padre: “Y como nosotros respetamos la soberanía de las naciones y el Estado del Vaticano es un estado independiente, yo respeto muchísimo la decisión del papa de acoger en el Vaticano a los cientos de miles o millones de inmigrantes que desee. Es su soberanía”, ha concluido.

Es lo que pasa cuando te sale un respondón al que se le ocurre decir que no comprende cómo es posible que el Estado Vaticano sea el único estado europeo rodeado por murallas y guardia en cada puerta y que no se acaba de entender que, mientras el santo padre aboga por la supresión de fronteras, mantenga los muros en el Vaticano y no se pueda entrar no digo que a dormir y comer, sino ni siquiera a visitar los jardines.

A todos nos es fácil hablar dando consejos a los demás. Cuántos obispos y sacerdotes hartitos de hablar de acogida a inmigrantes y reivindicar la supresión de fronteras tienen una buena cerradura en su casa. Obispos o alcaldes o alcaldesas, que aquí nuestra Manuela Carmena de Madrid, mucho welcome refugees pero a su casa ni uno, mejor a Cáritas.

Es peligroso afirmar según qué cosas porque te las sueltan en los morros y te dejan sin palabras. Si en Europa hay gente sin papeles será porque quiera la Santa Sede. Basta dar pasaporte vaticano a todo sin papeles que llegue y problema resuelto. Basta que cualquier obispado o parroquia solidaria, o católico fetén hagan un contrato de trabajo a todo el que llegue y todo solucionado.

Prudencia. Cada cual que haga la caridad según su conciencia, pero que no obligue al resto en cosas que quizá, y también en conciencia, las vea diferentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *