Austria: Linz celebra la llamada islámica a la oración en vez del Adviento

Carlos Esteban / InfoVaticana

 

La descristianización de Linz -y de toda Austria- avanza al parecer al mismo ritmo que su islamización

 

Lo llaman ‘proyecto cultural’ y consiste en que durante todo el Adviento los ciudadanos de la ciudad austriaca de Linz no tendrán más remedio de que escuchar a los muezines llamar a la oración cada día durante este periodo del año litúrgico cristiano.

Fue en Austria, en 1683, donde se detuvo el avance de la media luna que amenazaba con anegar Europa. Fue entonces, tras la victoria sobre los otomanos, cuando empezó el gradual retroceso turco en el Continente. Hubiera sido una enorme sorpresa para los vencedores saber que, poco más de tres siglos más tarde y sin disparar un solo tiro, una importante ciudad austriaca sustituiría las celebraciones cristianas del Adviento por la promoción de la llamada a la oración islámica.

Pero así parece. Del 2 al 23 de diciembre -es decir, exactamente desde el Primer Domingo de Adviento hasta el día previo a Noche Buena- en la Plaza OK de la ciudad austriaca de Linz sonará, amplificada por potentes altavoces, la llamada del almuédano a la oración musulmana en las horas correspondientes. Se trata, dicen de un ‘proyecto artístico’ que, como viene siendo habitual, ensalza la religión de Mahoma en detrimento de la que forma las raíces de la católica Austria.

La plaza en cuestión forma parte del centro de Linz, la zona peatonal, y se llama así por albergar la Offenes Kulturhaus (OK) o Casa de Cultura Abierta, y está rodeada de algunas de las iglesias más frecuentadas de la ciudad. En 1972, las Ursulinas vendieron el monasterio y la iglesia barrocos que abandonaba la orden al Land de Austria Superior, que en 1977 lo convirtió en centro cultural de la región.

No podían imaginar entonces sus responsables que Linz se convirtiría en centro de la islamización de Austria, con su indispensable ayuda ‘artística’. Aunque hoy la izquierda pro-islámica representa solo un tercio de los escaños del parlamento regional, su poder sobre la vida cultural es omnímodo, como sucede en todo Occidente.

La cultura -incluidos los medios audiovisuales- está absolutamente en manos de un ‘progresismo’ que ve con buenos ojos la progresiva islamización de Austria, tanto mediante la inmigración masiva -que ha llevado al país a votar un gobierno con presencia ‘populista’- como mediante el bombardeo propagandístico.

Ningún artista soñaría con presentar a la OK un ‘proyecto’ celebrando las raíces cristianas de la ciudad que forzara a los ciudadanos que pasean por el centro a escuchar mensajes evangélicos o meras felicitaciones navideñas. Pero los amos de la cultura -el grupo ecologista local, por ejemplo, que ha anunciado con orgullo que no celebrarán cena navideña- ven con agrado este otro proyecto que bombardeará a los visitantes con el ensordecedor y exótico mensaje del almuédano.

La descristianización de Linz -y de toda Austria- avanza al parecer al mismo ritmo que su islamización. Según un reciente estudio, el alemán es la lengua materna de solo un tercio de los niños de las guarderías de Linz. En la segunda ciudad de la región, Wels, apenas supera la cuarta parte. El alcalde de Linz, Peter Stumptner, del antiinmigracionista FPÖ, advertía el pasado mayo que “los austriacos nativos pronto podrían ser una minoría” en la ciudad.

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