Cómo construir bien una relación de pareja

Somos quienes somos en base a una interrelación entre pensamientos, emociones y comportamientos. Basar la relación consigo mismo y con el otro en el ser, no en el tener, considerando cada uno que: si me quiero a mi mismo, me cuido, si me cuido me hago responsable de mí, si me hago responsable, pongo fe en las cosas positivas en las que creo y no en mis miedos, si pongo fe en mi Fe, cambia mi forma de ver las cosas y si cambia mi forma de ver las cosas, las cosas cambian; y para que cambien no debo hacer lo mismo y de la misma forma, de manera que así el resultado sea distinto y el esperado por ambos.

2. Cómo mejorar la comunicación

Exponer los aspectos problemáticos sin criticar al otro, a fin de favorecer las actitudes constructivas, en lugar de las defensivas. Ambos deben tener la libertad de expresar emociones delicadas.

* Reparar o detener el problema. Hacer todo lo que esté a nuestro alcance, para invertir los sentimientos negativos generados tras una situación problemática.

* Seleccionar momentos adecuados para tratar asuntos importantes. Esto incluye dominar la ansiedad, proponer un receso para calmarse y reflexionar cuando una discusión se torne acalorada, proponer conversar luego un tema cuando estamos estresados y con prisa.

Preguntar, no suponer. Conoce sus expectativas y has saber las tuyas claramente. Nadie sabe leer la mente.

Conversen sobre los problemas de forma directa en vez de dejar que se acumulen. Es un mito la afirmación de que una relación sólida no requiere esfuerzo. Prepárate a esforzarte.

Conversa el problema en sí mismo, no en referencia a cosas del pasado que se supone están conversadas y perdonadas, pero quizá no reparadas, por ello, busca la equivalencia para hacer la reparación física, psicológica o simbólica.

No pongas excusas. Es posible que las excusas sean reales para ti, pero a tu pareja le suenan como excusas. No traigas tus errores pasados a tu nueva relación; esto también se ve como una excusa. Sin importar la situación (abuso, dolor, sufrimiento financiero, etc.), no toques esos temas. Cualquier cosa se puede superar y solucionar con comunicación. Sé lo suficientemente valiente y admite cuando cometas un error, y trata de mejorar la próxima vez. Tu pareja se dará cuenta.

Di la verdad. Decirle la verdad es un acto de amor, ya que demuestra confianza y respeto. La verdad no tiene por qué ser positiva para ser significativa, solo tiene que ser verdadera. Demuéstrale amor incondicional, pero no aceptación incondicional. Debes estar siempre dispuesto(a) a aceptar la corrección de tu pareja también.

Usa un lenguaje incluyente

Es falsa la afirmación que indica que no es necesario decirle a tu pareja lo que valoras y necesitas. Te equivocas en pensar que simplemente porque tu pareja te ama, debe saber lo que necesitas. Es imposible leer la mente de otra persona y esperar que tu pareja lo haga dificulta el desarrollo de la relación.

Mantener el vínculo de la pareja en la adversidad. La pareja tiene que ser un paraíso en el que los componentes son capaces de expresar sus diferencias, enfados y conflictos. De forma que cuando las cosas van mal fuera, uno pueda llegar a casa y tener un oasis de tranquilidad, de apoyo y comprensión. Por supuesto, no exentas de discrepancia. Establecer medios de comunicación segura, que permitan manifestar la propia opinión, sin que el otro se sienta ofendido o rechazado es un elemento importante para incrementar la aceptación mutua.

Trabaja por mantener la cercanía, que nunca se da por obra y gracia. En la distancia la gente se hace más débil y susceptible a las aventuras.

Escucha lo que tu pareja tenga que decir, sus quejas, sus comentarios, sin juzgarlo. Abre las puertas a la confianza.

Identificar aquellas situaciones que sabes que acaban con tu paciencia y conversarlas con tu pareja y analizar cuál es tu respuesta ante ellas.

3. Cómo mejorar la intimidad

Un poco de afecto físico puede hacer mucho. Los hombres no suelen demostrar afecto físico, y algunas veces un gesto como un beso en el cuello o un abrazo espontáneo, es justamente lo que ella necesita. No pienses en eso como una reconfirmación de tu amor, sino como un gesto de contacto.

Incrementar la pasión. Para lo que es preciso:

Conservar las imágenes románticas, idealizadas iniciales que se han tenido del otro, y que hicieron que te enamoraras de él, ayuda a enfrentar las realidades y cambios que imprime el tiempo tanto en el cuerpo con los achaques normales de la edad, como con las manías y costumbres que se van desarrollando o perdiendo con la rutina de la convivencia .Mantener la admiración por la pareja.Establecer una relación sexual rica y placentera y protegerse de las interferencias que pueden surgir debidas a las obligaciones laborales y familiares. La rutina es el peor de los enemigos del deseo y el disfrute sexual. Es preciso innovar y para ello la imaginación, la fantasía y el humor son medios extraordinarios.

Preservar e incrementar la intimidad:

Construir un fuerte compañerismo basado en la intimidad y la identidad, que permita al mismo tiempo poner límites al otro para proteger la autonomía de los dos.Usar el humor y la risa para poner las cosas en perspectiva y evitar el aburrimiento y el aislamiento.Las tareas propias del cuidado de los niños son muy absorbentes. Hay que tener en cuenta como se incrementan debido a las crecientes exigencias laborales, que llevan cada día más tiempo. El peligro reside en perder relación entre los dos, pasando a tenerla siempre mediada por los hijos. En esas circunstancias, es preciso dedicar un tiempo y un espacio a la relación. Es necesario proteger la intimidad propia, la del otro y por supuesto como pareja.

Desmitoligizar creencias en torno al amor, el sexo, la espiritualidad, el placer y el sentido de la vida. Y desmontar las creencias que sean limitantes.

Nunca subestimes el poder de estar perfectamente aseado.

Compórtate como mujer, femenina, refinada, delicada, pues, si lo haces de manera brusca como hombre provocas alejamiento sexual en tu pareja, ya que lo experimentará como incesto. Lo mismo el hombre debe tener actitudes de hombre en cuanto a hacer sentir segura a su mujer, cuidarla, ayudarla en las labores y reemplazarla si es necesario. Un hombre no debe depender de una mujer, un parásito sí. Tu mujer es tu mujer, no tu mamá. Así también se evita el incesto psicológico al cual, el cerebro se niega.

El sexo es bueno, tener conversaciones en la cama es mejor. El sexo es fácil, la intimidad difícil, porque requiere honestidad, apertura, compartir miedos, tristezas, esperanzas, sueños.

Nunca se vayan a dormir disgustados. Cede con algo de ternura.

Mimar con orgullo a la pareja. El sexo, las caricias y el «te quiero» han de decirse, hay que explicitarlos. No valen los sobreentendidos.

Avivar su deseo y excitación sexual en cualquier ocasión. Un tocamiento sutil, un beso húmedo o una confesión sexy en el oído pueden ser suficiente para añadir esa parte picante a vuestra relación y conseguir que el sexo vuelva a ser toda una aventura.

4. Cómo cuidar las finanzas en la pareja

Compartir la economía. Forma parte de la relación de pareja.

Asegúrate de que compartan valores financieros desde el inicio de la relación. Si quieres ahorrar para el futuro mientras que tu pareja vive el presente, tal vez la relación no sea muy duradera. Siéntense y conversen sobre la situación financiera de cada uno. Preparen un presupuesto si viven bajo el mismo techo. Hablen con un asesor financiero si les cuesta ponerse de acuerdo.

Apoyen las pasiones y sueños que tengan. Apoya sus sueños y también reconoce que no puedes volverlos realidad a todos ellos. Estás a su lado para amarla y alentar sus sueños, no sólo para encargarte de conseguirlos. Aunque ambos pueden tener sueños diferentes, también puede unirlos compartir metas por las que se esfuercen en equipo. Conversa con tu pareja y hablen sobre algunos sueños que les gustaría conseguir juntos. Puedes hablar de ellos simplemente diciéndole “Creo que sería genial si estableciéramos algunas metas compartidas. ¿Por qué mientras podríamos esforzarnos juntos?”.

Algo de dependencia es bueno. Dependencia total lleva al fracaso y la infelicidad.

Aprender a consensuar. Lo mío y lo tuyo han de ser tenidos en cuenta y debatidos para poder llegar a definir «lo nuestro».

Cuando vivimos en pareja es necesario sentarse a realizar una planificación económica efectiva para poder realizar planes juntos. Si por ejemplo desean en un futuro cercano irse de viaje, pagar un coche o comprar un piso, ambos deberán realizar un aporte económico similar y por tanto los dos deben tener la misma capacidad para ahorrar y organizarse, si esto no es así inevitablemente se producirán discusiones.

Sistema de cajitas, de pedirse prestado, de reponer lo prestado, de sacrificar una cajita a veces, pero que nada toques los 3 tiempos: tiempo para Dios, tiempo para la familia, tiempo para el descanso o vacaciones afuera.

5. Cómo dialogar de manera efectiva y afectiva

La mejor manera de ganar la discusión es evitarla.

Dualogar NO, Dialogar SÍ. En el diálogo el otro es oído no escuchado, pues, se está preparando l artillería en contra. Y en el diálogo de oye y se escucha internamente y empáticamente.

Para un buen diálogo:

1) Nunca grites, ni insultes a tu pareja: Es obvio que cuando estamos dialogando y la conversación se sale de nuestro control gritamos inconscientemente impulsados por la ira y la impotencia que se siente al ver que nuestros argumentos no surten efecto en nuestra pareja y entre más se grita y ofende, más lejos está la posibilidad de llegar a un acuerdo y/o de convencerlo (a) Si queremos convencer y resolver el conflicto, debemos mantener la calma y hacer que nuestra pareja también la tenga, de lo contrario lo único que lograremos es dilatar el problema no llegando a ninguna solución, por eso creen un compromiso mutuo de jamás gritar ni insultar.

2) Aprende a escuchar sinceramente a tu pareja: Este es un mal que aqueja a la gran mayoría de los matrimonios, ya que no se sabe o no se quiere escuchar a la pareja, a veces no se escucha realmente, simula hacerlo mientras piensa de qué forma ofensiva le va a contestar a su pareja. La idea es aprender a ser tolerante y escuchar atentamente lo que la pareja tiene que decir, si lo haces de esta manera, también podrás exigir que se te escuche cuando llegue tu turno.

3) Trata a tu pareja de la misma forma en que quieres ser tratado:

Es interesante ver cuantas parejas cuando están tratando con personas extrañas son tan amables y corteses, no así con su pareja, piensan que con el pasar del tiempo como le tienen tanta confianza pueden venir a tratarlos como trapos viejos, perdiéndoles el respeto y esto es un abuso que no se puede aceptar; ya que la relación de pareja debe estar sustentada en el amor, la consideración y la admiración que debemos tener y sentir hacia la pareja, por eso hay que aprender a elogiar, a respetar, a pedir las cosas de buen modo, a decir lo siento, me equivoque, a utilizar un tono de voz conciliador cuando una determinada situación lo amerite.

4) Alábalo(a) en público y critícalo constructivamente en privado: Indiscutiblemente es una excelente sugerencia elogiar a tu cónyuge delante de otras personas ya que estarás elevando su autoestima y créeme que él o ella te lo agradecerá, muy al contrario si buscas criticarlo delante de amigos y familiares lo único que obtendrás es herir su amor propio y vaya que será difícil volvérselo a restaurar; eso hará que pierda el amor y respeto hacia tu persona y que en cualquier momento te devuelva la ofensa multiplicada por tres. Así que ten en cuenta cuando vayas a reprochar alguna acción de tu pareja, si quieres censurarlo jamás lo hagas en público, busca el momento y lugar para hacerlo y de la manera más constructiva posible.

5) Saber preguntar: NO DECIR POR QUÉ ERES ASÍ CONMIGO, SINO “QUÉ TE HACE SER ASÍ CONMIGO”. Cambiar el “pero” por el “y”. Esto es un ejercicio mental.

6) Dirígete hacia tu pareja. Establece un contacto visual. Asiente con la cabeza cuando estés de acuerdo con ella y muéstrale que le prestas atención. Cuando termine de hablar, parafrasea lo que dijo diciéndole algo como “Escuché que me dijiste que…” y formúlale cualquier pregunta para ver entendiste bien el mensaje, por ejemplo “¿Tengo razón al pensar que quieres…?”.

7) Debes conocer las señales no verbales, así como lo que se diga en voz alta. ¿El mensaje que tu pareja te transmite concuerda con sus señales no verbales?

8) Usa frases en primera persona. La comunicación no se debe tratar de la culpa, sino de la responsabilidad. Las frases en segunda persona por lo general culpan a la otra persona. No uses este tipo de frases. Podrías sonar como “¡Siempre compras bastante sin preguntarme de antemano!”.Un ejemplo de una frase en primera persona podría ser “Me siento confundido cuando compras bastante sin mí, porque pensé que nos habíamos puesto de acuerdo en ir juntos.

9) Cuando hables, utiliza un tono suave y cálido. Tu relación se debe basar en el respeto mutuo y el amor, no en el miedo. Una voz suave refleja amor, compasión y comprensión que se pierde cuando uno grita. Establece un contacto visual con tu pareja y háblale con amor y comprensión. Para solucionar un desacuerdo con alguien no es necesario enfadarse ni gritar.

10) Siempre debes tratar a tu pareja con respeto. Ahórrate frases duras, incluso cuando discutan. No puedes retirar lo dicho. No le dices algo hiriente a tu pareja, le indicas que un desacuerdo significa la guerra. Recuerda que ambos están en el mismo barco.

11) Para no decirle cosas desagradables ni molestarte, muchas parejas usan una regla de 24 horas. En este caso, si las cosas se ponen difíciles, posponen la conversación por 24 horas para que ambos se calmen y puedan conversar.

Toma de decisiones. No existe una forma ideal de tomar las decisiones, sino que se tiene que realizar de forma aceptable para ambos miembros de la pareja.

Conversa el problema en sí mismo, no en referencia a cosas del pasado que se supone están conversadas y perdonadas, pero quizá no reparadas, por ello, busca la equivalencia para hacer la reparación física, psicológica o simbólica.

Aprendan a negociar. Hay que crear las reglas propias de la pareja pero siempre buscando el bien común. Además, renegociar, porque las personas y los tiempos cambian.

No todos los problemas requieren grandes soluciones. A veces solo caminar juntos basta.

6. Cómo no perder la relación o reconstruirla

La pareja que logra una relación estable que le permite aprender, crecer y disfrutar la vida juntos, presenta dos aspectos básicos:

* Excitación intelectual

* Afinidad afectiva y física

La misma evolución hace que en algunos momentos existan crisis, pero que pueden capitalizarse y fortalecer la relación.

Antes de hacerle la guerra por un problemita, evalúa la verdadera importancia de ese problema frente a la felicidad y el desarrollo de tu relación. Si no es tan importante, sigue adelante.

Separación de la familia de origen. La pareja es una unidad social, por eso es fundamental separarse emocionalmente de la familia de origen. No para romper relaciones, sino para tener una identidad diferenciada de padres y hermanos y poder construir la propia familia.

Trata a tu pareja con el mayor respeto. Esfuérzate por hacerla feliz. Esfuérzate por pasar tiempo de calidad con ella.

Fomentar la independencia de juicio y la cooperación económica entre ambos y con respecto a sus familias de origen. Toda dependencia produce agresividad y después la contradependencia que se caracteriza por la oposición, distanciamiento y rechazo.

Trata de confiar en que tu pareja tomará decisiones responsables y llenas de amor en tu ausencia. Si sale con sus amigos a beber cerveza, o a una despedida de soltera, confía en él (o ella). Van a ser sorprendentemente propensos a honrar tu confianza si realmente se la das.

¿Qué hizo él o ella para hacerte sentir como la persona más dichosa sobre la faz de la tierra? ¿Existe algo que puedas hacer para hacerle sentir de la misma manera?

Recuerda: el servicio y el amor están intrínsecamente conectados. Si sabes que tu pareja necesita algo, eso es lo que deberías estar haciendo para amarla. En el momento en el que empieces a insistir en hacer las cosas a tu manera o hacer lo que quieres, dejas de demostrarle amor a tu pareja.

Sigue siendo honesto con ella y fomentando la confianza. Nunca pierdas de vista la importancia de la confianza para mantener una buena relación. Cuando una persona no es confiable, las dudas entran en la relación. Puedes fomentar la confianza o recuperar la confianza al:

· estar a su lado, tanto física como emocionalmente;

· ser consecuente con tus acciones;

· llegar a un compromiso cuando digas que lo vas a hacer y sabes que lo puedes cumplir

· guardar las confidencias; no compartirlas con tus amigos ni hablar mal de tu pareja

· respetar sus límites personales; (caja de herramientas…)

· hacer lo que digas que harás, ser consecuente

Hacer las cosas a la manera de una persona una vez y después favoreciendo la opinión de la otra persona la próxima vez. Por ejemplo, una noche pueden ver la película favorita de una persona y la siguiente noche lo que la otra persona escoja.

Atención a las inevitables crisis vitales que pasamos en la vida. Se ha mencionado el nacimiento de los hijos, o las adversidades; pero las crisis nos acompañan en nuestro desarrollo personal con el transcurso del tiempo. El nacimiento de los hijos, o la falta de hijos, los ascensos en el trabajo, los cambios hormonales como la menopausia, el abandono del hogar por los hijos, la jubilación, etc. Son crisis que ponen en cuestión y modifican la relación en la pareja, que se debe ajustar a las nuevas circunstancias. Saber y comprender que se está en una de esas crisis ayuda. Potenciar la comunicación y el apoyo mutuo asegura la superación de estos cambios.

La costumbre nos hace ver las cosas de forma distorsionada. Cuando tenemos algo y estamos acostumbrados a ello, percibimos principalmente los defectos y lo que le falta, pero cuando lo perdemos, minimizamos los problemas y echamos de menos todo lo que realmente nos aportaba. Por eso, un buen ejercicio para fortalecer la pareja es imaginarse de vez en cuando lo que perderíamos si no estuviese con nosotros.

Ser un equipo, respetando la individualidad del otro.

Caminar me ayudó a adelgazar las preocupaciones de mi mente nos ayuda a reservar una parcela de nuestra alma a nosotros mismos, algo que olvidamos con frecuencia y que, sin duda, nos genera enormes problemas a todos los niveles.

No ocupar el puesto del otro en la mesa cuando el otro no está.

Discúlpate, discúlpate, discúlpate. Todos podemos cometer errores, pero intenta resarcirlos, pues hacer evidente el deseo de mejorarlo todo es fundamental para una relación a largo plazo.

No todos los problemas requieren grandes soluciones. A veces solo caminar juntos basta.

Realicen actividades juntos fuera de casa. Compartan gustos y aficiones.

Ayúdense. Compartan responsabilidades. Una relación funciona en dos sentidos, tanto dar como recibir.

Ante una fase conflictiva de la pareja la pregunta no es «¿es esto el fin?», sino «¿quiero que sea el fin?, ¿me interesa seguir con el compromiso que supone esta relación?».

La respuesta a algunas preguntas puede brindarnos pistas que nos ayudarán a tomar una decisión en esa difícil coyuntura: ¿Le amo? ¿Miramos juntos en la misma dirección, tenemos la misma meta? ¿Siento profundo interés por la otra persona? ¿La deseo? ¿Tengo confianza total en el otro? ¿Y en la propia relación? ¿Reflexiono y me comprometo para ver qué puedo aportar a la otra persona y a nuestra relación para mejorarla?

Aceptar que nuestra vida es enteramente responsabilidad nuestra. No esperemos que el otro miembro de la pareja nos haga feliz. Nuestra felicidad depende, sobre todo, de nosotros mismos. No nos engañemos.

Aprender a compartir. Darse el uno al otro: preguntar cómo se encuentra, qué le incomoda, qué quiere y desea. Preguntarlo en las mañanas y al llegar del trabajo.

Aprender a pedir. Mostrar nuestra vulnerabilidad es la mejor muestra de amor, ya que no se la enseñamos a cualquiera.

Dedicar tiempo específico para la pareja. En panoramas simples y más elaborados.

Compartir hobbies, tiempos lúdicos, fantasías e ilusiones, al igual que acompañar en los momentos tristes, duros y penosos.

Aprender a utilizar los conflictos y las crisis, para aprender más de nosotros mismos, ver qué necesitamos y cuál es el dolor que suscitamos en nuestra pareja. Que sean trampolín de desarrollo y no de estancamiento que no lleva a ninguna parte. Hablemos cuanto sea necesario, para que el problema no quede enquistado. No hay mayor desastre que el silencio.

Cuando se desea una relación de pareja duradera, pero se fracasa con demasiada frecuencia, suele existir algo enfermizo en los criterios que se manejan. Otro escenario frecuente, es comenzar una relación conociendo características que no nos gustan del otro, pero creyendo que con paciencia, dedicación y amor podremos cambiarlas

Aprender a autocontrolarte y trabajar por cambiar; y buscar ayuda profesional si es necesario. Si uno ha hecho el 100% de su voluntad para lograrlo y no le resulta, entonces necesita ayuda profesional.

Ambos miembros deben estar dispuestos a comprometerse en el proceso de intentar superar sus diferencias.

Para las personas celosas y controladoras, Facebook puede ser una auténtica tortura. Lo más importante es, como casi en todo, la comunicación. Si hay alguna cosa que te molesta es mejor comentársela a tu pareja, siempre con sentido común y cordura. Recuerda que las personas no son de tu propiedad y pueden (y deben) tener más amigos y amigas aparte de ti.

Reírse de uno mismo y no burlarse del otro. Hacer bromas agradables. Ser lúdicos. Romper la lógica de la violencia, la agresividad el mal humor de manera inteligente para que esa energía del otro se canalice de manera más beneficiosa para ambos.

Muchas personas alegan que han engañado a su pareja por no sentirse conectados con esta persona. La falta de comunicación y detalles con nuestra pareja nos lleva a un aislamiento dentro de la propia relación, lo que genera un panorama complejo abriendo espacio para la posible entrada de un tercero.

Ayudar en las labores de casa. Hacerlas entre los dos. Si no sabes cocinar que el otro te enseñe, todo eso es una inversión para ti. O apuntarse juntos en un curso de cocina, repostería, etc.

Los celos, las inseguridades, la desconfianza, son sentimientos negativos que destruyen la relación y en muchas ocasiones empujan a otro a una infidelidad. Si tu pareja te es fiel pero constantemente le acusas de lo contrario ¿qué le impide serte infiel realmente si no existe la confianza?

¡Salgan de casa! El hogar no puede ser la base del entretenimiento en la relación. Reinventarse en pareja implica compartir cosas nuevas, salir a tomar algún trago a un bar, salir una noche de fiesta, ir a cenar los viernes, reunirse con amigos que hace tiempo que no ven. En fin, hacer vida lejos del cuarto, el sofá y la televisión.

Es sano para ambos escaparse solos un fin de semana para desconectar de la rutina, cambiar de ambiente, salir de la ciudad y escapar de los problemas. No tienen que hacer un viaje costoso, pueden aventurarse a viajar en tren o en bus y recordar cómo iniciaron la relación y esos primeros meses de pasión.

Hagamos balance autocrítico: cómo fue la relación, en qué fallamos nosotros… Así aprenderemos y evitaremos cometer esos errores en el futuro.

Hay que guardar lo bueno para, apoyándonos en ello, seguir adelante sin ira y cerrar capítulo. Pero sobre todo para poder abrir nuevo capítulo.

Atender a las 3 “D” : Dios, Detalles, Diálogo

Las 3 “S” de la biblia: Sacrificio, Socorro mutuo, Someterse a la decisión del varón

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