Canadá: vigilia de ayuno y oración en contra del aborto desde hace casi 30 años

En la explanada frente al Parlamento de Canadá en la Colina del Parlamento en Ottawa, se encuentra una figura que se presenta diariamente como parte del paisaje urbano del lugar. En silencio y provisto del poder de la constancia, el sacerdote Tony Van Hee, S.J., de 81 años de edad, cumple a las 9 de la mañana su cita con un compromiso adquirido hace casi 30 años:

Permanecer en oración y ayuno cada día que hay sesión en el Parlamento hasta las 3 de la tarde, dando testimonio del sufrimiento de los niños por nacer aniquilados por el aborto.

«Tengo necesidad de soledad y de una vida contemplativa de oración y, curiosamente, yo obtengo esto en la Colina del Parlamento» afirmó el sacerdote en entrevista con CNS. El presbítero se presenta a su cita diaria sin importar el calor o el frío, la lluvia o la nieve que puedan presentarse.

El ejemplo que lo inspiró fue el de uno de los líderes de la Operación Rescate de Canadá, quien realizó una manifestación similar en el verano de 1988. Al año siguiente, el P. Van Hee se inscribió como voluntario para un ayuno junto al activista, quien tuvo que retirarse después de 29 días para atender a una hija enferma. El P. Van Hee continúa hasta el día de hoy.

«En ese tiempo pensamos que solamente estaríamos ahí por dos semanas o algo así», explicó el sacerdote, quien buscaba obtener una legislación para limitar el aborto en 1989. La presencia del sacerdote ha desafiado los cambios de regulación sobre la materia y las nuevas disposiciones que limitan la presencia de manifestantes debido a amenazas terroristas.

Cada tres meses, el sacerdote debe renovar su permiso para protestar de manera solitaria. Solamente se le autoriza permanecer de pie y tener un único letrero, que debe siempre cargar y no puede dejar desatendido.

A pesar de conocer los argumentos legales en favor de la defensa de la vida, el P. Van Hee prefiere mantenerse en el campo en la oración y el ayuno. «Es una pérdida de tiempo y energía. La oración y el ayuno es lo que funciona» afirmó. «Creo que es importante que lo reconozca el movimiento provida.

Finalmente, en la batalla en contra de las mentiras y la violencia, la verdad y el amor no tienen otra arma que el testimonio del sufrimiento. Vamos a ser derrotados en este mundo, así que hay que acostumbrarse a eso.

Tómenlo como una actitud, pero usted debe luchar y permanecer hasta que ese punto llega», expuso el presbítero. «Es como cuando Jesús comenzó su Pasión ya no se resistió, no peleó con nadie. Se entregó a sus enemigos», y al hacerlo, «conquistó a su adversario».

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *