Brandmüller: ‘la anticoncepción ha conducido a experimentos diabólicos sobre la vida humana’

Durante el segundo día del Rome Life Forum que ha tenido lugar en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino (Angelicum), el cardenal alemán Walter Brandmüller ha denunciado que “el apoyo de la Iglesia de Inglaterra a la anticoncepción en su Conferencia de Lambeth de 1930 ha llevado a la monstruosidad diabólica de la medicina procreadora”.

Según el purpurado, este apoyo también llevó a la Federación Protestante Americana de Iglesias a aprobar colectivamente la anticoncepción en 1961 como algo “moralmente justificado si los motivos son justos”, y esencialmente obligó a la Iglesia Católica a 2abordar la cuestión de la anticoncepción” en el Concilio Vaticano II, aseguró el cardenal en su discurso bajo el título “La Prehistoria de la Humanae Vitae”.

Para entonces, un “número de teólogos católicos, en mayor o menor medida” también había apoyado la anticoncepción, y el “concepto de ética situacional” en el que se basa esa posición había “penetrado en la teología moral católica”.

“Así, la encíclica Humanae vitae de 1968 del Papa Pablo, que reafirmaba la enseñanza católica, afirmada por Pío XI en Casti Connubii y por Pío XII y Juan XXIII, de que la anticoncepción es intrínsecamente mala, desencadenó una fuerte tormenta de protestas en el seno de la Iglesia”, subrayó el cardenal.

Asimismo, lamentó que “la aceptación de la anticoncepción, que separa el acto sexual de la procreación, ha dado lugar ahora a la práctica de la ‘medicina procreadora’ -fertilización in vitro, ingeniería genética, pruebas prenatales eugenésicas, aborto- en la que el hombre se ha sentado en el trono del Creador”.

Según el purpurado, “los practicantes de medicina reproductiva llevan a cabo experimentos que violan sacrílegamente la santidad de la vida humana e intervenciones de una monstruosidad casi diabólica, hoy anunciada como avances espectaculares”.

“Esperamos una recepción renovada, una adopción y una transmisión más profunda de la enseñanza verdaderamente profética de Pablo VI en nuestros días”, concluyó Brandmüller

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *