Card. Baldisseri: La exhortación Cristo Vive, carta magna de la pastoral juvenil y vocacional

Aica.org

 

En la mañana del martes 2 de abril, en la Sala Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, -cuando se cumplen 14 años de la muerte de san Juan Pablo II, el Papa que escribió la primera Carta a los jóvenes del mundo en 1985-, tuvo lugar la presentación de la exhortación apostólica postsinodal del Santo Padre Francisco dedicada a los jóvenes Christus vivit, Cristo Vive, fruto de la XV Asamblea General del Sínodo de los Obispos “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” celebrada en Roma del 3 al 28 de octubre de 2018.

El cardenal Lorenzo Baldisseri definió la exhortación apostólica un “hito” en el camino del sínodo y explicó que “el documento que se publica hoy constituirá para el futuro próximo la carta magna de la pastoral juvenil y vocacional en las diversas comunidades eclesiales, todas marcadas, -aunque de diferentes maneras según las diferentes latitudes- por una profunda transformación de la condición juvenil”.

“Un primer aspecto de la exhortación apostólica –subrayó- es su título: Christus vivit. Todos sabemos que las palabras iniciales, el íncipit, de un documento eclesiástico generalmente ofrece una clave hermenéutica general para el texto. El mensaje fundamental que el Santo Padre quiere transmitir a los jóvenes y, con ellos a todos nosotros, es que Jesucristo no pertenece solo al pasado, sino también al presente y al futuro, porque Él es la Vida eterna. Cada generación de creyentes descubre en Cristo un contemporáneo y un compañero de viaje”.

“Un segundo aspecto –prosiguió- es su caracterización mariana, bien evidenciada por la elección simbólica del Santo Padre de para firmar el documento en Loreto, en la casa de María, el pasado 25 de marzo, la solemnidad de la Anunciación del Señor”.

“Un tercer aspecto que me gustaría resaltar es el estilo del documento y sus destinatarios. Es una exhortación apostólica postsinodal que asume explícitamente la forma de una “carta”. Una carta dirigida ante todo a los jóvenes: por esta razón, en muchas ocasiones el Papa se dirige directamente a ellos, tuteando a cada uno. Es el mismo estilo que caracteriza al Santo Padre en sus encuentros con los jóvenes: un estilo hecho de proximidad, franqueza, sencillez, ternura y simpatía.

“En cualquier caso –terminó- esta carta se dirige “al mismo tiempo a todo el Pueblo de Dios, a sus pastores y a sus fieles, porque la reflexión sobre los jóvenes y para los jóvenes nos convoca y estimula a todos”. Luego, a todos los jóvenes, pero no a solo los jóvenes. Por este motivo, son numerosos los párrafos en los que el Papa propone “planteamientos más generales para el discernimiento eclesial”, consciente de que la cuestión ‘jóvenes’ nos concierne a todos y que los adultos están llamados, al mismo tiempo, a dar y a recibir de los jóvenes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *